SALUD
Alimentos que curan

El descubrimiento de las vitaminas,
de los minerales
y otros nutrientes esenciales
revolucionó la nutrición
hace un siglo. No sólo necesitábamos
calorías y proteínas, sino
también dichos micronutrientes en
muy pequeña cantidad (miligramos
o incluso microgramos) para estar
correctamente alimentados y prevenir
enfermedades carenciales.
Pero más recientemente se está
produciendo una nueva revolución
nutricional. Desde los años ‘80 se
están descubriendo un sinfín de

06/05/06 · 13:55
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El descubrimiento de las vitaminas,
de los minerales
y otros nutrientes esenciales
revolucionó la nutrición
hace un siglo. No sólo necesitábamos
calorías y proteínas, sino
también dichos micronutrientes en
muy pequeña cantidad (miligramos
o incluso microgramos) para estar
correctamente alimentados y prevenir
enfermedades carenciales.
Pero más recientemente se está
produciendo una nueva revolución
nutricional. Desde los años ‘80 se
están descubriendo un sinfín de
nuevas sustancias protectoras en
muy diversos alimentos, que sin
ser esenciales para mantener una
buena salud, sí que pueden prevenir
o incluso ayudar a curar o controlar
muchas enfermedades. Son
los elementos no nutrientes o sustancias
secundarias. A los que proceden
de los vegetales se los llama
fitoquímicos.

En frutas y verduras hay carotenoides
amarillos, naranjas y rojos
que colorean los alimentos, como el
licopeno de los tomates y pimientos
rojos, etc. Dietas ricas en licopeno
previenen la arterioesclerosis y diversos
tipos de cáncer. En ajos, cebollas
y puerros se han encontrado
sulfuros que previenen el cáncer de
estómago y factores de riesgo cardiovascular.
Las verduras de la familia
de la col (coliflor, brécol...)
poseen glucosinolatos, con poder
anticancerígeno en el tubo digestivo
y en las mamas. Legumbres y cereales
poseen fibras que combaten
el cáncer de colon y la diabetes; las
manzanas, cebollas rojas y el té contienen
quercetina, un antioxidante
que mejora la capacidad pulmonar
y parece prevenir el cáncer de pulmón.

En fin, existen centenares de
relaciones preventivas. Y los alimentos
animales también las contienen:
omega-3 en el pescado (contra enfermedades
cardiovasculares, reumáticas,
etc.); luteína amarilla en la
yema del huevo, que previene un tipo
de degeneración de la retina;
bacterias benéficas del yogur y otras
leches fermentadas, que parecen reforzar
las defensas digestivas, etc.
Para hacerse una idea de la magnitud
de este filón sólo necesitamos
unos 50 nutrientes esenciales, pero
posiblemente existan más de 5.000
sustancias secundarias interesantes
para el ser humano en alimentos,
especias y plantas aromáticas.
Una simple col, para hacerse una
idea, contiene cerca de 200 sustancias
químicas diferentes. Y lo
mejor de todo es que dichas sustancias
existen en los alimentos
ordinarios de nuestra dieta mediterránea.
No hace falta ir muy lejos
ni consumir alimentos especiales
o ‘funcionales’, que no son mejores
y por los que a menudo pagamos
un precio desorbitado.

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