Saberes
Destituir Occidente, Construir Comunismo
23
Ene
2016
10:10
Los Anarquistas y el Poder: Carta a nuestras compas

Contexto de la carta:

Hay un libro, publicado en el París 1969 que con el título "Los anarquistas españoles y el poder" narra las idas y venidas, suertes y desgracias que han tenido los anarquistas en sus relaciones con el poder. No confrontándolo, si no formando parte activa de él. No vamos a hablar de eso ahora, no al menos en pasado.

Primero decir un poco lo obvio pero olvidado. El anarquismo español, ibérico, no es una caricatura individualista, violenta y agresiva. Es un movimiento que se inserta profundamente en la historia y sentir de las gentes que han ido habitando estos territorios. Pedagogías, feminismos, juntismos contra los franceses, cantonalismos. Desde los intelectuales del 98 a las insurrecciones medievales. Desde el sindicalismo obreril temprano a las alianzas anticolonialistas en Cuba. El anarquismo ibérico ha sido de todo menos unívoco, homogéneo o acomplejado. Lo ha probado todo, desde el comunismo libertario al sindicalismo. Ha besado golosamente ministerios, ha dirigido batallones, ha tenido incluso una presidencia, Pi I Maragall. Se fue de exilio por medio mundo, solo para hacerse en parte conciencia compartida. Hay un pequeño anarquista en la mente de todo habitante peninsular.

El anarquismo ibérico desapareció del plano oficial en los 70, de las masas y las manifestaciones masivas pero nunca ha abandonado la escena. Se diluyó para fertilizar innumerables movimientos sociales. Aprendió a leer la sociedad y fue leído por esta. Asambleas callejeras, centros sociales 2.0, espacios autogestionados, mareas, escuelitas libres para las peques, hacking y en ultima instancia partidos, sí, también partidos.

Las anarquistas de hoy, algunas de ellas mutantes híbridas post 15 m, se han topado de pronto militando en partidos políticos, es mas ¡han contribuido a su parto! Nadie puede reclamar la maternidad ideológica o política de movimientos sociales como las CUP o Podemos. Por que son eso, movimientos, donde han confluido elementos de muy diferente pelaje. Pero ahí están, gente con la que crecimos en aventuras, en aprendizajes, en sueños. Gente como Murgui que cantó nuestras canciones deleuzianas, zapatistas. Gente que viene de la okupación, del sindicalismo de la tierra. Gente con la que compartimos mundo e imaginario que ahora está tomando decisiones, jugando a un juego complicado y excitante, duro y sacrificado que algunas nos queda lejano.

Vamos a hablar ahora desde un plano exclusivamente subjetivo, desde los afectos. Desde nuestras propias dudas y miedos.
 

A nuestras compas:

A las que estamos fuera pero os miramos atentos este mundo no nos ofrece demasiadas alternativas. Podemos optar por una vida precaria y rota basada en la subsistencia, en el sometimiento al trabajo, en una miserable condición de servidumbre voluntaria a una empresa, al estado o a la academia. Podemos hacer lo mismo con mejores condiciones (a veces) fuera de nuestro hogar. Podemos huir disparando, tal vez en una dirección ruralísta o de barrio, cooperativa, autogestiva solidaria. Que nadie se engañe, seremos tan impuras como vosotras. Cuando tienes 30 años y pico con responsabilidades que trascienden tu subjetividad, o bien te vuelves nihilista o bien asumes que es preciso tomar las decisiones menos malas para salvar la digna materialidad de las condiciones de tu existencia. Vosotras habéis optado por incitar al cambio de estas condiciones desde un lado que nunca pudimos imaginar. No nos engañemos, lo váis a hacer desde arriba, y no está mal.

Muchas de nosotras tuvimos en algún momento que negociar con administraciones, con cuerpos de policía, con concejales, con jefes, con patrones, con decanos. La política, por muy anarquista que se pretenda, es eso política.

Pero hay algo que no deja de preocuparnos. Aunque os queremos, con toda nuestra alma, a vosotras, al movimiento, no a las organizaciones que siempre nacen muertas, no podemos dejar de estar preocupadas.

¿Cómo váis a hacer para abrir el proceso a la gente?¿Cómo váis a devolverle al pueblo lo que es del pueblo, es decir, su potencia política, su justicia, su aparato de decisión, sus medios de producción?
Os queremos, pero tenemos miedo, miedo al golpe, a la bofetada, a despertarnos sabiendo que nuestra gente se ha vuelto zombie. Miedo de veros devorados por un Puigdemont o un Pedro Sanchez.

Miedo como siempre de perder, y ahora mas fuerte, mas jodido. Hemos abandonado las calles por que vosotras, las que ahora estais en la alta política, que erais en muchos casos motor de la calle habeis decidido apostar por otra vía. No queremos meter presión, la responsabilidad es común y compartida. Muchas dirán, pues vaya anarquistas con líderes, pero esto no es un ejercicio académico de ciencia política, sabemos que vuestra energía y vitalidad arrastraba a tantas y tantos. Es un hecho que aunque horizontales y sin jefes, los movimientos sociales requieren de personas cuya vitalidad y energía transformadora desborda los sentidos de las que les rodean. Esto es una carta a vosotras que comísteis de nuestro plato, que compartísteis risas, broncas, camas y manis. No compartimos en aquel momento la decisión de abandonar la calle para hacer asambleas de partido. Pero sin saber todavía el resultado final lo cierto es que vuestra apuesta nos está llevando a nuevos planos, nos ha devuelto cierta ambición que el movimiento había perdido.

