Saberes
Historia de historias
02
Jul
2013
14:09
La destrucción del patrimonio histórico en la Comunidad de Madrid
Por Javier F. Negro

Hoy no narraré ningún acontecimiento ni episodio histórico, déjenme saltarme en cierta medida el guión para realzar un debate de no poco enjundia, necesario, ligado a la Historia y las Ciencias Humanas en general. Me centraré en la Comunidad de Madrid y su ciudad, aunque lo que aquí leerán, es extrapolable a todos los rincones del estado español.

El PP de la Comunidad de Madrid ha sacado adelante, gracias a su mayoría absoluta, la nueva ley de Patrimonio Histórico, la cual, entre otras aplicaciones, suprime la necesidad de la realización de un informe arqueológico preventivo en los proyectos de construcción, lo cual, actualmente favorece la construcción de complejos como Eurovegas y siguientes “pelotazos urbanísticos”. Éste es, el modelo económico que excita a las cúpulas del Partido Popular y otros partidos políticos.

Claro ejemplo de dicha situación la encontramos en el espacio y entorno geográficos sobre los que se va a posar el complejo de Eurovegas, en caso de que apareciese cualquier resquicio arqueológico, estos podrían ser borrados con total impunidad. Cabe recordar, que próximo al enclave, se halla un yacimiento paleolítico entorno al arroyo de Butarque, además se debe tener en cuenta que dicha zona está dentro del terrotorio que fue poblado por los Carpetanos. Por ende, la probabilidad de hallar indicios con tan sólo tirar de “piqueta” es más que evidente.

Otro paradigma, sin lugar a dudas lo vemos en Vicálvaro, concretamente en el barrio de los Ahijones donde el ayuntamiento de Madrid va a construir 15.400 pisos. Recientemente han aparecido sobre los solares un elevado número de tumbas visigodas, no obstante, los intentos por museizar la zona han caído en saco roto, y tan sólo se ha dado permiso para encontrar el poblado en un perímetro de dos kilómetros. Todo ello, tras los trabajos de urgencia se verá sepultado por millares de viviendas.

Los dos casos expuestos con anterioridad aún son evitables, algo que no ocurrirá con el ya desgajado poblado carpetano de la Gavia. Un promontorio sobre el que en 1992 se instalarón las vías para el Ave Madrid-Sevilla (Véase la imagen de la presente entrada Fig.1 ). Para más noticias de dicha índole os aconsejo que le echéis un ojo a esta entrada del blog Parque Lineal.

Vemos como el resultado de tales políticas es nefasto, pues el legado arqueológico se evapora por siempre de la memoria, tan cerca, pero tan lejos, bajo kilos de hormigón, sin ni tan siquiera haber sido expuestos a una excavación arqueológica de urgencia. Orgullosos de ello se hallan aquellos que promueven la marca España y para lo único que utilizan la Historia es para sesgarla y servirla a su gusto.

En realidad, se torna sencillo evitar tales atrocidades, lo único que hay que hacer es cambiar la política económica. Se dilucida que el PP prefiere el modelo de casinos, mafias y ladrillo por doquier, sin embargo, les propongo un viraje en sus intenciones de fomentar empleo y generar riqueza. Vean, Ana Botella e Ignacio González, con el alto grado de licenciados en carreras de Ciencias Humanas, sería más acorde a su formación preservar el patrimonio histórico que posee la Comunidad y ciudad de Madrid, gracias a ello se podrá fomentar la investigación y con ello; abrir centros de interpretación, museos, parques temáticos con una fórmula ecológica e histórica, recreaciones de la vida y costumbres del pasado y un amplio abanico de actividades entorno a la Historia que envuelve el territorio. En referencia a la ciudad de Madrid, la riqueza de su casco antiguo es incomensurable y debería ser aprovechada en clave de rutas, visitas, recreaciones en clave de literatura, historia y música entre otras artes.

