SALUD Y MUJERES: LA AUTORA ANALIZA LAS CONSECUENCIAS DE UNA MAYOR VISIBILIZACIÓN DE LA ENFERMEDAD
“Entonces, ¿te diagnostico fibromialgia?”

La fibromialgia es un cajón de sastre de dolencias en
una medicina hecha por hombres que no relaciona los
factores sociales con los biológicos y los psicológicos.

05/05/11 · 15:59
Edición impresa
JPG - 118 KB
Ilustración: Irene Cuesta.

Desde hace unos años la fibromialgia
ha empezado a
ser más conocida. Oímos
hablar de ella y sabemos
de casos cercanos de amigas, compañeras
o familiares que padecen esta
enfermedad, que, aunque no es sólo
femenina, afecta en un porcentaje
muy elevado a mujeres. Según la
Asociación de Fibromialgia de la
Comunidad de Madrid
, esta dolencia
afecta al 4% de la población total;
85% mujeres y 15% hombres
. Sin
embargo, ¿cómo opera social y políticamente
la etiqueta “fibromialgia”
sobre el cuerpo?

Que la fibromialgia haya conquistado
un espacio social y simbólico
tiene una lectura positiva y otra negativa.
La positiva es que por fin existe
algo con lo que nombrarla
, lo cual
es indispensable para arrancarla de
su estatus de invisibilidad
, primer escollo
que sortear. Quienes padecen
fibromialgia sufren dolor, malestar
intenso y fatiga crónica invisibles. Y
en muchas ocasiones, en silencio.
Pueden pasar años hasta que las personas
cercanas crean y comprendan
lo que ocurre.
“Si no tienes mala cara”,
“estás exagerando” o “deberías
descansar más” son respuestas recurrentes.
Sin nombre preciso, esto se
agudiza. La depresión no está necesariamente
relacionada con la enfermedad;
no ver salida real y no contar
con apoyo es lo que puede provocarla.
Por eso, el reconocimiento social
y simbólico es una cuestión imprescindible.

Pero hay más. El reconocimiento
permite acceder a bajas laborales
y pensiones por invalidez hasta
ahora negadas
y ganadas a pulso
gracias al esfuerzo de las asociaciones.
Está en juego un asunto no solo
simbólico, sino material: ¿cómo sobrevivir
en tiempos de precariedad
cuando se padece una enfermedad
que muchas veces no se reconoce?
Pero el reconocimiento de la fibromialgia
tiene un
a vertiente también
negativa. Las lecturas más en
boga afirman que se trata de un
efecto psicosomático sobre un cuerpo
que se queja por algo: es una respuesta
a situaciones traumáticas, a
la carga de trabajo de la doble jornada
en el hogar o a un modo de vida
(conyugal, relacional, laboral) que
provoca infelicidad. Desde algunas
posiciones feministas, esta respuesta
pondría sobre la mesa la dura
situación en la que viven muchas
mujeres.

En una entrevista reciente
publicada en la nueva revista El estado
mental
, el psiquiatra
Guillermo Rendueles
afirma que la gente se encuentra
más cómoda considerándose enferma
que inadaptada o infeliz. El psiquiatra
se apoya en que no existe
una causa anatómica conocida y en
que los tratamientos son ineficaces,
pero en lugar de preguntarse qué
ocurre para que se dé tal desorientación
médica, minusvalora el peso de
los aspectos biológicos, acentuando
sólo los psicosociales, que no siempre
son determinantes. Es más, la
preponderancia de estos últimos en
las interpretaciones comunes redundan
en una falta alarmante de
investigaciones sobre los primeros.

No es sólo psicológica

Cuando una persona acude al médico
con un cuadro de fibromialgia, el
desconocimiento sobre esta enfermedad
no supone un acicate para
nuevas investigaciones
, sino que
constituye, por el contrario, una evidencia
para señalar causas psicológicas:
se recetan ansiolíticos, antidepresivos
y analgésicos. Habría que
pensar cuál es la relación oculta entre
el hecho de que esta enfermedad
la padezcan sobre todo mujeres y su
psicologización
, hecho que afecta
negativamente a las enfermas aumentando
el sufrimiento. De este
modo, se acaba responsabilizando
de la cura
únicamente a quienes sufren
la enfermedad
.

Hay quienes
tras décadas de malestar afirman resignadas
que morirán con dolor, pese
a que cada día pelean por levantarse
de la cama, por vivir.
Afortunadamente hay doctoras
que consideran no sólo los aspectos
psicosociales, sino también los biológicos,
criticando la medicina androcéntrica,
el uso indiscriminado
de fármacos y el desconocimiento
de los factores medioambientales
sobre la salud. En muchos casos no
es que las pruebas médicas no den
ninguna pista, es que no se están haciendo
las adecuadas o se están interpretando
los resultados bajo un
patrón masculino
desde el que es
imposible comprender lo que ocurre
en el cuerpo femenino.

El papel
del sistema endocrino está extremadamente
infravalorado; la parcelación
del cuerpo impide conectar síntoma
s;
la normalización de estados
carenciales en las mujeres se traduce
a la larga en enfermedades crónicas;
y los efectos de los contaminantes,
la píldora anticonceptiva o las
terapias de sustitución hormonal están
completamente invisibilizados.
Esto impide que se distinga entre
la fibromialgia y otro tipo de enfermedades
con síntomas parecidos. Es
decir, la fibromialgia se ha convertido
en el cajón de sastre de enfermedades
que la medicina hecha por
hombres desconsidera
.

