22
Ene
2015
17:40
Entrevista a Solidarity 4 All
Por Fundación de los Comunes

Asamblea Popular, Plaza Síntagma 29 de mayo (Foto de Izquierda Anticapitalista)

 

 

Entrevista a Solidarity 4 all

 

Este es un momento político crucial tanto para Grecia como para el futuro de una concepción emancipatoria de Europa. En las elecciones generales del 25 de enero se reconocerán, probablemente, los contrapoderes populares que han sostenido la vida cotidiana en Grecia durante la crisis, y ello no solo se producirá dando la responsabilidad de gobierno a Syriza sino también y sobre todo abriendo la posibilidad de repensar el sistema democrático y la relación entre la sociedad y el estado.

Esta entrevista debe entenderse como una parte de un intercambio p2p más amplio entre los movimientos sociales. Tiene como objetivo romper el techo de cristal impuesto por el 1% e imaginar políticas emancipatorias para la situación actual en Europa. En este sentido, la relación entre la coalición Syriza y los movimientos sociales ha sido compleja y fructífera durante estos años.

¿Cuáles son los recursos y mecanismos que permiten intervenir y condicionar el programa político y la actuación de Syriza de abajo a arriba?
 

Es importante recordar que Syriza es un partido bastante joven – a pesar de que el proceso de su creación llevó más o menos diez años. Esto significa que las organizaciones de izquierdas y los individuos que formaron Syriza se encontraron en los movimientos sociales, en las luchas grandes y pequeñas. Syriza siempre ha sido un partido abierto y se ha orientado hacia la sociedad combativa desde sus primeros pasos. Esto ha contribuido significativamente a que Syriza haya sido elegida como la fuerza política principal para expresar la oposición de la sociedad griega a los rescates, a los gobiernos de los partidos políticos dominantes y a la Troika. El programa político de Syriza se ha hecho teniendo en cuenta las ideas, la perspectiva y la experiencia de la gente afectada por las políticas neoliberales y los memoranda, y sobre todo de aquellos que les han ofrecido resistencia. Además, siempre hay un diálogo abierto, tanto a través de las asambleas como del uso de las tecnologías, con el fin de codificar las experiencias de los movimientos de base e informar el programa de Syriza, así como para diseñar lo que potencialmente podría ser la política de un gobierno radical liderado por las izquierdas, pero orientado por la gente. Seguramente se puede hacer mucho para asegurar con medidas democráticas que la gente y los movimientos interesados encuentren una vía abierta para influir e intervenir en el programa del partido. Es un trabajo en proceso de elaboración cuyo resultado dependerá también del desarrollo de la lucha para deshacer los efectos de la austeridad y terminar con los memoranda en su sentido más amplio.

 

La segunda pregunta concierne las prácticas de desobediencia institucional de los representantes gubernamentales de Syriza en el ámbito local. Una de las luchas más importantes ha sido la lucha contra la pobreza energética —creciente también en España— a partir de un impuesto directo establecido por la Troika en relación a la factura de la luz.

¿Podrías explicar cuál ha sido el rol de los municipios en la desobediencia a los impuestos sobre la energía y cuál es la importancia de esta práctica?

Fue muy importante que algunos municipios, aunque no muchos, reaccionaran contra el impuesto de propiedad relacionado con la factura de la luz. Esto aportó legitimidad política y apoyo legal para quienes se negaron a pagar y resistieron a dicho impuesto. Es algo que empoderó a mucha gente y ayudó a seguir resistiendo y a continuar con la campaña de impago. Mostró que el impuesto no solo se consideraba ilegítimo por los movimientos, sino que también se entendió así en el plano institucional, ofreciendo un ejemplo de cómo las autoridades locales pueden jugar un rol distinto, en alianza con la gente y los movimientos de base. Aunque la mayoría de las autoridades locales participaron en la campaña de impago movilizadas por la presión e intervención de las asambleas locales en los ayuntamientos.

