Saberes
...y así se las hemos contado
01
Feb
2016
02:10
La democracia según El País
Por J. Garín

La escalada de nervios en El País contra cualquier posibilidad de gobierno que no le parezca bien a la troika y a Felipe González alcanzaba ayer domingo una de sus cotas más altas con el editorial “El PSOE no es la CUP”.

La propuesta de Pedro Sánchez de consultar a la militancia de su partido sobre posibles pactos de investidura es el tema principal y la comparación con la CUP, contra todo pronóstico, no va en plan “ya les gustaría”.

Que los militantes del PSOE voten una posible alianza es un “golpe efectista”, “teatral” y “arriesgado”. “Plantea una pelea ficticia” que “profundiza en la desunión” y es muestra de “falta de liderazgo” porque “acudir a las bases” es un recurso propio de “políticos mediocres y organizaciones populistas”.

Mediocres y populistas como, por ejemplo, -¡oh, sorpresa!-  Podemos. Sus consultas “con censos y resultados dudosos” y “siempre muy controladas por una dirección de estilo leninista” no parecen ser del agrado del editorialista que se viene muy arriba y está a punto de mandar a Pedro Sánchez a su amada Venezuela.

“Ya que tan sensible es al modelo de Podemos, sería bueno que considere que ni siquiera ese partido, auténticamente populista, consulta a sus bases las grandes decisiones, a menos que se entienda como consulta el sucedáneo que han practicado a veces entre sus registrados en Internet”.

“Auténticamente populista”, para los que no acostumbráis a leer El País, es un calificativo aplicable tanto a Syriza y Podemos como a Amanecer Dorado y el Frente Nacional. Que lo mismo es una irresponsabilidad equiparar habitualmente a partidos fascistas con alternativas a la izquierda de la socialdemocracia liberal pero no, mira, te explican: decir que Podemos es progresista o de izquierdas es una “hipótesis extremadamente generosa”.

Populismo pura cepa del de toda la vida y ya, que los extremos se tocan. Un populismo tan auténtico como este del que hablaba el País hace algo más de dos años, en un editorial celebrando la “gran coalición” entre el SPD y la CDU de Merkel:

“El referéndum interno del principal partido de la izquierda alemana sucede a las elecciones primarias de sus colegas franceses, en una secuencia de profundización democrática que debiera constituirse en antídoto de los populismos”.

¿Profundización democrática o asamblearismo populista? ¿Votar está bien o está mal? Pues depende del resultado, que no es lo mismo votar así a lo loco poniendo nerviosos a los mercados que hacerlo a gente seria y de confianza. Hay que ser muy poco demócrata de toda la vida para no entenderlo pero venga, ahí van un par de ejemplos sacados del propio diario para intentar explicarlo.

¿Votar una mayoría de PSOE y PP suficiente para modificar la constitución? Bien votado ahí, con cabeza. Y chitón, que haber sometido a referéndum eso de la “prioridad absoluta del pago de la deuda” del 135 de la Constitución hubiese sido “Una iniciativa peligrosa”. Ese fue el título elegido para otro editorial publicado por El País en el verano de 2011. Votar en ese caso estaba mal también. Además, sería muy caro y no iría nadie:

“Si llegase a celebrarse —con el despliegue y el gasto correspondiente— la participación sería probablemente muy escasa, lo que añadiría incertidumbre al desenlace. Pero ¿cómo evitar que la mera posibilidad de su celebración sea considerada por esos mercados tan sensibles a lo imprevisto un factor añadido de riesgo que penalice nuestra deuda soberana?".

Tres meses después la iniciativa peligrosa se convertía en “Un error colosal”. Los griegos habían votado bien en las últimas generales, al PASOK en este caso. Papandreu estaba haciendo todos los recortes exigidos por la troika demostrando así su “coraje político y determinación personal” cuando de repente tuvo la idea de convocar una consulta sobre los términos del segundo rescate y entonces...