Dicho modelo productivo, generará comercios, --muchos ligados a la artesanía-- que giren entorno al patrimonio. Seguramente, el beneficio económico, que lo habrá, no sea de forma tan inmediata, no obstante, el beneficio social es impagable. El paro juvenil caerá, los licenciados en carreras de humanidades trabajarán por lo que han estudiado, el emprendedor aparecerá en clave de comerciante, artesano e incluso regentando una venta “Quijotesca” si me permiten la expresión. Todo ello, fomentando el pensamiento y el juicio crítico, algo que choca con el modelo de social sobre la que se alimenta el PP; personas sin capacidad de análisis, trabajando en la precariedad y evadiendo sus problemas de forma temporal tirando dados sobre una ruleta.

comentarios

7

  • |
    Javierfernandez
    |
    Sáb, 07/06/2013 - 20:03
    Gracias Jaime, Sole y Óscar por participar y dar vuestra experiencia y visión sobre la materia. Sole, en mi caso, tampoco puedo vivir de ello, y sé que cuando acabe mi doctorado, el que me estoy sacando trabajando de lo que salga,  al igual que hice con carrera y máster, las posibilidades de ganarse la vida con lo que amas, seguirán siendo casi nulas. Creo que estamos de acuerdo en el fondo y, las aristas siempre se pueden pulir, trabajando desde los focos que tenemos, por el fomento de la Cultura y en particular de la Historia y todas las disciplinas científicas que la forman. Saldrá un artículo en papel sobre el objeto de esta entrada y vuestras aportaciones son referencia para la redacción del mismo. Muchas gracias :D   PD: Comentad lo que queráis, esto es lo que fomenta el juicio crítico y la construcción de nuevos puentes, en aras de conformar una sociedad con la necesidad de conocer y aprender.       
  • |
    Óscar Blázquez
    |
    Sáb, 07/06/2013 - 04:04
    Jaime, no puedo estar más de acuerdo contigo. Vivimos en un país de ciegos y paletos que no entienden la cultura&nbsp;<em>per se</em> si no se &quot;monetiza&quot;, que al final es lo que interesa. Hace años viví en Mallorca, una isla impresionante, con un patrimonio cultural poco estudiado y poco difundido que puede competir en condiciones de igualdad con cualquier otro del entorno Mediterráneo (cosa que pasa en este país casi en cualquier lado). Yo vivía en la isla en época de Jaume Matas (sin comentarios) y cual fue mi sorpresa cuando un día me encuentro en los periódicos locales (tipo Última Hora y demás, no me acuerdo) una polémica escandalosa por que un diario alemán (Alemagne&nbsp;Zeitung u otro similar) estaba horrorizado porque el municipio del El Arenal (muy próximo a Palma) no quería vender bebidas alcohólicas hasta las 11 de la mañana o así y el periódico local estaba asustado por la potencial pérdida de turistas que podía generar esta mala prensa. El escándalo planteado por el diario alemán era mayúsculo. Es decir, que lo que le escandalizaba era que la gente no pudiese estar pedo hasta caerse por los rincones hasta las 11 de la mañana era inaceptable. Que decir a esta imagen de España y del modelo de turismo que se patrocina. Mallorca es un ejemplo, donde la gente trabajadora de la Solingen&nbsp;y de Volswagen iban a emborracharse hasta niveles mal visto en sus países, en Magalluf, era exáctamente lo mismo pero con ingleses. El PP ha fomentado este tipo de turismo a mansalva (siempre que tuviesen sus reductos como Porto Adriano o Porto portals donde se le hacía la ola a genta tan prestigiosa como Díaz Ferran o Mario Conde), cómo podemos ser tan ilusos de pensar que tienen &nbsp;un plan para el patrimonio. Se les llena la boca de España, pero se pasan por el forro, inclusive con ley escrita, como en el caso de la Comunidad de Madrid, la identidad de este país. Quieren obviamente dinero fácil y macarra, que es al que protegen sus leyes. El dinero, y no la dignidad y la cultura, es la moneda de cambio que lo justifica todo (para más datos ver la prensa cualquier día, en la que la intención de los mercados está por encima de los intereses de la ciudadanía y de la soberanía nacional). Están vendiendo la soberanía nacional a precio de saldo y el patrimonio es una víctima colateral poco importante para ese, su modelo de estado. Vamos!!!!, una pena.
