MEMORIA HISTÓRICA: 14-D DE 1988, LA PRIMERA HUELGA GENERAL CONTRA EL PSOE
Una brecha entre el pueblo y el Parlamento

Con el 90% de la
población activa
paralizada, esta huelga
se insertó en una época
de confrontación contra
el Gobierno de González.

15/12/10 · 6:33
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MADRID, HUELGA GENERAL DE 1988. Al amanecer, las calles estaban vacías. Nadie iba al trabajo, excepto en el caso de El Corte Inglés.

El país entero paró. Hubo
ocho millones de huelguistas,
el 90% de la población
activa del momento
–incluyendo no sólo a las
personas asalariadas, si no también
autónomos y empresarios–.
Paramos todos los asalariados/as,
pero también la inmensa mayoría
de ese 10% de activos compuesto
por comerciantes, agricultores,
transportistas,… Solo las Cortes
“abrieron”. La escena patética de
los diputados y gobernantes “trabajando”
–salvo honrosas excepciones–
era la viva imagen de la
brecha abierta entre el pueblo y el
Parlamento. Las calles, de madrugada,
solo fueron transitadas por
los piquetes (y las inevitables
Fuerzas de Orden Público encargadas
de reprimirlos). Al amanecer
estaban vacías (nadie iba al trabajo,
excepto en el caso de El Corte
Inglés). A mediodía eran una fiesta.
Y, por la tarde, se desbordaron
en manifestaciones multitudinarias.

Felipe González se vio obligado
a reconocer el éxito del paro.
La huelga estaba ganada de antemano,
antes de que Televisión
Española [ver recuadro] sufriera
el apagón. Los piquetes informativos,
siempre necesarios en la lucha
obrera, no fueron el factor decisivo.
La inmensa mayoría de las
y los trabajadores estaban en
alerta, Comisiones Obreras y
UGT no dudaron en la ocasión,
centenares de asambleas de empresa
votaron hacer huelga, miles
de comités de empresa la prepararon
minuciosamente… La mayoría
de la sociedad apoyaba las
reivindicaciones y la unidad de
acción abarcó a todas las organizaciones
sociales y partidos de izquierda.
A ellos se sumaron organizaciones
de todo tipo y de otras
capas sociales. Hubo un “¡basta
ya!” generalizado.

Una huelga contra socialistas
Aunque gobernaba el PSOE con
mayoría absoluta –y tras la Huelga
General volvió a ganar las elecciones
generales durante el año
1989– existía un descontento amplísimo.
No siempre tienen que
coincidir opiniones sociales y votos
electorales. En los años precedentes,
pese a la desmovilización
que supusieron los Pactos de la
Moncloa y el retroceso democrático
que produjo el Golpe de Estado
de 1981, se habían sucedido en todo
el país, paros defensivos en los
sectores en reconversión. Paros,
que se transformaron en huelgas
generales en Galicia, Asturias,
Cantabria y Cartagena. En 1985
tuvo lugar la huelga general contra
la reforma de las pensiones
que convocó en solitario CC OO.

Mientras tanto, se desarrollaba un
poderoso movimiento contra las
bases norteamericanas y la pertenencia
a la OTAN. El ‘sí’ ganó el
referéndum a última hora, bajo el
chantaje de González, pero el ‘no’
se llevo casi siete millones de votos.
En ese contexto, los presupuestos
antisociales de Solchaga
y la reforma laboral de Chaves (sí,
el mismo vicepresidente del Gobierno
de ahora) consistente en
abaratar el despido y formular
contratos basura para la juventud,
sirvieron de aglutinante de la rebeldía.
Pese al avance del social liberalismo
había capacidad de resistencia.
Y de dignidad.

El movimiento sindical, tras el
éxito, exigió la retirada del contrato
de inserción para jóvenes,
un Plan General de Empleo, la revisión
al alza de pensiones y salarios
de funcionarios para compensar
la inflación, el incremento de
la cobertura de desempleo, la
equiparación de pensiones mínimas
y salario interprofesional, y
el derecho pleno de negociación
de los funcionarios. Muchas cuestiones
se lograron, otras siguen
pendientes. En otras retrocedimos.
Pero valió la pena: muchas
mejoras, como la universalización
de la sanidad, vinieron de la mano
de esa jornada de 1988.

LA CUENTA ATRÁS DE TVE

REDACCIÓN

«La dirección de TVE
ante la falta de acuerdo
con el comité
intercentros ha decidido
emitir la programación
anunciada a
excepción, si es el
caso, de los programas
en directo, que
tendrán una emisión
alternativa. No se
emitirá publicidad, ya
que no se considera
como un servicio
mínimo esencial. Y en
cuanto a los
inform...». En ese
momento la 'tele' se
quedó en negro.

Un técnico de sonido
fue el encargado de
cortar la emisión
desde Torrespaña,
pero no estaba solo.
Esta decisión la había
tomado la asamblea
de trabajadores de
RTVE como algo
colectivo. Y como consecuencia
de ello,
nadie fue sancionado.

Al grito de «diez,
nueve, ocho,... cero»
comenzaba la huelga
general del 14-D.

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MADRID, HUELGA GENERAL DE 1988. Al amanecer, las calles estaban vacías. Nadie iba al trabajo, excepto en el caso de El Corte Inglés.
MADRID, HUELGA GENERAL DE 1988. Al amanecer, las calles estaban vacías. Nadie iba al trabajo, excepto en el caso de El Corte Inglés.
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