VI MARCHA POR LA VISIBILIDAD DE LA DIVERSIDAD FUNCIONAL
La ‘disciudadanía’ reclama sus derechos

Las políticas actuales tienen un mayor impacto en la considerada ‘disciudadanía’ o ‘ciudadanía de segunda’, como la gente con diversidad funcional (mal llamada discapacidad).

21/09/12 · 0:00
UN AÑO MÁS. Durante los últimos seis años, la Marcha por la Visibilidad de la Diversidad Funcional ha sacado a la calle las demandas de este colectivo / José Alfonso

El 22 de septiembre, desde el Foro de Vida Independiente y Divertad (concepto que aúna dignidad y libertad), convocamos a los ‘disciudadanos’ (aquellas personas que presentan un déficit en su ciudadanía) a salir a la calle por sexto año consecutivo para reivindicar los derechos de las personas con diversidad funcional, mal conocidas o llamadas discapacitadas, minusválidas o calificadas con otros adjetivos que no reflejan su realidad y las discriminan.

Las reivindicaciones son sencillas: poder tener una vida digna y libertad para decidir sobre la misma, para lo cual se hace imprescindible la figura del Asistente Personal, reconocida en la ley pero ignorada por su ejecución e invisible en la práctica. El panorama político de recortes en los derechos más básicos hace que estas reivindicaciones tomen ahora más fuerza que nunca y necesiten apoyo para que no se permita que un colectivo ya de sobra castigado siga viéndose pisoteado.

No hay lugar para débiles

El desmantelamiento de la sanidad y la educación públicas lleva a las personas con diversidad funcional al destierro y al olvido, lo que se concreta en una educación segregadora, la incapacitación jurídica de estas personas y el abandono institucional, al esconder a la gente con diversidad funcional en residencias donde se dan numerosos casos demaltrato físico y psíquico, y se vulneran sus derechos en total connivencia con los servicios sociales. En definitiva, en este contexto se trata más que nunca de quitarse de en medio a aquel que no se considera productivo para la sociedad. ¿De quién podemos prescindir primero? ¿Quiénes son los débiles que nadie echará de menos?

En la actualidad se está acabando con las escasas ayudas otorgadas hasta ahora. Bajo la excusa de su crisis, el Gobierno ignora la Convención sobre los Derechos Humanos de las personas con Discapacidad de la ONU, obviando los derechos humanos más fundamentales. Los recortes que se han llevado a cabo en la ya de por sí insuficiente y mal diseñada Ley de Dependencia han dejado en mantillas al que se suponía el cuarto pilar del Estado de bienestar.

Mientras tanto, los políticos confunden y distraen a la población con debates como el del aborto por malformaciones, enfrentando a colectivos que pelean igualmente por sus derechos y libertades. Para desplegar estas cortinas de humo no se duda en usar a las personas con diversidad funcional. Desde el Ministerio de Justicia se conjugan al mismo tiempo planteamientos como el de defender los derechos de los concebidos con “minusvalía o malformación” y la negativa a derogar un artículo que permite la esterilización forzosa de personas con diversidad funcional intelectual.

¿Quién no es interdependiente?

Los poderosos con derecho a firmar cambios, en nombre de todos y pese a todos, olvidan que la diversidad funcional no es sólo una cuestión de unos pocos ‘diferentes’. Todos somos potenciales diversos y nos podemos ver en situaciones de mayor vulnerabilidad o interdependencia, como cuando éramos pequeños, como cuando seamos viejos o en otras tantas situaciones vitales propias o de las personas que nos rodean. Lo de sentirse ‘intocables’ denota poca inteligencia por parte de los que mueven los hilos, al no darse cuenta de que muy probablemente estén tirando piedras sobre su propio tejado. A ellos, les repetimos uno de nuestros lemas fundamentales: “Nada para nosotros sin nosotros”.

DECONSTRUYENDO LA DEPENDENCIA

“Un saber narrado desde la experiencia de los cuerpos discriminados” es lo que encontramos en el libro recién editado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) Deconstruyendo la dependencia: propuestas para una vida independiente. Coordinada por la profesora de estudios de Psicología y Ciencias de la Educación Asun Pie Balaguer, esta obra colectiva hibrida varios discursos para alejarse de lo académico y acercarse al activismo y a la lucha encarnada, para tratar la dependencia como problema político, esto es, para revisar la dignidad humana desde los derechos humanos.

Tags relacionados: el Estado español Número 181
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