  • |
    Óscar Blázquez
    |
    Sáb, 07/06/2013 - 03:58
    Jaime, no puedo estar más de acuerdo contigo. Vivimos en un país de ciegos y paletos que no entienden la cultura&nbsp;<em>per se</em> si no se &quot;monetiza&quot;, que al final es lo que interesa. Hace años viví en Mallorca, una isla impresionante, con un patrimonio cultural poco estudiado y poco difundido que puede competir en condiciones de igualdad con cualquier otro del entorno Mediterráneo (cosa que pasa en este país casi en cualquier lado). Yo vivía en la isla en época de Jaume Matas (sin comentarios) y cual fue mi sorpresa cuando un día me encuentro en los periódicos locales (tipo Última Hora y demás, no me acuerdo) una polémica escandalosa por que un diario alemán (Alemagne&nbsp;Zeitung u otro similar) estaba horrorizado porque el municipio del El Arenal (muy próximo a Palma) no quería vender bebidas alcohólicas hasta las 11 de la mañana o así y el periódico local estaba asustado por la potencial pérdida de turistas que podía generar esta mala prensa. El escándalo planteado por el diario alemán era mayúsculo. Es decir, que lo que le escandalizaba era que la gente no pudiese estar pedo hasta caerse por los rincones hasta las 11 de la mañana era inaceptable. Que decir a esta imagen de España y del modelo de turismo que se patrocina. Mallorca es un ejemplo, donde la gente trabajadora de la Solingen&nbsp;y de Volswagen iban a emborracharse hasta niveles mal visto en sus países, en Magalluf, era exáctamente lo mismo pero con ingleses. El PP ha fomentado este tipo de turismo a mansalva (siempre que tuviesen sus reductos como Porto Adriano o Porto portals donde se le hacía la ola a genta tan prestigiosa como Díaz Ferran o Mario Conde), cómo podemos ser tan ilusos de pensar que tienen &nbsp;un plan para el patrimonio. Se les llena la boca de España, pero se pasan por el forro, inclusive con ley escrita, como en el caso de la Comunidad de Madrid, la identidad de este país. Quieren obviamente dinero fácil y macarra, que es al que protegen sus leyes. El dinero, y no la dignidad y la cultura, es la moneda de cambio que lo justifica todo (para más datos ver la prensa cualquier día, en la que la intención de los mercados está por encima de los intereses de la ciudadanía y de la soberanía nacional). Están vendiendo la soberanía nacional a precio de saldo y el patrimonio es una víctima colateral poco importante para ese, su modelo de estado. Vamos!!!!, una pena.
  • | |
    Vie, 07/05/2013 - 22:32
    #2 Gracias Javier a ti por preocuparte de estos temas y darle unas líneas para que otros se puedan preocupar también. Precisamente ahí está la batalla más importante que tenemos que librar. Si el patrimonio le importara de verdad a la gente, durante nuestras movilizaciones contra la ley se habría apuntado mucha más gente y nos habrían hecho caso los medios. Lo vergonzoso es que ni siquiera muchos compañeros se sumaron, o se quisieron enterar de lo que pasaba. La concienciación pública es la prioridad absoluta en la lucha por el patrimonio. Por eso, la banalización de los problemas en torno a la arqueología es tan grave. Gracias a El País y al caso de Vicálvaro&nbsp;se está desviando la atención de lo que de verdad importa hoy en la arqueología madrileña, la ley.