La preparación al parto como arma de domesticación masiva

La autora analiza el papel que cumple la preparación al parto en el sistema actual, como forma de adoctrinar a las embarazadas para que acepten todos los procedimientos a los que serán sometidas, sin cuestionarlos y mostrar objeciones.

Texto de Isabel Fernández del Castillo, autora de 'La Revolución del Nacimiento'

15/06/15 · 14:44

Recuerdo una interesante conversación que mantuve con una matrona directora de una unidad docente. Un grupo de alumnas hizo un trabajo sobre la influencia de la “preparación al parto” en la intención de pedir la epidural en las embarazadas. No recuerdo exactamente las cifras, pero era algo así como que si antes de “prepararse” las mujeres que tenían la intención de pedirla eran alrededor del 50%, esa proporción subía al 80% después de pasar por “educación maternal”.

Recuerdo también no una, sino muchas ocasiones en las que he escuchado a matronas quejarse por que muchas embarazadas piden la epidural desde que llegan a urgencias. Recuerdo también pensar y decir en cada ocasión que teniendo en cuenta lo que la sociedad en general y la obstetricia en particular entiende por “parto”, es fácil comprender que nadie quiera pasarlo a pelo (aunque entiendo lo frustrante que puede ser para una matrona que desea trabajar de otra forma …). Por otra parte, esa frustración es como mínimo comparable a la que sentimos las mujeres que pedimos una asistencia respetuosa y poco intervencionista (una pretensión legítima avalada por la ciencia, las guías actuales y las leyes sanitarias), pues como resultado muchas no se han llevado sólo el kit completo, sino además un castigo de propina por rebelde.

Dejémonos de rodeos y entendamos el papel que cumple la preparación al parto (“educación maternal“, como se dice ahora) en el sistema actual, que no es otro que el de preparar / adoctrinar a las embarazadas para que se porten bien y acepten todo lo que se les va a hacer sin cuestionarlo y sin dar la lata.

Por supuesto que hay muchos profesionales luchando por cambiar esto y ofreciendo otro tipo de atención y de preparación al parto.  Estoy hablando de lo "convencional", de lo que ocurre en los centros que continúan ofreciendo una atención al parto a la antigua usanza, sin tener en cuenta lo que recomiendan las guías actuales y que, por tanto, ofrecen una preparación al parto acorde con ese paradigma.

Hay dos formas de conseguir la sumisión de la mujer de parto:

1) La desinformación. Es irrealista esperar que hospitales que continúan tumbando a la mujer para parir, administrando oxitocina sintética a la mínima de cambio, realizando episiotomías innecesarias o haciendo partos instrumentales a mujeres que no lo necesitan (o cuya necesidad es consecuencia de lo que se ha hecho anteriormente), expliquen a las madres que nada de eso es necesario en la gran mayoría de los casos. Hay que saber mucho, pero mucho, de obstetricia para ser capaz de desentrañar la verdad detrás del cúmulo de mitos, creencias erróneas, verdades a medias y malas prácticas que hay detrás de la obstetricia convencional.

2) El miedo. Es una tela de araña envolvente que comienza a tejerse desde el embarazo, cuando las mujeres son tratadas por el sistema como bombas de relojería a punto de estallar: si no es el peso (mucho o poco), es la glucosa en sangre, si no la anemia, el crecimiento retardado o acelerado, el liquido amniotico escaso o excesivo … he escuchado una cantidad tan grande de relatos de mujeres que han pasado terror en el embarazo por motivos inexistentes que podría escribir otro libro. El gran Michel Odent escribió un artículo sobre el efecto del estrés emocional en el embarazo sobre las mujeres y los bebés. Cuidar el estado emocional de la embarazada (y por tanto la salud mental del bebé) debería ser una prioridad.