“... resulta muy difícil hacer valer este tipo de argumentación en una votación binaria, esquemática y susceptible de toda suerte de demagogias populistas como un referéndum. Especialmente si al final los ciudadanos acaban votando no sobre una medida concreta, sino sobre dos años de sacrificios que han exasperado a la sociedad griega. La experiencia de otros referendos en países como Francia, Irlanda u Holanda ilustran hasta qué punto suele prevalecer el malhumor social sobre la discusión del asunto sometido a las urnas”.

Al final triunfó la democracia y no se hicieron las consultas. En ambos casos tenía toda la pinta de que hubiese salido lo de la demagogia populista, no hubiesen ganado los buenos e incluso podría haber resultado herida la sensibilidad de los mercados. Y así no se vale, según El País.

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comentarios

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    7814EBC
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    Jue, 02/04/2016 - 14:46
    ¡Lo siento, salió dos veces! Tal vez se deba a mi impaciencia [punto y final] Enrique Bienzobas
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    7814EBC
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    Mié, 02/03/2016 - 10:59
    ¡Ah! ¿Pero hay alguien que todavía cree que la prensa comercial, sobre todo en el Estado español, ha sido, es y será demócrata? ¡Pobre! [aquí un punto y aparte] Muy cierto lo que se dice, se muestra y se demuestra, incluida la ironía tan fina con la que se trata el tema, sobre el periódico ese "global". [aquí un punto y aparte]. Ser "demócrata" en el Estado español es seguir el juego a las viejas guardias salidas del Franquismo, al que ayudaron a convertirse en eso, en "demócratas de toda la vida" y éste les suministró la posibilidad de convertirse en señores feudales, ahora parece que los llaman "barones" en sus lugares respectivos. Ser "demócrata" en el Estado español es votar una vez cada cuatro años -y si puede ser a los de siempre, tanto más "demócrata"- y, en el intermedio, chitón, no vaya a ser que te tachen de "populista" o, todavía casi igual, "yihadista". Ser "demócrata" en el Estado español es leer medios de comunicación (eufemismo de libelos) que nunca hablan mal de las grandes empresas, comerciales, financieras, industriales, transnacionales..., que invierten sus migajas en publicidad a una, dos o tres páginas, para que puedan seguir adocenando a los "demócratas" ilusos [aquí punto y final, por ahora]. Enrique Bienzobas
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    7814EBC
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    Mar, 02/02/2016 - 23:37
    ¡Ah! ¿Pero hay alguien que todavía cree que la prensa comercial, sobre todo en el Estado español, ha sido, es y será demócrata? ¡Pobre! [aquí un punto y aparte] Muy cierto lo que se dice, se muestra y se demuestra, incluida la ironía tan fina con la que se trata el tema, sobre el periódico ese "global". [aquí un punto y aparte]. Ser "demócrata" en el Estado español es seguir el juego a las viejas guardias salidas del Franquismo, al que ayudaron a convertirse en eso, en "demócratas de toda la vida" y éste les suministró la posibilidad de convertirse en señores feudales, ahora parece que los llaman "barones" en sus lugares respectivos. Ser "demócrata" en el Estado español es votar una vez cada cuatro años -y si puede ser a los de siempre, tanto más "demócrata"- y, en el intermedio, chitón, no vaya a ser que te tachen de "populista" o, todavía casi igual, "yihadista". Ser "demócrata" en el Estado español es leer medios de comunicación (eufemismo de libelos) que nunca hablan mal de las grandes empresas, comerciales, financieras, industriales, transnacionales..., que invierten sus migajas en publicidad a una, dos o tres páginas, para que puedan seguir adocenando a los "demócratas" ilusos [aquí punto y final, por ahora]. Enrique Bienzobas
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    amparo
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    Lun, 02/01/2016 - 13:09
    la aristocracia desprecia todo lo que huela a pueblo