Francisco Sabaté "el Quico", en los Pirineos, febrero de 1957.

  Posiblemente, “el Quico” fue el mas conocido de los resistentes anarquistas que actuaron en el estado durante la dictadura franquista, Francisco Sabaté Llopart “el Quico”, nacido en L,Hospitalet de Llobregat fue el responsable de un activo grupo de acción en el que estuvo acompañado por Juan Belles Estruch “Vallés”,  Luis Capell Piñol, José Castells Martí, Francisco Conesa Alcaraz, Antonio García García, José Gay, “José”, José López Penedo, Rogelio Madrigal Torres, Antonio Malpica Ramos, Angel Marqués Urdí “Pepitu”, Aurelí Martí, Francisco Martínez Márquez “Paco”, Francisco Massip Valls “lo Cisco de Lleida”, Antonio Miracle Guitart, Eusebio Montes Brescós, José Miguel Montiel Frías, Teofilo Navarro Fadrique “Negro”, Jaume Palau Papiol, Manuel Pareja “Parejilla”, Jaume Pares Adán “el Abisinio”, José Perez Pedrero “Tragapanes”, Amadeo Ramón Valledor “el Asturiano”, Carlos Rioja, Martín Ruíz Montoya, José Sabaté Llopart, Joan Salas Millan “Roget”, Francisco Sánchez Berenguer, José Vidal, Carlos Vidal Pasanau y Ramón Vila Capdevila “Pasoslargos”.

        

        Francisco Martínez "Paco"                          Antoni Miracle Guitart

  La extensa lista de miembros tiene dos explicaciones, por un lado la larga duración de la partida, que se extiendió a lo largo de 16 años, entre 1945 y 1960, y por otro, que los grupos que pasaban del exilio no eran cerrados y normalmente intercambiaban componentes entre si. Su zona natural de actuación fue la ciudad de Barcelona y alrededores aunque a veces se extendía a lo largo de sus rutas de infiltración, según lo alertadas que estuvieran las fuerzas represivas.
  Las primeras acciones del grupo se remontan a octubre de 1945 y se realizaron en L,Hospitalet, donde se efectuaron tres golpes económicos contra destacados elementos de derechas, pocos días mas tarde asaltan un transporte de presos para liberar a unos compañeros, en el que resultó gravemente herido uno de los guardias que los custodiaba. La siguiente referencia nos lleva a abril del 46, cuando encontramos al grupo realizando un trasporte de armas y explosivos hacia la ciudad condal, una vez allí la segunda parte de la misión era la eliminación del infiltrado Eliseo Melis, aunque tuvieron un desafortunado encuentro en el pueblo de Bañolas, como resultado del cual, falleció de un disparo efectuado por Ramón Vila, el guardia José Codón García, pudiendo escapar el grupo perdiendo parte del material y teniendo que descartar el castigo al traidor. La primera víctima del grupo sería Jaime Parés, tiroteado el 9 de mayo, aunque el grupo ya había sorteado una emboscada policial dos días antes. También durante esas fechas fueron detenidos Juan Salas y Antonio Malpica.
 

         

            Carles Vidal Pasanau                               Jaime Parés "el Abisinio"

  En junio del año 47 volvemos a encontrar al Quico por la ciudad condal con un ambicioso plan en la cabeza, pues aunaba esfuerzos con el grupo de Marcelino Massana para una espectacular acción conjunta, pero la eliminación del peligroso confidente Eliseo Melís por parte de otro grupo de acción confederal dio al traste con el plan, dada la represión que se desencadenó en Barcelona.
  El 26 de febrero de 1949, el grupo evitaba otra emboscada en el cine Condal, donde los hermanos Sabaté dieron muerte al agente de la brigada de servicios especiales Oswaldo Blanco. Pocos días después, en compañía del grupo “los Maños”, intentaron acabar con la vida del comisario de la brigada político-social de Barcelona Eduardo Quintela, la fecha elegida el 2 de marzo, todo fue sobre ruedas, apareció el coche señalado, lo pararon, lo ametrallaron y cuando fueron a certificar el resultado, Quintela no estaba. Una vez mas el comisario salvaba la vida, en su lugar, estaban los cuerpos de dos jerarcas de falange, Manuel Piñol Ballester y José Tella Bavoy, muerto el primero y herido gravemente el segundo, junto a ellos, el cadáver del chofer, Antonio Norte.
 

      Eduardo Quintela, jefe de la brigada político-social.