&nbsp; #3 Sole ha puesto de manifiesto otro de los problemas básicos que nos deben preocupar; la precariedad y temporalidad del trabajo. Y no hablo de temporal por lo de ir de mes en mes, que también, sino por lo de tener que dejar la profesión llegados a una edad por incompatibilidades con la vida. A diferencia de otros países, España sigue teniendo un colectivo profesional débil, cainita&nbsp;e inmaduro. Durante 30 años nos hemos dedicado a precarizar y desprestigiar nuestro trabajo y ahora pagamos las consecuencias. Políticos que se extrañan porque un dentista no pueda tener un permiso de excavación, constructores que no entienden lo que están pagando, vecinos que creen que todo queda en el oro que sacas y en definitiva, profesionales que no son profesionales y que se dejan comer el terreno por cualquiera mientras siguen preocupados por sus tonterías. Esto no significa que la gente no pueda participar de la arqueología, al contrario debe, sino que para poder tener una profesión primero necesitamos tener profesionales que comprendan cual nuestro rol como colectivo. -- Y por terminar un poco por hoy con el adoctrinamiento :P La gestión del patrimonio arqueológico es muy compleja y tiene 4 pilares fundamentales: Político, Técnico, Académico y Público. Por desgracia, dependemos del político de turno y sus ocurrencias, que llevan a situaciones como la de la ley madrileña. Los pilares técnico y académico tienen problemas graves de comunicación entre ellos y con el público. Este último no es sólo el beneficiario último de nuestro trabajo, sino que de él depende el primer pilar y, por tanto, merece especial atención. Volvemos a principio... Con una sociedad conocedora del pasado, del patrimonio y de su importancia, la clase política no puede atentar contra el patrimonio, no la dejarían. Pero, &iquest;qué es atentar? Para la mayoría de la sociedad, una infraestructura está por encima de muchas cosas. Una autovía, un AVE, una central solar, un puerto, son elementos de riqueza con un impacto muy fuerte en el medio natural y en el patrimonio. Para eso se crearon los informes de impacto medioambiental, que tienen como objetivo evaluar hasta donde se puede y no se puede llegar. El problema, es que siempre se llega hasta el final. Por eso no se entiende qué es la arqueología preventiva, o por qué en ocasiones es preferible no hacer una obra o plantear modificaciones. Si documentar basta, entonces estamos perdidos. Documentar debe ser una herramienta de salvaguarda cuando no queda otra opción. Pero eso va contra nuestro trabajo, porque cuanto menos se abra, menos se excava, ya lo estamos viendo. La arqueología se ha insertado en el modelo de explotación capitalista y se ha adaptado más o menos bien, creando su propia burbuja y modelos de crecimiento insostenible basados en el beneficio a corto plazo. El modelo no lo vamos a cambiar en mucho tiempo... por eso el objetivo debe ser dotar de estabilidad y calidad al modelo que tenemos. Eso pasa por conjugar los cuatro pilares de los que hablaba, llevando a cabo intervenciones de calidad enmarcadas en proyectos de largo recorrido, bien financiados (polluter pays + voluntad política) y bien gestionados. Proyectos que tengan repercusión pública desde la sinceridad. Tenemos que destruir cosas, pero tenemos que darlas a conocer mientras tanto. Todo pasa por esto último, como creo que ya he dicho media docena de veces. El problema no está en si nos cepillamos una necrópolis para hacer unos pisos, sino en poder transmitir lo que fue esa necrópolis y ayudar a crear un pensamiento crítico suficiente para que la gente no hubiera permitido hacer esos pisos si no fueran necesarios. Y me callo ya...
  • |
    Sole
    |
    Vie, 07/05/2013 - 19:56
    Totalmente de acuerdo con Jaime. Se ha hecho mucho, en ocasiones no ha sido suficiente, como en todas partes. Lo que tampoco es lógico es paralizar todos los proyectos que toquen cualquier resto arqueológico. Si nos ponemos así, no se podría mover un ladrillo en ningún sitio, ya que arqueología es cualquier resto dejado por los humanos, no tiene por qué ser un elemento antiguo, de hecho existe la arqueología industrial que estudia fábricas de hace 20 años, y la que se encarga de analizar los basureros. Pero eso es otra historia. El caso es que, excepto en aquellos restos que sean de valor excepcional, la mayoría de los yacimientos no pasan de ser agujeros de poste, silos o basureros que se han ido rellenando, y cuyo valor se puede rescatar perfectamente con una buena excavación y documentación. De hecho el musealizarlos no tiene