De algún modo se puede volver a pensar como pensaron otras antes que nosotros en un mundo nuevo, al menos en su posibilidad real. Abandonado el pesimismo congénito, decrépito y nihilista podemos confrontar el mañana, y tener la gozosa satisfacción de pensar que no todo está escrito. No os vamos a pedir que no nos traicionéis, que no rompáis nuestra ilusión, tenemos el corazón duro y lejos de las urnas. Simplemente, que lo que hagáis ahora en los despachos, en el congreso, en los parlamentos regionales, europeos, de donde quiera que sea, lo hagáis con la misma energía, con la misma vida con la que lo hacías en las asambleas. Solo el pueblo apoya y defiende al pueblo, lo sabemos, pero nadie dijo ni como, ni de que manera. Ademas, tenerlo claro, si esto falla, habrá que seguir intentándolo. Las calles no se van a mover de sitio.

Eso es todo, un abrazo.

comentarios

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    Jor
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    Lun, 02/01/2016 - 22:30
    La participación en el gobierno de los mejores oradores de la época("Anarquistas"), no contaba con el apoyo de los que realmente llevaban una profunda consciencia de lo que significaba el anarquismo ya que ellos y ellas se encontraban luchando en los distintos frentes. El que no conoce su historia está condenado a repetirla. Desde luego que habrán pequeños logros superfluos que darán un poco de esperanza, pero entiendo que nada se cambiará de raíz con las mismas fórmulas. Libia no está tan lejos. Salud y reflexión.
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    Bienzobas
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    Mié, 01/27/2016 - 10:07
    No he leído el libro que mencionas, pero creo que el anarquismo, y no hace falta ser muy purista ni teórico para saberlo, nada tiene que ver con el poder ni con la autoridad. Llenas están las estanterías de escritos sobre ello. Evidentemente la carta está escrita con el corazón y con el temor a que el sistema absorba lo nuevo. Creo, no obstante, que algunos errores de base hay en ella, y no me refiero a la ortografía. Por ejemplo, las CUP, además de tener sus orígenes en las elecciones de 1979, surgieron oficialmente como partido político en 1987, el 15M entonces ni se soñaba. Es cierto que el movimiento libertario está insertado en la historia, pero en esa historia no entiendo muy bien qué se quiere decir con eso de que "desapareció del plano oficial en los años 70", cuando precisamente en el último lustro de dicha década surgió un potentísimo movimiento libertario que, entre otras cosas, organizó un macro mitin en Montserrat, donde habló Federica Montseny -por cierto, su colaboración, tan nefasta, en una situación crítica para el pueblo, con las instituciones, también se olvida en esa historia-, en el curso de las Jornadas Libertarias Internacionales, explosión de libertad que puso en guardia a todo bicho burocrático, incluso lograron romper por donde más daño hacían: dentro del propio movimiento. Tan solo he escuchado una vez a los "Hechos contra el decoro", fue en una de las fiestas del Centro Social Seco, no supe distinguir que tras sus temas se parapetaba la filosofía de Gilles Deleuze: Es bueno aprender. Hay algo en esta emotiva carta que parece bucear en los entresijos del sistema: "¿cómo vais a devolver -se pregunta- al pueblo lo que es del pueblo...?" Para salir del sistema hay que entender que al pueblo no se le devuelve nada, lo toma, es suyo; que no hay ni líderes, ni partidos, ni nadie que devuelva nada. Otra cosa, que a muchos nos consta, es la honradez con la que muchos militantes de dentro actúan creyendo que el sistema les va a permitir "devolver". Ahí estuvo la experiencia del Chile de Allende, aquí, más cerca, está la experiencia del movimiento libertario de los setenta, el cual sufrió la intromisión de los servicios secretos que no tuvieron ninguna duda en incumplir sus propias leyes. Respecto a aquello de que "los movimientos sociales requieren de personas cuya vitalidad..." Puede que tengas razón, pero habría que estudiar sobre la marcha si esas personas, responsables, honradas y firmes, no producen el efecto contrario al buscado, es decir, la desmovilización en cuanto que se van cargando cada día más de responsabilidades y las demás vamos dando un paso hacia atrás a la vez. ¿Cómo es eso de cargos revocables y sustituibles? Creo que nadie es imprescindible. Con todo, como he dicho, la carta es sincera y tiene alma. Podría ser un punto de partida para futuras discusiones. Salud
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    Mar, 01/26/2016 - 15:13
    Quienes nos sentimos aludidos llegamos al final del artículo con las lágrimas en los ojos. Gracias, de verdad. Para nosotr@s nada, para tod@s todo
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    M.
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    Mar, 01/26/2016 - 12:08
    Muchas gracias por la carta, compañero. Algunas de las que ahora estamos en la institución echamos en falta este tipo de interlocuciones del "afuera": sinceras y críticas pero sin partir de la desconfianza y el reproche. Nos vemos en las calles (o quizá en alguno de esos encuentros abiertos con los que intentamos, siempre de manera insuficiente, que la institución se abra a la gente). Seguiremos intentándolo.
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    AnarchieChat
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    Lun, 01/25/2016 - 19:54
    Le falta mucha literatura por leer. No sólo por la carencia de conocimiento sobre el movimiento libertario y las Ciencias Sociales en general, además por las faltas de ortografía: "mas" "por que" "compartísteis" "ademas" "que"...Eso es todo, un abrazo.
  • Nuda Vida

    Nuda Vida es el lugar donde un grupo variopinto de gente que vive en lugares tan distintos como México, Castilla o Canadá, convergen para reflexionar en torno a la potencia colectiva, la comunidad que viene, la autonomía y la construcción del comunismo.