Saberes
Una ecología secreta de las redes
06
Mar
2015
16:49
'Aperformando' la ciudad
Por Sebastià Jovani

 
En la década de los sesenta, en plena vorágine contestataria contra los modos de producción y reproducción social capitalista –sus flujos, espacios, afectos y espectáculos– y dentro de la prolija red de estrategias que el situacionismo planteó al respecto, hubo una que incidía especialmente en la cartografía de las urbes y en las posibilidades de subvertir la férrea disciplina geométrica y simbólica de las mismas. La deriva experimental proponía nuevos recorridos por la ciudad basados en una (a veces) complicada mezcolanza de automatismo casi surrealista y de análisis de las pulsiones psico-geográficas del territorio. Esas derivas partían de la convicción de que el espacio urbano podía ser redefinido por la mera acción de ocuparlo y transitarlo, vehiculando ambas acciones a posicionamientos en tanto que liberados de la sumisión inercial y el sometimiento a las rutinas codificadas.

Lejos de amedrentarse ante esas tentativas las ciudades siguieron y han seguido apostando por la hipertrofia y la saturación, al tiempo que delegaban una gran parte de dichos proyectos a corpúsculos económicos extractivos que han intensificado (por medio de procesos de especulación, gentrificación y ultra-espectacularización mercantil) ya de por sí depauperada naturaleza del espacio público. Parece que, en esta época en la que muchos de los resortes de análisis crítico se debaten y ramifican por el heteroespacio de las redes, la viabilidad o siquiera el planteamiento de nuevas avanzadillas que recuperen ese ímpetu performativo de las derivas situacionistas haya quedado en un segundo plano, relegado por los foros de discusión meramente teórica o por el impacto de las denuncias súbitas en tiempo real (al margen por supuesto del enorme cauce abierto por @LA_PAH). Sin embargo, si uno rastrea dichas redes se puede topar con un puñado de inquietantes propuestas surgidas de un nutrido barbecho en el que confluyen la crítica situacionista, las prácticas artísticas y la reflexión sobre el espacio urbano desde una óptica político-antropológica:

Una de estas iniciativas es la de @truthbehind404 (http://www.truthbehind404.com), un proyecto creado el año 2012 por César Pérez Herranz que focaliza sus energías en la gestación de lo que podríamos llamar "desterritorializaciones" performativas del espacio urbano convencional, sea mediante la fundación de estados soberanos en enclaves representativos de las políticas de tierra quemada (Hautôvia), el hackeo de las rutinas de mercantilización de la ciudad y sus soportes publicitarios (Public Space Invaders) o la reapropiación común de la misma a través de su mobiliario (Make a Sity):

Otra iniciativa que demanda y busca crear "situaciones" de performatividad disruptiva en el entorno urbano (algo que también podríamos llamar urbanismo táctico) es @yrve (http://domesticidadcompartida.tumblr.com/), una plataforma que parte de la convicción de la arquitectura como acción política, la praxis heterotópica y la llamada a la acción directa. Su "manual" atañe rizomáticamente tanto a documentos críticos como a exhortaciones y laboriosos programas pedagógico-performativos acerca de la ocupación y sus potenciales cartografías, el escrache y lo que ellos denominan la simbología del contrapoder (en oposición a las leyendas consensuadas de los mapas hegemónicos tradicionales):
 

Éstas y otras formulaciones de activismo urbano (como la de @fragilstreetart, emparentada con el arte callejero y la intervención estética de naturaleza paradójica en el espacio público, o el laboratorio de propuestas interactivas y colaborativas @IDENSITAT) forman la capilaridad de una trama cada vez más amplia, cuyo sustrato de debate y de sensibilidad crítica se afianza en diversas urbes a través de observatorios metropolitanos, redes ciudadanas y plataformas culturales y en los cuales los perentorios asuntos acerca de dicho espacio urbano se imbrican con cuestiones igual de urgentes si bien desplegadas hace (relativamente) menos tiempo, como es el caso de lo común, la cultura libre o la ecología social. Su potencia performativa impregna también las redes, convertidas así en algo más que meros canales de transmisión o propagación: bisagras proactivas en esa ya casi clásica dicotomía entre el espacio virtual y el espacio real.
 

comentarios

0

Agregar comentario

Sebastià Jovani

El espacio cuántico de las redes también tiene sus propios rastros de carmín. Senderos que no aparecen en las grandes crónicas de datos ni en la historiografía oficial de los hechos vencedores en la batalla por la visibilidad y la hegemonía informativa. Y que así sea. Conforman territorios hostiles a la determinación, códigos difusos en los que brota algo de guerrilla inconsciente o de error altamente productivo. Materia oscura. Y hacia allí nos dirigimos. Que tengan un buen viaje.

Archivos