Saberes
Destituir Occidente, Construir Comunismo
09
May
2016
23:34
Descolonizar las izquierdas para combatir al fascismo

Si algo tenemos claro en esta nuestra Europa del siglo XXI es que la derecha vuelve a hablar de raza. Lo hace en Francia, lo hace en Austria, lo hace en Noruega, en Dinamarca, en Suecia. Lo hace en la Italia de los desalojos de los gitanos, en la Hungría de los paramilitares que persiguen refugiados. Una oleada fascista recorre de nuevo Europa. Y lo hace segura, a paso firme y sin apenas contestación.

Mientras, la izquierda europea vive sumergida en sus mitos del pasado. Mitos que recuerdan el triunfo sindical de las 8 horas (conseguidas por las huelgas salvajes anarquistas y no por sus partidos socialdemócratas). El mito de aquel mayo del 68 que nunca fue. Vive de los derechos culturales y de su humanismo globalizado. La izquierda blanca occidental vive sus estertores creyéndose su imagen humanista, la de la fotografía del blanco que ayuda al negro del tercer mundo, o la de la Unión Europea que promueve la democracia y los Derechos Humanos.

Entretanto, la vida –o mejor dicho la muerte– sigue. Cientos de miles de ahogados en los mares que riegan nuestras fronteras. Pueblos enteros en éxodo a la espera de obtener un visado de refugiado, de ser asignados a territorios ricos donde podrán ser pacíficamente explotados por sus humanistas receptores. La vida sigue entre el fascismo que emerge y la izquierda que calla ante la evidencia del privilegio blanco en esta Europa ilustrada.

Ahora que se aproximan de nuevo elecciones: ¿Cuántas de los millones de personas que comparten nuestras vidas no tiene derecho a voto, a ser candidatos, a ser elegidos, a ser aunque sea carnaza de promesa electoral? Las vidas otras, las que no importan porque no votan, porque no tienen derechos –ni siquiera a reclamarlos, como se ha visto en Barcelona, no cuentan para la extrema derecha, lo cual era previsible. Pero tampoco para la izquierda blanca.

La izquierda Europea es por ahora incapaz de confrontar los demonios del prejuicio y sobre todo de la jerarquización racial. Al igual que el machista tradicional elude su condición de privilegio por ser hombre, el europeo medio no quiere aceptar que por el hecho de ser socialmente blanco goza de privilegios y forma parte de una cadena estructural de sometimiento y jerarquización. Cadena que va desde los esquemas internacionales, con el despojo y el extractivismo globales, y que termina en los microracismos cotidianos de las miradas condescendientes o la racialización de determinados sectores productivos.

La extrema derecha europea ha activado ya el dispositivo racial en muchos países, ha puesto en marcha una maquinaria de lo terrible sin que la izquierda esté preparada para responder. Porque mientras que ésta no se ponga del lado de los desposeídos, de los sometidos, de los subalternos, del pueblo, será débil con los fuertes y fuerte con los débiles, como lo está siendo Grecia.

La izquierda europea, muy particularmente la española debe asumir sus responsabilidades, sus carencias y sus retos. A ella apelamos, porque es en ella con la que los movimientos decoloniales pueden construir una fecunda alianza. En la izquierda hemos militado o militamos. Lo siguen haciendo muchas compañeras, amigos. La izquierda española si quiere seguir siendo izquierda, si quiere plantar cara al fascismo, debe afrontar su descolonización. Sin culpas, sin señalamientos, pero con responsabilidad.

Descolonizar la izquierda es situarla de nuevo en el relato emancipatorio. En la senda de la lucha por la libertad y la igualdad. Descolonizar la izquierda es abrirla al pueblo diverso que habita hoy día el estado español. Descolonizar la izquierda es armarse teórica y políticamente contra el fascismo político que se avecina y el terrorismo económico que nos tiene sitiadas.

Hacia una agenda descolonial en el Estado Español

1-La descolonización de la izquierda no puede ser una tarea asumida como un encargo intelectual a cargo de las élites de los partidos. Para que exista, la descolonización requiere un proceso de diálogo con los pueblos y sujetos racializados que habitan el Estado Español. Una apertura no a la teoría, sino a la praxis política de pueblos y colectivos que, como el gitano y las mujeres respectivamente, llevan siglos padeciendo la represión de monarcas, dictadores y demócratas, de izquierda y de derecha. La descolonización de la izquierda implica que esta se exponga a las masas, se exponga al pueblo en toda su diversidad.

2-La descolonización de la izquierda implica que ésta asuma con sinceridad que no ostenta la posición de verdad absoluta. La izquierda eurocéntrica blanca laica, la que como la francesa prohíbe y reprime, no es más que otro rostro del colonialismo occidental. Es hora de que la izquierda asuma la diferencia no como una cuota o como un rostro de color-símbolo en sus listas, si no como una parte constituyente de su identidad emancipatoria.

