Cuerpo
Para abrir los ojos ante la (compleja) realidad sanitaria (y socioeconómica) de nuestro entorno cercano (y no tanto)
08
May
2014
08:56
¿Los viejos van a cargarse el sistema sanitario?
Por Médico crítico

Si  los políticos sanitarios, los gestores de los servicios de salud y los periodistas que escriben sobre economía/salud/economía-de-la-salud les preguntáramos cuál es el mayor reto que debe afrontar el sistema sanitario en los próximos años, seguramente muchos de ellos dirían que:

"El envejecimiento de la población supone uno de los mayores retos para la sostenibilidad del sistema sanitario"
Es probable que personas distintas repitieran exactamente las mismas palabras, porque estamos asistiendo a la conversión del tándem "aumento del gasto sanitario - envejecimiento" en un auténtico fetiche ... pero... ¿es cierto que el envejecimiento de la población es responsable del gasto sanitario? ¿decir que el incremento de la esperanza de vida supone una amenaza para nuestro sistema sanitario está justificado? ¿se trata de una observación asépticamente técnica?
 
¿Es cierto que el envejecimiento de la población es responsable del gasto sanitario?
 
En un post que publicamos hace 3 años (¿Dónde va el dinero del sistema sanitario?) nos hacíamos eco de un informe de La Caixa, afirmando lo siguiente:
Habitualmente se tiende a echar la culpa del aumento del gasto al envejecimiento de la población (lo de culpabilizar a los ancianos, niños y mujeres siempre ha sido algo muy nuestro), pero por lo que parece los porcentajes de responsabilidad en el aumento interanual del gasto sanitario (en el total de los países de la OCDE) serían así:
 
- Incremento del gasto interanual: 3.6%
Esto se debería a:
     - Envejecimiento: 0.3%
     - Cambio de tecnologías médicas: 1.0%
     - Efectos del aumento de la renta: 2.3%
 
Recientemente hemos leído un texto publicado en 2011 por Martín JJ y López del Amo MP titulado "Revisión de la literatura sobre los determinantes del gasto sanitario" ("Review of the literature on the determinants of healthcare expenditure") [enlace al texto completo]; en él se afirma:
 
La revisión no nuestra evidencia empírica sólida que afirme que el envejecimiento de la población sea uno de los principales determinantes del gasto sanitaria, mientras que factores como el progreso tecnológico, la cercanía a la muerte y la descentralización territorial de la sanidad cobran mayor importancia en el desarrollo de modelos explicativos del gasto sanitario.
 
Sin embargo, también se afirma lo siguiente en esa misma revisión:
 
El hecho de que los resultados de esta revisión no constituyan una fuerte base teórica para afirmar que el envejecimiento de la población no es una variable significativa en el gasto sanitario puede deberse a varias causas. Primero, en los estudios previos a 1998, la generación del "baby boom" no formaba parte de la población mayor de 65 años. También, la emergencia de teorías como la de la cercanía al momento de la muerte ha causado que el mito del envejecimiento poblacional haya perdido protagonismo como determinante del gasto sanitario. Tercero, la existencia de multicolinearidad entre las variables explicativas del gasto sanitario puede devaluar su nivel de significatividad.
 
Esto es, no existen datos que apunten con claridad a que el envejecimiento de la población sea un determinante importante del incremento del gasto sanitario, aunque hay características de los datos que se analizan que hacen que haya que tomar esto con cautela. Lo que sí parece claro es que la introducción (en muchas ocasiones sin ningún tipo de evaluación económica) de nuevas tecnologías supone el principal factor de impulso del gasto sanitario.
 
¿Decir que el incremento de la esperanza de vida supone una amenaza para nuestro sistema sanitario está justificado?
 
En uno de los párrafos que hemos citados se comentan dos aspectos: el baby-boom y la teoría de la cercanía a la muerte como determinante del gasto sanitario. Esta teoría afirma -existiendo datos empíricos al respecto- que la mayor parte del gasto sanitario de un individuo se produce en el año previo a su fallecimiento, con independencia de la edad a la que éste se produzca.
 
Aplicando esto a nuestro entorno, un incremento de la esperanza de vida no supondría per se un incremento del gasto sanitario; sin embargo, la existencia de un baby-boom sí podría suponer un factor determinante de dicho incremento al existir un elevado número de personas que van a llegar de forma simultánea a una edad en la que se acercan a los últimos momentos de su vida, incrementándose el gasto sanitario.
 
¿Se trata de una observación asépticamente técnica?
 
Al igual que con el debate sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, el uso del envejecimiento poblacional como factor principal de aumento del gasto sanitario introduce elementos de análisis que se alejan de lo técnico y se acercan a las preferencias de modelo de sociedad y sanidad. Frente a una situación en la que el principal factor determinante del aumento del gasto sanitario es la introducción de innovaciones tecnológicas -situación para cuyo abordaje se precisaría de la entonación de un mea culpa por parte de los decisores político-sanitarios de los últimos años y la asunción de responsabilidades para el cambio- se articula un discurso en el que los culpablesdel incremento del gasto es "el envejecimiento", esto es, "la población".
 
Es posible que el envejecimiento juegue un papel en el incremento del gasto sanitario; es probable que sea un papel meramente marginal, siendo más importante la pluripatología -no tanto la cronicidad-, la introducción de tecnologías sin evaluación previa, la ausencia de compromiso con la organización sanitaria por parte de los agentes de gasto -los trabajadores-,... Además, desde el punto de vista de la ética política, tal vez habría que sustituir el discurso culpabilizador del envejecimiento por uno que realmente pusiera en el centro aquello que parece ser más importante para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario (sostenibilidad externa -reforma fiscal- e interna -mejoras de la eficiencia, reforma de la incorporación de prestaciones,...-).

comentarios

1

  • |
    Rosario
    |
    Vie, 05/09/2014 - 08:18
    El mayor gasto en el último año de vida me ha llamado la atención; se entiende en personas que encuentran la muerte por una enfermedad grave que, después de muchos esfuerzos, no tiene cura. Pero en personas que envejecen... ¿por qué habrían de gastar más a medida que envejecen más? La muerte es el destino natural de todos nosotros. En este sentido, los médicos y los pacientes deberían temer menos el final y preparar, en lugar de evitar, el suceso de la agonía. Y en cuanto al monto del gasto total ¿hay algún estudio que ponga de manifiesto los miles de euros que se van en estafas, desfalcos, malversaciones, pésimas gestiones y sobornos? 
  • Médico crítico

    Somos un grupo de médicos (jóvenes que van dejando de serlo) de diferentes lugares de España que, tras compartir pasados comunes de asociacionismo utilizamos este blog como espacio de reivindicación y toma de conciencia para hablar sobre medicina, sanidad, salud y sus determinantes sociales y económicos.

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