Emergencia y educación

La denominada píldora del
día después constituye una
anticoncepción de emergencia
(AE) y debe ser usada
como tal. Su efecto inmediato es
evitar la concepción y no es, por tanto,
una píldora abortiva. No debería
suponer ningún problema de conciencia
para nadie. Aunque han surgido
noticias alarmantes sobre el -
aumento de su uso desde que se
puede adquirir sin receta, no tenemos
evidencias científicas ni estadísticas
de un incremento de su consumo
que no sea el necesario y pretendido

, presidenta del Centro de Análisis y Programas Sanitarios
19/11/09 · 0:00
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La denominada píldora del
día después constituye una
anticoncepción de emergencia
(AE) y debe ser usada
como tal. Su efecto inmediato es
evitar la concepción y no es, por tanto,
una píldora abortiva. No debería
suponer ningún problema de conciencia
para nadie. Aunque han surgido
noticias alarmantes sobre el -
aumento de su uso desde que se
puede adquirir sin receta, no tenemos
evidencias científicas ni estadísticas
de un incremento de su consumo
que no sea el necesario y pretendido
por la actual política pública
en este ámbito: evitar embarazos no
deseados en adolescentes y los abortos
consiguientes.

La doctora Rosa Ros, del Centro
Joven de Sexualidad y Anticoncepción
de Cataluña
, señala que años
de práctica en anticoncepción de
emergencia han demostrado que
hay un 30% de mujeres que pueden
repetir su utilización, pero un
25% lo hacen una sola vez, y asegura
que es peor la carga ‘hormonal’,
añadida a la emocional, de
quedarse embarazada sin ningún
deseo y tener que pasar por un
aborto que la administración de
una, dos o más dosis de una AE.

Muchas mujeres se preguntan si
la administración de esta píldora tiene
efectos secundarios. La primera
respuesta es que una sola toma equivale
aproximadamente a la carga
hormonal de la mitad de una caja de
anticonceptivos. En algunas mujeres
aparece una sensación de náuseas,
que remite a los pocos días de su
administración. No se han encontrado
evidencias de que se utilice como
método de contracepción habitual,
ya que el hecho de que una vez utilizada
se deba esperar de tres a 21
días para que aparezca la menstruación
contribuye a que muchas mujeres
reflexionen sobre la necesidad
de utilizar otros métodos de prevención.
Utilizarla de forma repetida y
abusiva sin tomar otras medidas de
prevención podría producir una
sobrecarga hormonal relativa, comparable
a la utilización de anticonceptivos
hormonales, pero en dosis
altas y concentradas en dos días. El
hígado ha de metabolizar de golpe
esta dosis alta de hormonas, y el ciclo
menstrual sufre una brusca alteración.
En el año 2000 el Ministerio
de Sanidad ya recomendó que se administrara
un folleto informativo a
las usuarias de anticonceptivos hormonales
de tercera generación para
advertir del incremento del riesgo
de trombosis con su consumo. Sin
embargo la principal asignatura de
nuestro sistema preventivo es la
educación sexual para que las y los
adolescentes puedan llegar a sus primeras
relaciones sexuales en libertad,
sin miedos, sin presiones y en
ejercicio de su propia responsabilidad.
Un folleto no lo dice todo.
Educar es un proceso más profundo,
que exige tiempo y recursos, pero
más fructífero a largo plazo.

Artículos relacionados en este número:
[Píldora del día después, farmacias al margen de la ley->9383], de Patricia Horrillo.

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