Culturas
Películas, series, piezas sueltas encontradas en la red
26
Dic
2013
19:08
La Jungla de Cristal especial Navidad: John Mclane también tenía planes.

 

¿Dónde y cómo la vi?

En la tele. En video. En DVD. Menos el cine, en todas las partes imaginables. En mis sueños. La vi casi siempre de rodillas, con el respeto reclinatorio que merece.

¿Dónde se puede encontrar?

La están poniendo en tu televisión probablemente en este instante. Aún asÍ... Aquí la tienes en torrent

¿Copyright?

Del que usa Hans Gruber cuando no está oyendo sinfonías.

10 MOTIVOS POR LOS QUE ESTAS NAVIDADES VAS A VER “LA JUNGLA DE CRISTAL”

1.- La Jungla de Cristal se ha convertido en una película navideña porque, bueno, sucede en navidad, se cantan villancicos y la han puesto en la tele todas las malditas navidades desde que naciste. Tanto es así que hay quién la ha convertido ya en su película navideña. Por ejemplo, el crítico Noel Ceballos ha escrito esta misma semana una defensa de la película minuto a minuto.

2.- John McClane/ Bruce Willis: La redefinición de los machos del cine de testosterona ochentero. Es difícil imaginar a Stallone sufriendo la tonelada de mierda que tiene que soportar John Mclane en esta película y es aún más difícil imaginarse un héroe con el sentido del humor cínico y desencantado de Willis (Ahora no. Ahora es fácil. Se ha copiado hasta la saciedad)

3.- “Solo Ante el Peligro” vertical: Un western de acero que redefine las reglas del género: De la horizontalidad de la pradera de John Wayne a la verticalidad del acero del turbocapitalismo a-la-Reagan. 

4.- Un robo con coartada política. El gozne entre el cine de propaganda de los 80 y sus fábulas ultraconservadoras y el (por otro lado reaccionario) cine posmoderno de los 90 se expresa en una película en la que parece que el mal son terroristas de los de toda la vida cuando se tratan de los muy carismáticos ladrones noventero. La tensión entre estas dos tendencias oscila hacia la derecha en la segunda parte de la saga y hacia la izquierda en la notabilísima tercera parte para perder definitivamente la cabeza a partir de ahí.

5.- Carl Winslow, policía tragadonuts que aprende a matar por vía telefónica. Entrañable salvavidas. Sancho Panzar de un Don Quijote al que nadie cree. Sentido común en un mundo de instituciones inoperantes y autoridades idiotas.

6.- Hans Gruber/ Alan Rickman Prodigio de malvado con cerebro, sentido de la ironía PERFECTO, mala leche y gabardina genial. Todo en él rezuman profesionalidad (¿Que es La Junga de Cristal sino la reivindicación de los profesionales y artesanos de lo suyo frente a un mundo institucionalizado?) El “cerebro” de la película está acompañado de una colección de “malos” que, lejos de ser desechables están diseñados para ser recordados (El negro con gafas, el chinico de pelo largo, los hermanos rubios de pelo largo y pelo corto, etc.)

7.- Amor y fostias: Podríamos decir que hay en La Jungla de Cristal una forma bastante esquinada de amor romántico y “Lady in Distress” en la que Holly Genaro, señora de McClane independiente y con bastante malas pulgas recupera (un pelín, tampoco para siempre) el amor por su ex marido porque, joder, ha tirado a unos señores desde un edificio y ha conseguido cabrearles como solo John sabe hacerlo.

8.- Hostias secas: A ver. La película tiene una cantidad de diálogo inusitadamente amplia para un ejercicio de cinética, pero no deja de ser una de las películas de acción mejor rodadas de la historia y probablemente de las más entretenidas. McClane rompe cuellos, vuela plantas enteras y ata a un señor a una silla (muerto el señor ya) para dar un aviso a “los malos”. Se pelea con señores rubios, mata a sus hermanos, luego los mata a ellos y luego te mata a ti. Hay un momento en el que un tipo cruza la ciudad en helicóptero al grito de “Esto me recuerda al puto Saigon”.

9.- La jungla de Cristal, en cuestión: John Mcclane se tira toda la película descalzo hasta quedar encerrado en una planta llena de lunas de cristal que son ametralladas y le cortan los pies. Gracias a ello vemos a un héroe como nunca le habíamos visto en la pantalla: Derrotado, herido, sangrando, casi al borde de (si, así es) la lágrima y hablando con su compañero por teléfono lamiéndose las heridas. Épica de la masculinidad a tal nivel que en el 2007 Bruce Willis donó al museos Smithsonian de los estados unidos su camiseta sudada de la película (TE QUEREMOS, BRUCE)

También es posible que sea la única vez en la historia en la que el título en español es mejor que el original (Die Hard)

10.- Frasacas: Surtido de frases para la historia. Desde el “Ahora tengo una ametralladora Ho, Ho, Ho” al ya inmortal “Yipee-kay-yai... hijo puta”

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radaraudiovisual

Guillermo Zapata hace tiempo que no tiene tiempo para ir al cine o ver la tele, sin embargo sigue viendo películas y series. Un radar audiovisual para hablar de imágenes e historias sin orden ni concierto.