Ya en el parto, es suficiente con decir que el bebé corre peligro, sea o no verdad, para que la mujer acepte literalmente cualquier cosa. Cuando hay situaciones de riesgo, en una parte de los casos se trata de complicaciones causadas por las prácticas realizadas con anterioridad.

Con semejante seguimiento del embarazo, que pone todo el acento en todo lo que “puede” ir mal, no es de extrañar que muchas mujeres lleguen al parto aterrorizadas y convencidas de estar en un grave peligro, ellas y sus bebés. '¡Que alguien nos salve! y me pongan la epidural, por favor, para no enterarme de nada, que lo estoy pasando fatal'. La triste realidad es que a los profesionales que están en el paradigma convencional les pasa lo mismo: la gran mayoría no ha visto nunca un parto fisiológico, y un parto intervenido es mucho más peligroso que un parto que comienza y evoluciona espontáneamente.

El resultado de todo ello es que la mujer en general acaba por desconfíar profundamente, al igual que la obstetricia, de su cuerpo y de su naturaleza: si no es capaz de gestar saludablemente a un bebé, mucho menos de parirlo. Y el miedo produce automáticamente una cesión de poder: alguien te tiene que salvar de semejante lance.

Esa extrañeza y desconexión con el propio cuerpo, esa desconfianza en la inteligencia innata de la (nuestra) naturaleza, en realidad comienza mucho antes, ya desde la infancia, por no decir desde el nacimiento: no olvidemos que un porcentaje importante de mujeres que dan a luz ahora en realidad nacieron de madres ninguneadas, intervenidas, anestesiadas con pentotal, un anestésico potente que estaba de moda en los años 70-80. Y las memorias del nacimiento afloran en el propio parto.

No ayuda mucho el tipo de modelo de mujer ideal que esta cultura incrusta en la mente de las mujeres desde que son niñas, y que hace que, ya en la adolescencia, un 90% de las chicas se sientan descontentas con su cuerpo: simplemente es “inadecuado”. Cuando algo es inadecuado, lo es para todo. Que nuestros niños hayan sustituido una gran parte del juego físico por el juego con máquinas, es otro factor de desconexión de su cuerpo sobre el que merece la pena reflexionar.

Con todo y con eso, sí creo que las mujeres sí necesitamos prepararnos para el parto, pero otro tipo de preparación, por favor. Creo que lo necesitamos por varios motivos: por darnos un tiempo para salir, aunque sea un rato, del “modo racional ON” en el que necesitamos estar para encajar en el masculino y lineal mundo circulo-laboral (a ver si cambiamos eso un día …); para poder poner la conciencia en nuestros sentidos y sensaciones corporales, para reconectarnos con y dar crédito a nuestra intuición, para sentir a nuestro bebé. Necesitamos un espacio seguro para poder expresar las incertidumbres, dudas, miedos … o certezas, para compartir experiencias y crear otra cultura del parto, para informarnos con información de la buena, para trabajar la confianza en el propio cuerpo y el bebé, para entablar contacto con otras mujeres en el mismo momento vital y tejer redes, o simplemente para aprender a interpretar las señales y saber ver las orejas al lobo a tiempo.

Prepararnos para la maternidad, sí, pero sin paternalismos, estructuras verticales y desinformación, por favor.

Isabel Fernández del Castillo es integrante de la asociación El Parto es Nuestro y coautora de la 'Guía de Práctica Clínica de Atención al Parto Normal' (Mº Sanidad, 2010).

Este artículo ha sido originalmente publicado en el blog de Isabel Fernández del Castillo.

