Global
Disfrutando del alambre y sus contradicciones. Jugando al funambulismo libertario
14
Sep
2015
10:29
La vuelta al cole

El curso 2015-2016 que viene se prevé apasionante en muchos sentidos. En primer lugar, supondrá el cierre del llamado “asalto institucional” con las elecciones catalanas del próximo 27-S y las generales de diciembre. El por algunos llamado “año del cambio” llega a su fin, sin que, por otra parte, se vislumbre mucho mucho cambio. Salvo sorpresa mayúscula en los próximos meses, el bipartidismo se ha transformado en un cuatripartidismo en el que el eje izquierda-derecha se cruza con el eje viejo-joven. En el ala izquierda, y a la espera de cómo se resuelve la papeleta de la Unidad Popular, Podemos parece estancarse en una IU renovada con ‘esteroides’. Desplazado hacia la izquierda, posiblemente sin quererlo, por la aparición de Ciudadanos, todo indica que la estrategia populista va a acabar, al menos a corto plazo, en decidir si darle o no el poder al PSOE. Podemos, que soñó con el sorpasso, atrapado sin quererlo en la vieja trampa de la izquierda del PSOE.

¿Y nosotros qué?

Una cosa que nos gustaría dejar claro es que Equilibrismos nace no como un colectivo al uso sino como un espacio de encuentro entre afines. Cada uno de nosotros milita, o al menos lo intenta, en otros colectivos de manera que, sí amigos, la militancia en Equilibrismos consiste básicamente en juntarnos, charlar en torno a unos cafés, intentar analizar lo que ocurre y hacerlo público, con la intención de que sea útil a los demás como nos es a nosotros. En algún momento hemos pretendido dar un paso más y organizar algún tipo de jornadas o seminarios pero tiempo al tiempo.
Dicho esto, en este curso que empieza hemos decidido recoger el guante que se nos ha lanzado repetidas veces y hemos tratado de orientar nuestros análisis en un sentido más propositivo: lanzar ideas, hipótesis, que puedan ser criticadas, contrastadas, respondidas o adoptadas. El propio cierre de esta fase electoral y la apertura de un nuevo ciclo largo de militancia (en muchos aspectos en condiciones completamente distintas) obligaban un poco a ello.
 

Propuestas, propuestas, propuestas….

Que fácil es criticar y que difícil es proponer... A decir verdad, a lo largo de algunos de nuestros textos hemos intentado ir destilando algunas propuestas, si bien algo abstractas, en torno a la necesidad de (re)construir la acción colectiva y a la necesidad de superar el impasse en el que buena parte de “lo libertario” anda inmiscuido. Sin embargo, está claro que hace falta concretar.
Por el momento hemos valorado estas líneas de trabajo:

I Vivienda: Sin duda, el movimiento de vivienda ha ocupado un lugar central en todo este ciclo de luchas y también, en menor medida, en su fase electoral. Entender cómo han afectado los primeros meses de “asalto” en Madrid a dicho movimiento, qué ha cambiado realmente en la práctica la llegada al ayuntamiento de Ahora Madrid y, sobre todo, cuál puede ser el futuro de dicho movimiento en el ciclo que viene.

II Trabajo: Sin duda, el gran ausente. Con excepción quizás de la huelga de técnicos de Movistar, la mayoría de los conflictos laborales más famosos de los últimos años, han procedido de sectores clásicos del movimiento obrero (fábricas y/o sectores altamente sindicalizados, etc.). Pero amplias capas del “proletariado de servicios” urbano permanecen, por así decirlo, “ajenas” a procesos de movilización y acción colectiva en el ámbito laboral. ¿Sindicatos? ¿Anarcosindicatos? ¿Redes de Solidaridad? Vamos a intentar darle una vuelta a este tema, con vistas a iniciar un debate.

III “Lo libertario”: así en sentido amplio. Junto a las organizaciones y dinámicas de toda la vida (los anarcosindicatos y el gueto, por decirlo claramente), en el último año han empezado a surgir nuevas iniciativas y propuestas que pretenden reactivar dicho ámbito: Apoyo Mutuo, Embat, Aunar… En este curso hemos decidido también valorar concretamente el alcance de estas propuestas y si realmente responden a las necesidades y carencias del artista antes llamado “movimiento libertario”.

IV Escuchar antes de hablar: los, a falta de otro calificativo menos horrible, militantes “políticos” solemos entrar en la política por diferentes motivos, pero salvo en el feminismo, pocas veces es a partir de un encontronazo con la pelea por las condiciones materiales. Desde muy jóvenes nos rodeamos con gente afín política y socialmente y, aunque a veces nos llevemos a matar, al final somos más parecidos a nuestros rivales políticos en el gueto que a la gran mayoría de la clase trabajadora. Lo que venimos a decir es que las trayectorias políticas que iniciamos muchas veces acaban alejándonos, para bien y para mal, de las inquietudes, problemas y visiones del mundo de aquellos a los que, supuestamente, nos dirigimos. Enmarcada en la larga trayectoria de la “encuesta obrera”, vamos plantear la importancia de callarnos un poquito la boca y escuchar, y tratar de entender, a los diferentes sectores que componen ese proletariado urbano  que rara vez se moviliza políticamente.

Como decíamos al principio, se inicia un curso apasionante, pero no porque lleguen las generales, sino porque a partir de ahora empieza el juego de verdad. Lo debería ser especialmente para todos aquellos que somos más bien escépticos con las posibilidades de transformación de las instituciones del estado capitalista. De alguna manera, la pelota vuelve a nuestro tejado. Ojalá hayamos aprovechado este largo y tedioso ciclo electoral para afilar las armas de la crítica y afinar los planos de las herramientas que nos va tocar construir. Hagan juego, señores…

comentarios

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    fel
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    Jue, 10/01/2015 - 15:02
    De las cuatro líneas de trabajo, la más importante, por no decir la única a tener en cuenta, es la última. ¿De qué sirve armar un buen movimiento sobre vivienda o trabajo; de qué sirve organizarnos colectivamente en organizaciones potentes, si no somos capaces de conectar con el resto de gente que dice "pasar de la política"? O "bajamos" a su terreno, o lo único que nos quedará será adscribirnos a un territorio, gestionar nuestros asuntos como nos plazca, y en 10-15 años hacer una DUI. En una palabra: huir
  • Equilibrismos

    Pensar en el alambre es a lo que creemos dedicarnos un grupo de libertarios madrileños. Desde esta posición queremos aportar nuestra visión crítica y constructiva al proceso político que estamos viviendo en estos días.

    Conscientes de la precariedad del momento, esperamos ayudar con los materiales que presentamos a un proceso de reflexión y debate que entendemos absolutamente necesario.

    Nos encontramos lejos de la postura defendida por quienes entienden que "el asalto a las instituciones" es un paso inevitable hacia el cambio social y la organización popular, de manera que hemos confluido en un espacio donde buscamos plantear alternativas realistas e intercambiar ideas desde el respeto por aquellas personas con las que compartimos o hemos compartido proyectos y anhelos.

    Nuestra apuesta pasa por no perder de vista nunca una consigna tan vieja como contundente: queremos ser los únicos dueños de nuestras propias vidas.

    Tienda El Salto