La endocrinóloga
Carme Valls-Llobet plantea
que existen hasta 16 enfermedades
que pueden confundirse con la fibromialgia:
desórdenes hormonales,
problemas metabólicos o enfermedades
autoinmunes que la medicina
ignora, invisibiliza o directamente
rechaza. En muchos casos, tratar a
tiempo pequeñas alteraciones hubiese
permitido que no derivaran en un
cuadro de difícil cura. Pero la fibromialgia
se está convirtiendo en la
respuesta que cierra el problema:
“Ya sabes que no tiene cura, pero si
quieres, yo te la diagnostico”.

Por otro modelo científico

En todas las enfermedades existe
una imbricación entre los factores
sociales, psicológicos y biológicos
.
El modo de vida y el medio ambiente
son determinantes para la salud
.
Pero la interpretación común de la
fibromialgia
solo se agarra al primero
en un sentido reducido, psicologicista
e individualista
. Mientras que
no haya un cuestionamiento profundo
de la epistemología científica, una
apertura a las miradas feministas sobre
la medicina y una crítica frontal
a los contaminantes y a los fármacos
que están influyendo de manera decisiva
sobre el cuerpo, lo que llamamos
fibromialgia no dejará de aumentar,
por la falta de diagnósticos
adecuados y por el empeoramiento
producido por los erróneos.

Lejos de la supuesta pasividad con
la que se vive la fibromialgia, las mujeres
que la padecen son protagonistas
en la búsqueda de la cura
.
También se organizan en asociaciones.
No está en juego solo añadir
una enfermedad más a la lista, sino
cuestionar de modo profundo el modelo
social que sostiene ésta y tantas
otras invisibilidades
. Al igual que la
sensibilidad química múltiple o la
fatiga crónica, se trata de una batalla
política que nos habla de cómo
nuestro cuerpo se rebela contra el
mundo, cómo se fabrica el género
en la salud, cómo gobierna la lógica
del beneficio y cómo el conocimiento
está supeditado a la hegemonía
de la mirada androcéntrica y el paradigma
de la objetividad científica.
El hecho de que algo no se conozca
no quiere decir que no exista, sino
que hay que inventar nuevas maneras
de mirar.

Artículos relacionados:

- [Afectadas de fibromialgia exigen que se reconozcan sus bajas.->http://www.diagonalperiodico.net/Afectadas-de-fibromialgia-exigen.html?v...

- Entrevista a la endocrinóloga Carme Valls-Llobet:[ "Hay estereotipos sexistas: se diagnostica como psicológico lo que es biológico o social"->http://www.diagonalperiodico.net/Hay-estereotipos-sexistas-se.html?]

- [El género de las enfermedades en el siglo XXI->http://www.diagonalperiodico.net/El-genero-de-las-enfermedades-en.html?v...

- [Concentración nacional de las enfermas de sensibilización central -> 14643]

Tags relacionados: Contaminación Fármacos
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

3

  • |
    anónima
    |
    27/01/2012 - 11:44pm
    ...y a mi su sugerencia respecto a los fármacos Sr.Fabián la encuentro incoherente, totalmente contraproducente y con una dosis alta de ignorancia. Por qué una persona q sufre de fibromialgia debe tomar un antidepresivo como norma (amitripilina)?? y supone Usted q este medicamento, aparte de dejar a la persona como la Bella Durmiente dl cuento, compensa sus dudosos beneficios con los numerosos efectos secundarios del mismo? y eso sólo para evitar una depresión entiendo; algún otro sugerimiento d pastillas d colores para el dolor? para el cansancio? pastillas para ofreces a los invitados q no se lo creen? para los q dicen q la enfermedad no es demostrable y por tanto no invalidante? para explicarselo a la empresa donde uno trabaja? para explicarle a la empresa pq no puede trabajar?? espero q no sea Usted médico pq entonces si q me asustaría d verdad.
  • |
    anónima
    |
    09/08/2011 - 2:21pm
    Investigo la fibromialgia desde el campo del sueño. He de decir que ya hay hipótesis bastante bien hiladas sobre el tema y que hay tratamientos con resultados buenos, aunque es cierto que "curar curar" es prácticamente imposible pues la génesis de la enfermedad es muy larga, generando daño tisular permanente y sensibilización del Sistema Nervioso Central. En resumidas cuentas: ejercicio físico adaptado (en piscina por ejermplo), apoyo psicológico (asociaciones por ejemplo) y fármacos (amitripilina por ejemplo). Con respecto al artículo, me parece feminista y reivindicacionista.
  • |
    anónima
    |
    09/05/2011 - 3:16pm
    Me parece un trabajo estupendo. Creo que a pesar de que ya se oye más hablar de esta enfermedad, sigue siendo invisible para el gran público (sobre todo el femenino que es quien más la padece) Os animaría a que no lo dejéis, sino a que volváis sobre él desde distintos ángulos. Un abrazo muy grande. Empar
  • Ilustración: Irene Cuesta.
    Ilustración: Irene Cuesta.
    separador

    Tienda El Salto