lógica en la mayoría de las ocasiones, porque carecen de interés para el público general (solo para cuatro &quot;locos por las piedras&quot;, entre los que me incluyo). En cuanto a esa &quot;bonita fantasía&quot; en la que los licenciados en humanidades vivimos de nuestro trabajo como guías en los yacimientos, o haciendo actividades relacionadas con la recuperación y puesta en valor, o artesanías, la verdad es que parece un cuento de hadas. En la actualidad ya hay unos cuantos yacimientos musealizados, parques arqueológicos, museos, etc. El problema no solo es una cuestión política o económica que tenga que resolver el gobierno de turno con más o menos inversión.&nbsp;Tanto o más importante es cambiar la visión&nbsp;que la Sociedad tiene de este tipo de actividades, que ve más como un mero entretenimiento de un día&nbsp;que como una actividad docente. O como un fastidio cuando resulta que&nbsp;la construcción de mi piso se retrasa porque sale un yacimiento arqueológico que hay que excavar, aunque una vez terminado todo no haga más que&nbsp;presumir&nbsp;ante mis&nbsp;amigos de&nbsp;que&nbsp;debajo de mi casa se encontró un mamut o un poblado medieval. Ah, por cierto, &iquest;&quot;el&nbsp; paro juvenil caerá&quot;? Para su información,&nbsp;no todos los&nbsp;arqueólogos somos veinteañeros&nbsp;recién licenciados. El problema es que, debido a la&nbsp;precariedad e inestabilidad de nuestro trabajo, y actualmente a la falta del mismo, los que tenemos cierta edad y, por ello, obligaciones personales (familia, hipoteca, etc) tenemos que abandonar la profesión de nuestros amores para poder comer.&nbsp;Además, el hecho de que&nbsp;en la actualidad, por los problemas de financiación, en muchas ocasiones tengas que pagar para poder ir a excavar&nbsp;a un yacimiento, hace que éste se haya convertido en un trabajo sólo para estudiantes con un cierto nivel económico o para extranjeros que quieren pasar unas vacaciones &quot;diferentes&quot;,&nbsp;eso que está ahora tan de moda, el turismo experiencial.&nbsp;Vamos, la arqueología que se practicaba en el siglo XIX, sólo al alcance de unos pocos y siempre al servicio de intereses políticos y económicos, no&nbsp;de la ciencia. Espero&nbsp;no haber sido demasiado pesada. Gracias por todo. &nbsp;
  • |
    Javierfernandez
    |
    Vie, 07/05/2013 - 19:27
    @#1 Hola Jaime, muchas gracias por tu aportación, además desde una voz contrastada como la tuya. Por supuesto que se hace mucho por la arqueología y el redescubrimiento de la historia por mano de profesionales de la arqueología e historia en nuestra Comunidad de Madrid y creo que en el artículo en ningún caso hago una crítica contra aquellos, compañeros míos algunos, que se han partido lomo y espalda por descifrar las huellas del pasado a toda prisa en muchas ocasiones. Y es que ése es el problema, la celeridad con la que hay que levantar yacimientos, la burocracia administrativa y sobre todo el orbe político, lo que en muchas ocasiones supone un lastre.&nbsp; Con la nueva ley, como bien dices: &nbsp;&quot;&nbsp;<span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;">2. <em>La ley no suprime el informe previo, lo supedita a la presencia de restos ya documentados. Lo que suprime son los controles de movimiento de tierras y los sondeos como actividad arqueológica y establece un silencio administrativo positivo en plazos muy cortos para los permisos de intervención y construcción. Eso lo que da es arbitrariedad e inseguridad, además de entorpecer la localización de nuevos yacimientos&quot;</em>. En la praxis Jaime, sabemos lo que va a pasar.&nbsp;</span> Por supuesto que no se pueden parar todas las obras y la clave está en muchas ocasiones en que permitan excavaciones de urgencia. Pero considero que muchas de esas obras son inútiles para la sociedad- Sólo útiles para unos cuantos bolsillos-. La ley de costas es otra que tal baila, pero eso ya es otro tema. Muchas gracias Jaime por la aportación, enriqueciendo el texto, dando una perspectiva contrastada .&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;