Paralelamente, se adoptaron medidas legales para llevar al gobierno a juicio en base a la inconstitucionalidad del impuesto. Se dio apoyo legal a cada ciudadano que no podía o no quería pagarlo. Estas acciones revistieron una gran importancia al contribuir a un cambio en la conciencia de la gente acerca de qué es lo legal y qué, lo justo. Lo fundamental es que alentaron a la gente común y corriente a organizarse y resistir. El Tribunal supremo decidió finalmente que referir el impuesto a la factura de la luz era inconstitucional y, en consecuencia, cortar la luz por un impuesto impagado era asimismo ilegal. Sin embargo, no consideró el impuesto inconstitucional en sí, dada la situación de “emergencia nacional” de la economía griega. Con el tiempo, en 2015, el gobierno desvinculó el impuesto de la factura de la luz transformando el impuesto de propiedad temporal de emergencia en un impuesto permanente de propiedad extra, que incluye todas las categorías de inmuebles y suelo, y ahora integrado en el sistema fiscal.

 

¿Cuáles han sido, en especial durante la campaña electoral, las herramientas y prácticas puestas en marcha en la política cotidiana para contrarrestar la campaña de odio y miedo?
 

La propaganda del miedo es algo realmente único en la realidad griega. Esta fue la principal arma que la UE y el establishment griego usaron en 2012 para sabotear la votación de los ciudadanos griegos. Ahora el gobierno actual no solo infunde miedo respecto a la situación financiera, sino que ha colocado en su agenda a ISIS (rentabilizando el ataque a Charlie Hebdo) y a las propuestas de SYRIZA en relación a la cuestión de la inmigración. Apelando a la religión, presenta a SYRIZA como un partido ateo que prohibirá las “representaciones sagradas”. La parodia y el humor, abiertos y masivos, son fundamentales para acabar con este miedo.

Como he dicho, en las elecciones de 2012 usaron las mismas políticas. Entonces la gente ya experimentó esta campaña de pánico dirigida por el régimen, pero también descubrió que el verdadero pánico aparece en las vidas de la gente con las políticas de austeridad, la brutalidad policial, el desempleo, los recortes en los salarios, las subidas de impuestos, etc. Por lo tanto, a pesar de los esfuerzos desesperados de los actores locales e internacionales para imponer sus chantajes, el miedo y el pánico han perdido la fuerza que tenían antes, entre otras cosas porque cada vez hay más gente que no tiene nada que perder.

Además, aumentó la confianza en SYRIZA y en sus argumentos sobre la deuda, la economía y la Eurozona. Toda la campaña de SYRIZA está basada en la dignidad y la esperanza, con un programa que combina el corto, medio y largo plazo.

SYRIZA está intentando responder a la campaña del miedo, argumentando que lo que la gente teme realmente es una crisis humanitaria, teme perder sus trabajos y propiedades, teme la ruptura de familias enteras a causa de la inmigración o de la pobreza, etc. Lo único que se puede temer es lo que ya se está viviendo en el día a día. Por lo tanto es el momento de actuar, de reconstruir la vida en vez de limitarse a sobrevivir en ella.

A través de las campañas con medios digitales —y a pesar de no conseguir lo logrado por Podemos— intentamos informar y demostrar que no estamos ni solos ni aislados en esta batalla. Lo hacemos mostrando la situación en Europa, y cómo la deuda y las políticas de austeridad afectan a toda la gente europea.

Los candidatos y Tsipras están viajando por todo el país, a cada ciudad, a cada pequeño pueblo, para reunirse con miles de personas cada día. Es una forma de hacer un poco antigua, pero aquí estar en contacto directo con la gente es aún muy popular.

Desde nuestro punto de vista, mediante el uso —entre otros— de los medios de comunicación internacionales para aprender sobre SYRIZA y sobre el movimiento en Grecia, intentamos explicar la contribución y el papel de los movimientos sociales y de resistencia (luchas de los trabajadores, movimiento de solidaridad autoorganizado, comunidades organizadas, etc.) como un paradigma diferente para superar la crisis. Esto permite dos cosas. En primer lugar, destacar la importancia de la sociedad autoorganizada para crear nuevas relaciones sociales allí donde las políticas de rescate han desmembrado el tejido social y, por lo tanto, para mantener la dignidad, la esperanza y la fuerza de la gente para resistir y mantenerse viva. En segundo lugar, hay que hacer hincapié en la experiencia, las prácticas y las estructuras de estas iniciativas como un nuevo paradigma de participación social, de transformación de las estructuras políticas y económicas, desde y para la gente. Ahí es donde yacen las raíces y la potencia para una transformación social aún más profunda y prolongada. Es este diferente paradigma, que demuestra que hay alternativas más allá del neoliberalismo, lo que atemoriza a las élites en Grecia y en Europa. Así, pues, ni que decir tiene que deshacernos del régimen de la Troika es el primer paso, pero no es suficiente si queremos un cambio radical, y por ello tenemos que continuar con la lucha.

