Global
Pensando desde el sur, construyendo nuestra Andalucía
20
May
2016
19:52
Globalización verde, agricultura capitalista
Por Pensar la tierra

El autor de este articulo es Alejandro Serrato es de Arriate(Málaga). Es sindicalista del SAT y miembro del área de soberanía alimentaria del Sindicato Obreros del Campo y es delegado internacional por el SOC en la coordinadora europea de Vía Campesina

¿Una nueva revolución verde, es no comer?, me comentaba una agricultora de la provincia de Málaga, en estos últimos años que desde el ámbito de las organizaciones relacionada con el medio rural, agrarias, políticas y sindicales, tenemos como eje principal en nuestro discurso y como objetivo común la agroecología y la soberanía alimentaria, cuando estamos consiguiendo que la teoría la estamos convirtiendo en la práctica, y que estamos caminamos hacia un modelo  donde se ante ponga el respeto al medio ambiente y un nuevo modelo de agricultura campesina, desde otros ámbitos de la sociedad civil parece que se están dando movimientos  para  anteponer  macrodatos a la producción alimentaria y saludable desde el medio rural.

Las nuevas estrategias del agro-negocio  es agrupar a campesinas y agricultores para competir con los monstruos del contrabando y la manipulación genética  de las semillas , de los monocultivos y de los intereses de la multinacionales, creo que este empuje a los productores  a  agruparse en torno a directrices del sector del agro-negocio  para desarrollar un modelo netamente capitalista  de producción sin control y de la explotación del hombre por el hombre en los campos andaluces  en detrimento de una alimentación saludable y empleo digno en el medio rural, esta unión bajo las directrices de los mercados  no va en la dirección de conseguir precios más dignos para sus productos  y rentabilidad en sus  cultivos, creo que es un nuevo intento de arruinar a los campesinos, agricultores y ganaderos  como ya hicieron en los años 80-90 con las aspiraciones del estado español en su entrada en la UE y posterior firma del tratado de Maastricht, arruinado al medio rural  entregando la soberanía de nuestros pueblos y el destino de los hombres y mujeres que producían alimentos de calidad, a las grandes multinacionales, dejando a los campesinos , agricultoras y ganaderas, con las manos vacías y a miles de jornaleros y jornaleras pendientes de empleo comunitario, de un trabajo de un mes en la campaña de las aceitunas, o esperando que la UE diera vía libre junto al gobiernos de España  al boom inmobiliario, para convertir el ladrillo en el modelo productivo de una Andalucía en la que su gobierno,  camina en la linde contraria a la soberanía alimentaria y la agroecología.

Es necesario un compromiso firme  por el desarrollo del medio rural desde las administraciones, desde las organizaciones agrarias, agricultores, campesinas y jornaleros junto a las organizaciones políticas integradas en los movimientos  campesinos para un desarrollo sostenible ,tenemos por delante un reto  que puede superarnos, tenemos por delante un nuevo modelo de agricultura a la que yo llamo la agricultura tecnológica, una agricultura que se fundamenta en la creación de un nuevo modelo agrario y  un nuevo mercado de trabajo, que controla desde la siembra, recolección, producción, trasformación y distribución y consumo de nuestros  alimentos, pero este nuevo modelo   puede dejar en la cuneta a miles de ganaderos y agricultoras teniendo que cerrar sus pequeñas y medianas explotaciones.

Un control total de nuestra producción creo que puede favorecer de nuevo a la agricultura industrial y al agro-negocio,  la formación de nuestros campesinos, ganaderas, agricultoras, en un marco profesional acompañado de los estudios que llevan a cabo las universidades para desarrollar cultivos que nos dé a los agricultores y agricultoras más rentabilidad a nuestras explotaciones, trabajar junto a los centros de I+D+i ,desarrollar e incentivar desde la administraciones, políticas para salvar a nuestros campesinos y campesinas, agricultoras y ganaderas de las garras del capitalismo verde es de vital importancia. Pero  creo que no podemos permitir  que en alas del progreso  se acabe de un plumazo con la agricultura campesina, ahora que el concepto de la soberanía alimentaria y la agroecología  está cambiando el modelo de producción de los agricultores locales que son conscientes de que con el modelo actual de cambio de semillas por subvenciones de la PAC, no es un modelo viable que desarrolle las zonas rurales , además de que ya  en la primera revolución  que nos impuso la unión europea, nos quedamos fuera  aquellos que soñábamos, con una revolución agraria donde el objetivo fuese la creación de puestos de trabajos, la producción de alimentos sanos, y el desarrollo de nuestros pueblos.

La provincia de Málaga no puede perder el tren de la modernización, incluso el tren de los avances tecnológicos que el progreso nos regala, pero debemos seguir pisando fuerte en nuestras tierras apartando las manos de los fondos de inversión y del agro-negocio de nuestra agricultura, manteniendo nuestra agricultura ecológica y nuestras semillas señas de identidad del campesinado andaluz. La innovación  de nuestras explotaciones ,tiene que estar en manos de quienes las trabajan, nadie mejor que ellos  conocen la problemática y las necesidades de cada producción agrícola o ganadera, esa es la primera medida para ir hacia una revolución en el medio rural, no podemos permitir que nos impongan  y nos regulen las producciones por cuestiones de políticas a dictamen de los grandes productores  y los fondos de inversión, no podemos cultivar a dictamen de quienes se reparten los millones de euros de la política agraria comunitaria, y por supuesto no podemos cultivar  para el control del agro-negocio, la revolución es campesina o no lo será, la revolución es reforma agraria o no hay salida, la revolución en la agricultura y en la ganadera  la tienes que iniciar los profesionales de las explotaciones  o no hay revolución verde,  la revolución está en manos del medio rural  con una agricultura campesina y con agricultores qué trabajen la tierra, solo como ellos saben hacerlo con su respeto habitual al medio rural y el medio ambiente, y con los jornaleras y jornaleros trabajando las miles de tierras baldías, trabajando las tierras en producción con un salario justo que dignifique el empleo en el medio rural, en cooperativas ,y no esperando las migajas que desde una mesa en Bruselas reparten entre las multinacionales, terratenientes, gobierno español y gobierno europeo.

comentarios

1

  • |
    Carlos D.
    |
    Jue, 05/26/2016 - 02:30
    Ni comparto su punto de vista ni puedo tampoco contradecirlo ya que, desgraciadamente, la pésima organización de ideas, seguida por los continuos errores de puntuación (uso de comas después de interrogaciones, comas donde deberían ir puntos y seguidos, etc.) hacen difícilmente legible y comprensible el artículo. Sujetos en plural seguidos de verbos en singular, "alas del campo" en lugar de "aras del campo"... Llegué a pensar que se trataba de una pésima traducción de otro texto original en otro idioma... Lástima que los actuales líderes y representantes sociales ni siquiera posean las competencias comunicativas básicas (Redacción, organización y desarrollo ordenado de las ideas en el texto, puntuación, etc.). ¡"Apañaos" estamos en Andalucía!
  • Pensar la tierra

    Pensar la tierra es un espacio abierto de reflexión, debate y análisis del contexto de las luchas sociales rurales y los movimientos de transformación desde el campo en Andalucía. Pensando desde el sur, junto  al resto de luchas y pueblos que entienden sur como rumbo de emancipación. Construyendo nuestra Andalucía desde sus luchas, sus latidos y sus sueños de tierra y libertad, sabiendo que hay ya un mundo que nace a cada paso de un pueblo que camina.

    Tienda El Salto