  • | |
    Vie, 07/05/2013 - 09:45
    Hola Javier, Aún a riesgo de me caigan palos por todos lados, tengo que comentar un par de detalles. Creo que no soy sospechoso de pepero o connivente con la nueva ley. De hecho, de mis manos y de las de mis compañeros de AMTTA han salido buena parte de las alegaciones y textos contra la nueva ley de patrimonio de la CAM. Aquí hablaré a título personal. 1. Estoy de acuerdo con el fondo, necesitamos otro modelo de crecimiento que se base en las industrias culturales y no en el ladrillazo. Estoy de acuerdo con la necesidad de una revisión crítica de la realidad y el rol que la arqueología tiene en ello. Ahora: 2. La ley no suprime el informe previo, lo supedita a la presencia de restos ya documentados. Lo que suprime son los controles de movimiento de tierras y los sondeos como actividad arqueológica y establece un silencio administrativo positivo en plazos muy cortos para los permisos de intervención y construcción. Eso lo que da es arbitrariedad e inseguridad, además de entorpecer la localización de nuevos yacimientos. 3. En Eurovegas, el yacimeinto paleolítico del arroyo Butarque no pinta mucho, pero tampoco importa, porque hay varios sitios documentados en los terrenos y el entorno y eso basta para intervenir, al menos en ellos. Mientras haya voluntad política de actuar, se puede actuar y si no, se puede denunciar. Hay dos sentencias del Tribunal Supremo y el Constitucional que garantizan el castigo si se saltan eso. 4. El caso de Vicálvaro es una manipulación política burda e ignorante, que se ha explotado en El País de un modo bastante sensacionalista&nbsp;(apoyado por algún arqueólogo también). Todos los yacimientos implicados (Ahijones es sólo un sector de lo mucho que ha pasado por allí) se han ido excavando desde hace muchos años con todas las garantías y en unos procedimientos impecables para la normalidad madrileña. Cosas peores han pasado y Vicálvaro&nbsp;no es un ejemplo. Además, el proyecto de construcción está parado por Europa por irregularidades en el PGOU y la Comunidad tiene negociado con la Junta de Compensación medidas para la difusión de los yacimientos. Poner en valor la necrópolis o el taller paleolítico es ridículo. 5. El Cerro de la Gavia tiene un buen bagaje de intervenciones por todos los rincones. Se han hecho cosas que no están del todo bien, pero se han documentado los restos y el cerro está dentro del Plan de Yacimientos Visitables de la Comunidad pendiente de puesta en valor. Si tuviéramos que parar todas las obras que pasan por un sitio arqueológico, estábamos listos. Hay que priorizar y documentar. Y desde luego, cuestionar los proyectos absurdos y buscar alternativas a la destrucción del patrimonio, eso está claro. 6. Hay muchas cosas que fallan en la gestión del patrimonio arqueólogico. Unas son culpa de la administración, otras de la universidad, otras de las empresas, otras de las constructoras y otras de la gente. Esto es una guerra que se libra en muchos frentes. Lo que no puedo permitir es que se diga sin más que en estos casos y en otros (estamos hablando de miles de intervenciones en Madrid en los últimos años) no se ha hecho nada. Se habrá hecho mejor o peor (habrá que cuestionar la profesionalidad de algunos compañeros también, no sólo la capacidad política del PP), pero se han hecho muchas cosas que poco a poco van estando presentes en el día a día de los madrileños. &iquest;Falta mucho para ser perfectos? Muchísimo. Pero no estamos tan mal... Y soltado el rollo, me despido. Si esto notifica las respuestas por aquí andaré.
  • Javier F. Negro

    La cuestión es navegar entre los mares del conocimiento pretérito, surcar la Historia y sus ramas de pensamiento. Reflexión crítica y algo punzante, mostrar que el presente ya fue antes. Recuperar voces empolvadas, pues el ser humano es repetición consonante y cae en espirales anteriormente dadas. Conocer, aprender y no volver a tropezar.

    Javier F. Negro / @JFeNegro