  El 9 de marzo resultaban heridos  José Sabaté y José Lopez, siendo detenido este último y posteriormente fusilado. Gracias al “Quico” y otros compañeros, José conseguiría restablecerse y llegar a Francia. Dos meses más tarde el grupo colocaba dos artefactos explosivos en los consulados de Perú y Brasil por apoyar dichos países en las Naciones Unidas al régimen franquista, fallando la primera, mientras el grupo de Facerias y “el Yayo” se encargaban del de Bolivia.
  Tras cumplir una condena carcelaria en el país vecino, pues encontraron un pequeño arsenal en su masía, nos reencontramos con Sabaté y su grupo en vísperas del 1º de mayo del año 55, recién impreso el Nº 1 de “El Combate” portavoz de los grupos anarcosindicalistas, y que era otra de las cosas que “el Quico” siempre tenía en la cabeza, el combate antifranquista, la ayuda a los presos y sus familias y la propaganda y publicaciones anarquistas (comentar que se llegaron a imprimir cuatro números de “El Combate”), tras distribuir profusamente la propaganda volvieron al eterno problema del dinero, que solucionaron atracando el Banco de Vizcaya donde consiguieron 700.000 pesetas, que les permitieron volver a Francia a preparar un nuevo grupo. Meses mas tarde, de nuevo en Barcelona es de nuevo recibido con una emboscada de la que logra escapar hiriendo a un agente, otra vez el motivo es la distribución de propaganda ante la visita de Franco a la ciudad condal, esta vez haría uso del famoso mortero que servía para distribuir octavillas y que las desparramaba a centenares de metros de el taxi desde donde las lanzaba.
 

                    Ejemplar de "el Combate", octubre de 1955.

  En marzo del 56 vuelve acompañado de Facerías, un italiano y Ángel Marqués, repitiendo con el mortero de propaganda, tras un malentendido se separará de Facerías. También en esas fechas, andando por la calle descubrió que estaba siendo seguido, “el Quico” lo interceptó, el agente José Félix Gómez sacó su arma y Sabaté lo mató de un tiro. Alo largo del 56 “Quico” y “Pepitu” realizaron diversas bajadas a Cataluña y cometieron varios atracos, que terminaron con la detención de Ángel Marqués y la de otras 44 personas en diciembre. Tras estar un tiempo escondidos, regresan a Francia en febrero.
  En el país vecino, la policía gala volvió a descubrir variedad de armamento en casa del “Quico”, por lo que lo encarcelaron de nuevo, quedando en libertad en mayo del 58.
 

   Itinerario de la última incursión del grupo del Quico. Enero de 1960.

  Por último, en diciembre de 1959, hace su postrera visita a tierras catalanas, acompañado de Antonio Miracle, Rogelio Madrigal, Martín Ruiz y Francisco Conesa, cruzan la frontera siendo sus movimientos conocidos por las fuerzas represivas, del rio Muga hacia el Fluviá y luego dirección Bañolas, el 4 de enero son cercados en el mas Clarà, donde resultaron muertos los cuatro acompañantes de Sabaté y también el teniente Francisco Fuentes, resultando heridos algunos guardias, logrando “el Quico” salir milagrosamente del cerco haciéndose pasar por el teniente muerto entre la oscuridad aunque también herido en una pierna. Al día siguiente consiguió llegar hasta Fornells de la Selva, donde subió a la locomotora del tren que había en la estación, encañonando a los maquinistas y obligándolos a llevarle a Barcelona, pero ante la imposibilidad de esto decidió bajarse en las cercanías de Sant Celoni. Su estado físico empeoraba por momentos ante lo que decidió buscar un médico, durante la búsqueda fue interceptado por patrullas de guardias y somatenes que habían sido alertados, mientras Sabaté luchaba con un vecino al que había llamado confundiendo su casa con la del médico. Se inició el tiroteo que acabo con la muerte del “Quico” y heridas al somatenista Abel Rocha, que salvó la vida gracias a una granada que llevaba en el bolsillo de la camisa y que fue la que recibió el impacto de uno de los disparos y que no explotó. Era la mañana del 5 de enero de 1960, casi 21 años después de acabada la guerra civil, moría el enemigo público número uno de las fuerzas represoras catalanas y el penúltimo de la larga lista de guerrilleros anarquistas, dejando solo en estas labores a Ramón Vila Capdevila, quién seguiría volando torres de alta tensión hasta 1963.
 

Cadáver de Francisco Sabaté, abatido en las calles de Sant Celoni. 5-1-1960.
 
Fuentes: Sabaté (Antonio Téllez), Facerías (Antonio Téllez), El maquis anarquista (Ferrán Sánchez Agustí), Ramón Vila, Caracremada, el darrer maqui català (Josep Clara), Clandestinos (Dolors Marín) y (http://losdelasierra.info/) --

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