Saberes
Memoria de aquellos que resistieron al Franquismo después de la guerra.
01
Jul
2017
22:44
Miguel Campos Delgado "el Canario"
Por Imanol

Miguel Campos "el Canario", su única foto conocida.

  En la entrada anterior estuve contando algunos entresijos y anécdotas de la famosa 9ª compañía de Leclerc, los españoles que liberaron París y acabaron en el nido del águila de Hitler. Hoy me dedico a uno de ellos en especial, tan famoso como desconocido, del que se han hecho novelas gráficas excelentes, como es “Los surcos del azar” de Paco Roca, o se han escrito pequeñas biografías no muy acertadas y con muchas suposiciones, y del que casualidades de la vida, no conocemos ni su verdadero nombre, pues sabido es, que la mayoría de los españoles de la nueve, se cambiaron el mismo al alistarse. Lo conocemos como Miguel Campos “el Canario”, natural de la isla de Tenerife. Pues lo que son las casualidades, ayer cuelgo el artículo y hoy encuentro información escrita por su hija en "la opinión de Tenerife". Nombre completo Miguel Campos Delgado, natural de Guimar. De antes de la guerra civil solo sabemos que militaba en las juventudes libertarias de la isla y que poco después de empezar esta, su padre y un tío suyo fueron encarcelados en el penal del Hacho, en Ceuta. De todos los rumores que corren sobre su participación en la columna Durruti, no he podido encontrar una sola referencia. Lo que si sabemos, gracias al anarquista extremeño Olegario Pachón, encargado de la 104 Brigada Mixta, que en 1938 fue llevada a Cataluña e integrada en la 31 División con destino en Balaguer, es que en la primavera de dicho año, cuando el frente estaba estacionado en Guisona, Lérida, una noche tres soldados nacionales provenientes de la 54ª División cambian de bando, uno de ellos con fusil incluido. Este desertor no es otro que Miguel Campos, a quien Pachón nombra en su libro como “el Canario”. ¿Por que se acuerda de él?, porqué un mes después, los otros dos soldados (Campos se los encontró en tierra de nadie, pues él marchó por su cuenta) se volvieron a las filas fascistas, y antes de que “el Canario” supiera nada, estaba detenido, acusado de espionaje y con un pelotón de fusilamiento como futuro cercano. Por suerte, los interrogatorios de la noche de su paso a filas republicanas los hizo Olegario Pachón y allí declaró que los otros dos venían por un lado y él por otro. Pachón intercedió por Campos y todo quedó aclarado. Además, recuerda Pachón, dada la iniciativa y las dotes de mando que demostraba “el Canario” fue destinado a una de las escuelas de guerra, acabando la contienda como comisario de batallón.

Olegario Pachón "el Extremeño", encargado de la 104 Brigada.

  La siguiente noticia que tenemos suya, es que fue una de las miles de personas que estaba atrapada en esa inmensa ratonera que fue Alicante al finalizar la guerra civil, con la afortunada excepción de que consiguió una plaza en el Stanbrook, el último navío que partió de dicho puerto, lo que a buen seguro le ahorró un montón de sufrimientos y escenas dantescas. En el mismo buque navegaban futuros compañeros suyos como Amado Granell, Jesús Abenza o Federico Moreno.
  Su siguiente destino fue el campo de concentración de Djelfa, en Argelia, de infausto recuerdo para los republicanos españoles. Tras su liberación, muchos prisioneros, sobre todo militantes de la CNT, fueron enrolados en la Legión Extranjera, entre ellos, además de Campos, encontramos de nuevo a Moreno o a Manuel Lozano. Fueron enviados al Camerún donde desertaron y decidieron alistarse en los Cuerpos Francos de África de Leclerc. Se distinguió en la campaña de Túnez, no solo militarmente, sino que destacó por conseguir que montones de compatriotas que luchaban bajo la bandera de la Francia colaboracionista de Petain, desertaran y se pasaran a las unidades de la Francia libre de Leclerc y De Gaulle. Campos consiguió camelarse a los americanos, que primero le cedieron un jeep, luego fue consiguiendo uniformes y acabó incluso con una flotilla de camiones para transportar a los españoles de la Legión Extranjera hacia las tropas de Leclerc a cambio de la promesa de formación de unidades combatientes dispuestas a pasar a España a combatir el régimen en caso de que los aliados lo necesitaran.   

El Stanbrook, último barco que salió del puerto de Alicante.

  Creada la 2ª División Blindada y armada por los americanos en Marruecos, dan el salto a Europa, donde acaban desembarcando en la playa normanda de “Omaha”. Campos vuelve a destacar por sus arriesgadas misiones tras las líneas enemigas, siendo ascendido a jefe de la 3ª sección y es condecorado con medallas y citaciones en las que se le califica como “jefe de sección con extraordinarias cualidades para el combate”. Entre algunas de sus gestas, la infiltración el 14 de agosto del 44 tras las líneas enemigas para volver con 129 alemanes presos, 8 americanos liberados, 13 automóviles y un remolque. En Alsacia consiguió la cruz de guerra con palma el 16 de septiembre en Chatel por su contribución en los combates.

La nueve durante su estancia en Inglaterra, primavera de 1944.