 

Por último, pensamos que para configurar un escenario diferente —una soberanía del 99%, por así decirlo— resulta crucial instaurar un espacio europeo de debate y de acción. Sobre todo para proteger estas prácticas de emancipación de la represión política y subjetiva, cuando las élites intentan describir una suerte de “diluvio” universal como la consecuencia inevitable de esta radicalización emancipatoria de la política europea.

Desde vuestro punto de vista, ¿cómo cabría apoyar vuestro proceso desde otras partes de Europa, durante estas semanas? ¿Cómo podríamos fortalecer nuestras prácticas aquí y allí?

Antes de nada es necesario señalar que, aunque los ciudadanos griegos votan ahora, no se trata solo de unas elecciones griegas sino europeas, en el sentido de que su resultado afectará el destino de toda Europa, puesto que su resultado desafía las estrategias políticas del capital en la UE (principalmente en Alemania). No solo eso, sino que sabemos que ganar las elecciones y llegar al gobierno no es suficiente. Se espera una oposición feroz contra cualquier cambio, de ahí el chantaje del llamado Grexit, por ejemplo. Sabemos que si queremos conseguir un cambio en Grecia, este depende de una movilización más amplia de la gente en Grecia y en Europa al mismo tiempo. Por lo tanto, identificar nuestros enemigos comunes es una forma de apoyar el cambio en Grecia y Europa.

La perspectiva de una alianza entre SYRIZA y Podemos, como alianza de algunas de las fuerzas para librar esta lucha a nivel transnacional y como ejemplos de la posibilidad de una vía alternativa a la austeridad, los ajustes y los rescates, ofrece un marco para cambiar Europa desde la periferia. También para resituar y renovar las prácticas y las políticas de la izquierda. Esto es importante porque se abre un nuevo campo, que es el de los gobiernos de izquierda radical, que es más complejo y desafiante que los movimientos de oposición. Y aún más: los conflictos más severos se producirán después de las elecciones, en las negociaciones con la Troika. Por lo tanto, en este sentido, acelerar la crisis política y la expulsión del régimen político de la Troika y sus rescates en España y, por lo tanto, en Europa, es más importante, puesto que anima la posibilidad de un cambio en la correlación de fuerzas en el ámbito europeo. Por eso nos gustaría ver la esperanzadora victoria de SYRIZA, seguida de la victoria de Podemos y de la izquierda el próximo mes de mayo en las elecciones municipales y autonómicas en España.

En términos prácticos pensamos, en primer lugar, que tenemos que atacar los chantajes y la opresión contra nuestra gente. Tenemos que desarrollar una campaña para informar sobre las consecuencias de los rescates y de los planes de austeridad en Grecia y el resto de países periféricos, así como para explicar qué ha construido la gente en Grecia durante estos años para resistir a estas políticas. Este último elemento es crucial para ilustrar que hoy ya existe una salida y que esta pasa por romper radicalmente con las políticas impuestas por agentes extrademocráticos y sus establishments deslegitimados y corruptos.

Por esta razón, Solidarity for All lanza su nuevo informe sobre los efectos de los rescates, cuyo objetivo principal es presentar los movimientos sociales y de solidaridad y las prácticas que han construido para informar y contribuir a un movimiento de cambio democrático real, radical y desde abajo. Este documento, que quisiéramos poder difundir en todas partes, es una primera mirada a las posibilidades existentes. Para materializarlas, y con la vista puesta en un conflicto que se recrudecerá tras las elecciones, necesitamos construir iniciativas en común, intercambiar experiencias —por ejemplo, hemos aprendido mucho de la PAH y de la campaña Stop Desahucios, pero no lo suficiente o no, al menos, todo lo que quisiéramos, sobre las posibilidades de organizarse mediante las herramientas digitales— para construir canales e intercambios de solidaridad política y material. Tenemos que apoyar los paradigmas emergentes de estructuras organizadas por la gente, como elementos constituyentes de emancipación social y de una transformación radical, que al mismo tiempo mejoran las condiciones materiales de vida para todo el mundo en nuestras sociedades.

Este es un desafío en el que, después de las elecciones, tenemos que trabajar conjuntamente. Como mínimo a nivel europeo.

 

Entrevista y traducción de la Fundación de los Comunes
@fundacomunes

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