3-La cuestión plurinacional es hoy una cuestión controvertida que enfrenta a los llamados nacionalismos periféricos con los poderes centrales. Entre ambas fuerzas los pueblos subalternizados y racializados permanecen en el olvido, excluidos de los repartos de poder. Para ellos el debate nacionalismos-estado central no es mas que una dialéctica de burguesías. Es hora ya de replantearse el problema de la plurinacionalidad desde el punto de vista de los pueblos, de la diversidad, y no solo desde las cuotas de poder de estados o microestados. Los indígenas de la república lo tienen claro, caminemos hacia el internacionalismo interno, apliquemos la llama que aviva nuestra solidaridad con otros pueblos: kurdos, palestinos, bolivianos... a quienes están aquí, con nosotros. Viven aquí pero ni son españoles ni falta que hace, tampoco son vascos, ni catalanes, ni gallegos, es el momento de ser internacionalistas hacia adentro y no hacia afuera. Así estaremos atacando los privilegios de determinadas nacionalidades y no solo incorporando a una minoría a la zona del ser en sus más bajos estratos. La nueva reenunciación del estado bajo el paradigma plurinacionalidad es una oportunidad para reconstruir desde un enfoque plural y diverso un cuerpo político contrahegemónico.

4-No caben excusas para iniciar la descolonización de la izquierda. Ni la coyuntura electoral, ni la ansiada hegemonía pueden interrumpir el proceso emancipatorio que destierre los privilegios de raza, clase y género que permanecen activos en las cúpulas y bases de la izquierda.

5- Descolonizar la izquierda es reconocernos. Es aprender a leer nuestros barrios, nuestras escuelas, nuestro futuro. Descolonizar la izquierda es aprender a amar a nuestras compañeras y compañeros en su diferencia. Descolonizar la izquierda es prepararnos contra el fascismo que recorre Europa. Descolonizar la izquierda es futuro y esperanza. Es presente diverso y emancipatorio.

comentarios

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    exodo
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    Vie, 05/13/2016 - 11:17
    Hola MV, sólo he dado mi lectura del panfleto de aitor, y no me sorprende que lo veas como una reacción para que no se cuestionen mis mis privilegios como europeo, es natural que lo parezca pero no tiene que ser necesariamente eso. Sin embargo, yo no digo que el artículo sobre femenismo anti-colonial sostenga nada en concreto, sólo digo que me parece mejor para sacar conclusiones sobre las dicotomías de dominación (resaltando las claves norte-sur), sólo eso. Como no has escrito con signos de puntación me cuesta más entender todo lo que has dicho, no entiendo lo de inclusivo: el feminismo claro que es inclusivo (occidente inventó el término hace dos siglos y ya es global) y existen muchas ramas que se separan o integran según la coyuntura. A mi me gusta el artículo que he recomendado porque habla de las realidades situacionales, que no serán las mismas en el norte que en el sur, para el nativo que para el emigrado, para la mujer que para el hombre, etc. Y que por esa distinta visión la lucha empieza por las relaciones de mayor comprensión mutua o identidad común y se van tejiendo hacia arriba abarcando más diferencias y sobreponiendo ideas o propósitos más universales. En este caso, que un blanco de izquierda le diga a otros blancos de izquierdas que se sientan culpables por su blancura me parece un error, porque la causa no es la blancura o la negritud, eso es sólo una consecuencia de lo económico y se llama racismo (no el que criticas sino el que estás justificando). A Comprar Kamagra Jelly no se le entiende nada y me parece un anuncio comercial..
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    Jue, 05/12/2016 - 19:04
    Bueno, por lo que son grandes cuando la comunicación entre los individuos e incluso muchos están interesados a la salida y que es elegir ellos mismos.
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    MV
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    Mié, 05/11/2016 - 17:59
    El artículo que recomiendas no dice lo que tu dices que dice. No creo que el hecho de que haya personas no blancas que piensen que el feminismo no es inclusivo con ellxs por ser occidental tenga relación con los blancos de izquierdas que se sienten atacados y buscan justificarse cuando se les habla de sus privilegios.
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    exodo
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    Mié, 05/11/2016 - 16:47
    Más que un artículo de opinión me parece un mediocre panfletillo. Declaraciones de intenciones demasiado amplias y pautas algo infantiles. Como colofón a un punto de partida demasiado grave, mala manera de hacer autocrítica. ¿Por qué tenemos que sentirnos mal por ser blancos o negros? ¿No reprimen todos por igual? ¿Qué tenemos que ver con Bush? La izquierda adolece de cristianismo culpabilizador y poco racional. Recomiendo mucho mejor este otro artículo a la hora de plantearnos tantas metáforas amo-esclavo, norte-sur, macho privilegiado-hembra acosada: http://www.revistatabularasa.org/numero-21/04-bouteldja.pdf
  • Nuda Vida

    Nuda Vida es el lugar donde un grupo variopinto de gente que vive en lugares tan distintos como México, Castilla o Canadá, convergen para reflexionar en torno a la potencia colectiva, la comunidad que viene, la autonomía y la construcción del comunismo.