  Cuando la 9ª llega a París el 24 de agosto, una vez liberada la ciudad, una de las primeras cosas que hace es reunirse con el comité de la CNT en la ciudad. Allí, entre otros conocerá a Laureano Cerrada, antes, en los combates, ya había estado con guerrilleros como Manuel Huet, Joaquín Blesa u Olegario Pachón, a quien se abrazo nada más reconocerlo mientras gritaba a Martín Bernal, que aquel era el hombre del que tanto le había hablado, el que le salvo del fusilamiento. De estas reuniones, aparte de preguntar por la posible incorporación de miembros de la nueve a unidades guerrilleras, lo cual se desaconsejó por el fuerte control comunista sobre la mayoría de ellas, sale la idea de la recogida de armas, para la que Campos, con la ayuda del capitán Dronne, incorporará un semioruga adicional, conseguido por este último, para que vaya en retaguardia de la 3ª sección. El halftrack bautizado Kanguro, y con tripulación de resistentes anarquistas estuvo 8 semanas a la búsqueda y captura de armamento ligero que iba siendo dirigido hacia la CNT parisina. Durante estas semanas llegaron incluso a entrar en combate en la famosa batalla de las Ardenas. Finalmente, tras ir dando permisos a los 6 resistentes infiltrados para que fueran volviendo a París, se deshará del Kanguro con un par de cañonazos y poco tiempo después, a mediados de diciembre, en acción de guerra, el que desapareció fue el propio Campos. 

Manuel Huet "el Murciano", tripulante del Kanguro y
                       resistente en París. 

  Para saber lo que pasó con “el Canario” a partir de ahí, pues un@s lo dieron por muerto, otr@s por incorporado a las partidas guerrilleras con destino España, hubo quién dice que se fue a África o Paco Roca que en su novela gráfica le da un tranquilo y hermoso final, tenemos que seguir los escritos de Pons i Prades. Campos tenía una obsesión, la de acabar con el dictador Franco, que compartía con el ala dura conspirativa de la CNT en el exilio. Sabemos de reuniones parisinas en 1945 sobre el tema en las que entre otros estaban Laureano Cerrada, Olegario Pachón, Manolo Huet, Joaquín Blesa, Manuel Soto o Juan Zafón. “El Canario” tenía una idea de cómo hacerlo, pues al principio de la guerra civil, tuvo familiares encerrados en el penal de Ceuta que le habían comentado que allí también había marroquíes encarcelados por intentar sublevar a parte de las kabilas contra los franquistas para evitar que su gente fuera utilizada como carne de cañón y de cómo algunos tenían algún contacto con integrantes de la guardia mora. Era cuestión de encontrar alguno de ellos que pudiera tener familiares represaliados o a quien se pudiera comprar y que tuviera contacto cercano con el dictador. Campos también se reunió, por medio de Manuel Huet con Robert Terres “el Padre” integrante de los servicios secretos franceses y colaborador de la red Ponzán pues este estaba buscando a colaboradores de los nazis y aprovechando que “el Canario” se volvía a sus islas, le encargó que echara un ojo en las mismas.

Robert Terres "el Padre", del servicio de espionaje francés.

  Un año más tarde los conspiradores contra Franco volvieron a quedar en París, llegaron todos menos Campos. Pachón y Soto fueron a las Canarias a buscarlo, pero ya había dado el salto. Se entrevistaron con su familia, pero les comentaron que hacía meses que no lo veían, pero que habían recibido dos cartas suyas, una desde Casablanca y la segunda desde Tanger y que todo iba “viento en popa”. También supieron después, que Campos se había reunido en Marruecos con el antiguo guerrillero en Francia Manuel Gutiérrez “Pierre de Castro”, quien tiempo después desaparecería, más que posiblemente a manos de agentes de Mohammed V. Por desgracia, estas son las últimas noticias que se tuvieron del “Canario”, lo que hace suponer un final similar al de “Pierre de castro”.
  Como colofón de este artículo, una frase de nuestro protagonista, que muy a pesar nuestro y suyo, no llego a hacerse realidad: Franco debe morir a manos de los hijos de los que asesinó cuando la guerra del Rift o en nuestra guerra…

Fuentes: La nueve (Evelyn Mesquida), Recuerdos y consideraciones de los tiempos heroicos (Olegario pachón), Los senderos de la libertad (Pons i Prades), Republicanos españoles en la 2ª guerra mundial (Pons i Prades), Los surcos del azar (Paco Roca) y archivo personal de Pons i Prades en el ANC de Sant Cugat.

P.D... y curiosidad, buceando en el archivo de Pons i Prades me encuentro con esta foto y la correspondencia entre el antiguo guerrillero e historiador y un periodista canario del que no consigo recordar el nombre. Comentaban la foto de Victoria kent en París con "la nueve" y mencionaban entre interrogaciones y afirmaciones, que el hombre sentado a la izquierda de Victoria, vestida con vestido claro, es Miguel Campos. También aparecería el otro canario, José Padrón, que de los cuatro de la segunda fila, es el situado más a la derecha. Yo como fisonomista soy pésimo, pero ahí dejo la duda...

 He aquí la fotografía en cuestión de la visita de Victoria kent.

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Imanol

Saludos a tod@s y bienvenid@s a este intento de investigación, difusión y discusión sobre la guerrilla antifranquista en general y la libertaria en particular. Invitaros a corregir, ampliar o rechazar las cosas que poco a poco se irán colgando, pues espero que con vuestra colaboración, podamos aprender y tratar de rescatar esta memoria olvidada y mal enterrada, para devolverla a la luz y a la vista de tod@s. Salud.