Saberes
Memoria de aquellos que resistieron al Franquismo después de la guerra.
22
Dic
2012
10:55
Espérame en el cielo
Por Imanol

 

Hoy seguimos las huellas de Marcelino Massana  Vancell Panxo o Gordo, guía y guerrillero confederal. Su zona principal de actuación es la montañosa comarca minera del Berguedá. Ahí es nada: antes de la revuelta de Asturias del ‘34, antes de la insurrección de Aragón y La Rioja del ‘33, antes incluso de Casas Viejas, también en 1933, el Berguedá ya había declarado el comunismo  libertario en febrero de 1932.

Tras la guerra, sale de la cárcel y vuelve al pueblo, donde la Guardia Civil le somete a constantes vejaciones. Se echa al monte en 1944. Al principio, junto al conocido contrabandista Borni, de Peguera pues Andorra y la frontera francesa quedan muy cerca. Conél aprende los pasos de montaña que usará después y consigue dinero para ir tirando. Tras unos meses, marcha a Francia, contacta con CNT y forma su primer grupo de guerrilla. Grupo que alterna con sus labores de guía para la organización.

Bromista de carácter. De buen comer y beber (pesa más de 100 kilos). Pese a su corpulencia, cuesta seguirlo por el monte. Además, es listo y cuidadoso: no sólo es el único de los dirigentes de guerrilla libertarios que no es detenido o abatido, sino que no pierde a ningún hombre durante los siete años de actuación guerrillera(1945-1951). Un caso único.Un nuevo capitán de la Guardia Civil llega al puesto de Berga, capital de la comarca. Entre sus misiones: acabar con la guerrilla.

Un día, en un café de la localidad se acerca a pagar lo que ha tomado. Entonces, el camarero dice que al capitán le han invitado. Sorprendido, pregunta quién. El dueño responde que un hombre robusto que acaba de irse; que decía llamarse Marcelino Massana y que le ha dicho que ya lo conoce usted. El oficial monta en cólera y jura y perjura que atrapará a aquel desvergonzado malhechor. No acaba aquí la cosa. La gente de las comarcas cercanas a Andorra tiene durante esos años la costumbre de escuchar Radio Andorra.

Al día siguiente de la invitación al capitán: sorpresa y risas entre los oyentes. No de todos, claro. El locutor dedica una canción al comandante de la Guardia Civil de Berga. Espérame en el cielo de Antonio Machín, de parte de un tal Massana.
 

 

comentarios

1

  • |
    onuk
    |
    Mar, 12/25/2012 - 21:52
    Muy chula la historia de este cenetista
  • Imanol

    Saludos a tod@s y bienvenid@s a este intento de investigación, difusión y discusión sobre la guerrilla antifranquista en general y la libertaria en particular. Invitaros a corregir, ampliar o rechazar las cosas que poco a poco se irán colgando, pues espero que con vuestra colaboración, podamos aprender y tratar de rescatar esta memoria olvidada y mal enterrada, para devolverla a la luz y a la vista de tod@s. Salud.

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