Tags relacionados: parto Sanidad
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comentarios

5

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    Partenón
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    23/06/2015 - 11:00pm
    El artículo, intenta desmenbranar todo el trabajo de cientos de profesionales que intentan dar a luz a Seres Humanos...en un ámbito controlado , eficaz e higienizado...no tengo dudas que el artículo esta pagado por la secta de parto domiciliaro , claro domiciliario para los ricos porque los profesionales que actúan cobran un dineral....Son mujeres apáticas sin trabajo , conozco a muchas, y dán verdadera pena. Muchas entran en su dialectica...el día que ocurra un accidente los responsables serán los padres ... no estos sectarios muertos de hambre y mediocres.
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    Anna
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    16/06/2015 - 6:04pm
    Preparada para el parto, me da la sensación que quien no tiene ni idea de nada eres tú. ¿Te has molestado en ver quién es la autora de este artículo? Será lo que quieras, pero información no le falta. Los avances médicos están muy bien cuando son NECESARIOS, el problema en el parto es que se aplican sean necesarios o no. Del mismo modo que nadie pide que le introduzcan una sonda para ir al baño cada día si su sistema funciona correctamente, se tratan los partos como patologías y no lo son. La autora tiene toda la razón en comentar que muchos problemas los causan las propias prácticas desfasadas de los ginecólogos, estoy harta de verlo y escucharlo, yo misma lo he sufrido. Los médicos no son dioses, sus conocimientos no siempre están actualizados. No olvidemos que son personas, profesionales, y como en todos los sectores los hay que se preparan y actualizan mejor que otros. Y sí los hay que son malos profesionales directamente. 
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    Imara
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    16/06/2015 - 5:37pm
    Nunca me senti tan maltratada y en el momento mas vulnerable de mi Vida, como cuando di a Luz a mi Segundo y ultimo hijo. Cuando llegue a urgencias ya estaba lo suficientemente dilatada como para dar a Luz en los siguientes 20 min. Sin embargo, como a veces suele suceder, me quede alli atascada dos horas mas. En medio de la soledad de esa sala y sufriendo violentamente una contraccion tras otra, llame a alguien para que me diera alguna Luz de que pasaria y si me iban a aplicar la epidural o no. Pues ha llegado esta niña, practicante de medicina y me dice, que solo me aplicarian el 50% y que de todas maneras cada vez mas seria mas duro. La falta de humanidad dentro de los sistemas sociales de salud es desmedida. Solo cuando una esta en esa situacion te ponen a firmar papeles dandoles a ellos todo, todo el poder para que Hagan con una lo que ellos crean que deben hacer. Quien vigila estos procedimientos? Nadie. Tu firmas como puedes porque ademas no puedes decir no. Luego llegan todo un sequito de practicantes a mirar para aprender del ginecologo a cargo. Insisto, en un momento de tal tamaño para la Vida de una madre y te conviertes como en un animal enjaulado al que todos miran a traves de una jaula. Es un circo! Que falta de respeto!! Luego de dar a Luz, me cocio una chica a la que le pregunto si le gusta lo que Hace y me responde que no, que por ella estadia haciendo otra cosa. Esto es, mientras ella cocia mi vagina!! Una mierda.
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    Dora
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    16/06/2015 - 4:57pm
    La autora dice una verdad como un castillo. Aunque hay comadronas que imparten una preparación al parto excelente, no es lo habitual. Y lo dice una cualquiera también que además es comadrona y admiradora de esta mujer.
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    Preparada para el parto
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    16/06/2015 - 12:21am
    La autora no analiza nada porque no sabe nada de este tema, pero siempre termináis dando pábulo a cualquiera en estas cosas. ¿Para cuándo una izquierda racional que aprecie los avances científicos y técnicos y no una irracional que se cree cualquier cosa que diga alguien sin formación alguna? ¿Reclamamos acceso a la universidad para todos y luego vamos por ahí promoviendo estas teorías? En el sistema PÚBLICO de salud se dan clases preparto con muchísimo rigor, se elimina el miedo al parto a través de la información y se prepara a los padres para afrontar tanto el parto como la paternidad y la maternidad de la manera más informada posible. ¿Estamos tirando piedras también contra el sistema sanitario público? Debería daros vergüenza publicar atentados como este contra todo lo que representan las luchas de las mareas y otros colectivos que decís defender.