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19 de Dic 2012
javierpadillab

El periódico "El Mundo" lleva unos días publicando entrevistas a personalidades notables del mundo de la salud para analizar lo que está ocurriendo en Madrid, especialmente en el ámbito de la gestión pública y privada. Algunas de las entrevistas ya publicadas son a Vicente OrtúnPedro de la OlivaJuan Gérvas o María Dolores Fiuza... pero la entrevista de ayer tocó nuestra fibra sensible; se trata de Juan Abarca Cidón, secretario general de IDIS (Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad -nombre maravilloso, nadie puede estar en contra de "desarrollo" o "integración", mola-).

 

Lo cierto es que alegra leer este tipo de entrevistas porque, al igual que ocurrió con el vídeo de Antonio Burgueño, no son muchos los entornos en los que ciertos sectores dicen lo que verdaderamente piensan. De hecho, el ideario de IDIS suele estar en los medios de comunicación, pero en forma de publicidad directamente, sin entrevista de por medio.

 

Como la entrevista al señor Abarca Cidón ha sobrepasado ampliamente lo que esperábamos de ella antes de leerla hemos decidido extractar unas cuantas (casi todas) preguntas para comentarlas, no vaya a ser que se le haya olvidado dar algún dato o se haya equivocado en algún matiz.

 

FALSO. La sanidad privada NO representa un 30% del gasto sanitario total. Existe casi un 30% de gasto sanitario privado, pero eso no quiere decir que provenga de la sanidad privada. De ese 30% (26% en la gráfica que mostramos y que tiene como fuente el informe "Health at a glance 2012" de la OCDE-Europe) tan solo un 6% se deriva de gasto en seguros privados mientras que el 20% restante sería el gasto denominado "out-of-pocket", esto es, aportado directamente por el paciente (sin seguros de por medio); en ese apartado se incluye también el gasto en medicamentos -incluido la parte que el paciente copaga por los medicamentos-. Esto es, en España hay un importante gasto sanitario privado, pero eso no quiere decir que sea la sanidad privada la que sustente ese casi 30% de gasto.

¿Una bendición? ¿Algún texto que confirme esa afirmación? En un texto que hemos comentado en este blog en ocasiones anteriores (Carolyn, J., et al How Does Private Finance Affect Public Health Care Systems? Marshaling the Evidence from OECD Nations, 29(3), 359–396 -texto completo-) donde se estudió cómo interaccionaban la financiación sanitaria pública y privada en diversos sistemas sanitarios se afirmaba 

"a resort to private finance is more likely to harm than to help publicly financed systems"

Como se desarrolla profundamente en el texto, en países en los que coexistan sistemas de financiación sanitaria pública y privada, esta última es más probable que dañe al sistema sanitario público que lo contrario. [recomendamos la lectura del artículo completo]. Así que, en vez de repetir hasta la saciedad la frase del teórico ahorro de la privada para la pública estaría bien publicar algún estudio que apoyara esos datos (no nos vale la autopublicación en una folleto-autofelatorio).

 

 

La capacidad de las aseguradoras de no admitir a personas bajo su cobertura es uno de los puntos de mayor polémica en la reforma sanitaria de Obama en EEUU. La aseguradora quiere pacientes que no vayan a hacer uso de sus servicios, solo a pagar; en eso las aseguradoras de coches son iguales que las sanitarias, sí... y es que realmente no hay que añadir mucho más...

                        

 

 

Suponemos que a lo que llama "estudios" son los informes tipo IASIST o la bibliografía del Modelo Alzira. En Medicina solemos llamar estudios a otros como este (revisados por pares, metodología y bibliografía presentes, etc). La petición continua y reiterada de bibliografía que apoye estos modelos ha sido una constante desde diversos movimientos colectivos y personas individuales, sin haber encontrado respuesta alguna... tan abundantes y clarificadores no serán cuando no se esgrimen como argumento y son tan difíciles/imposibles de encontrar.

Como forma de eludir la respuesta no está mal, pero para centrar el problema hemos de tener claro que la crítica a los modelos de gestión privada no es una crítica a los trabajadores sanitarios que trabajan en la privada, como ya comentamos

.

 

Ya hemos llegado al meollo de la cuestión. Resulta que es legítimo reclamar la apertura de un servicio público al capital privado y su ánimo de lucro pero parece ser inadmisible que haya ciudadanos que defiendan sus puestos de trabajo. De aquí al látigo hay unos años. La frase "prefieren cargarse la sanidad pública por defender sus intereses" es contestable con tres palabras: "Cafe amb llet". Es cierto que el sistema funcionarial actual se ha venido postulando como un incentivo negativo en el funcionamiento de los servicios sanitarios (ver artículo "La reforma sanitaria" de V. Ortún y M. Callejón), pero aludir a los derechos laborales como el obstáculo para lograr la eficiencia de los servicios sanitarios a lo mejor es una actitud argumental muy poco de buen gestor y un bastante de negrero-nostálgico.

 

La experiencia reciente en todos los ámbitos de la economía con las sociedades de capital de riesgo y demás no viene a ser un manual de ética de la inversión precisamente. Como decía Beatriz González en la entrevista realizada en ese mismo medio: 

"Esta privatización improvisada -"vender la plata", como decía Vicente Ortún- supone ponernos en manos de empresas de capital riesgo, que ahora compran una red de hospitales, pero que a la vez son dueños de una fábrica de armas o de un banco de Austria y a las que les da lo mismo lo que suceda.

El fracaso de la gestión económica del modelo Alzira sí que supuso una pérdida de dinero para los contribuyentes de la Comunidad Valenciana. No se puede separar la gestión económica de los resultados relacionados con el sistema sanitario porque lo primero supone un coste de oportunidad que tiene sus repercusiones en lo segundo. Además, hablar de que los resultados del sistema sanitario fueron muy buenos en el modelo Alzira es hablar por medio de la fe más que de los datos (no porque fueran malos, sino por la opacidad existente).

 

Se suele argumentar que la renegociación de la cápita (el dinero anual por habitante que se le paga a la empresa concesionaria) en el caso de Alzira fue porque la cifra inicial era muy baja. Ante eso cabe preguntarse ¿qué tipo de empresa que presume de una excelente gestión acepta una cifra que desde un primer momento se encarga de pregonar que es muy baja? ¿tenía la seguridad por contrato de que si no obtenía beneficios transferiría esas pérdidas al erario público? ¿la transferencia de riesgos de la empresa privada al Estado venía definida desde el inicio del contrato?

 

 

 

 

¿Y los estudios que demuestren que esto es así y que no se hace a costa de peores resultados en salud? mmm... se los comió mi perro.

 

Aquí estamos de acuerdo con el señor Abarca Cidón. No vengamos con datos de EEUU. Los datos de EEUU nos deben servir para cerrar el debate de que una sanidad con financiación privada es una locura insostenible (debate que tampoco tenemos claro si en la cabeza del entrevistado está zanjado o no); teniendo datos sobre la deriva económica de las colaboraciones público-privadas en el Reino Unido o de los peores resultados en salud de las concesiones de provisión privada en Italia no hay porqué irse a Estados Unidos a buscar datos.

 

En efecto, en muchos hospitales (en casi todos) la cafetería o la hostelería están contratados a una empresa privada. Equiparar esto con la extensión de la gestión privada a todo el hospital es como decir que si uno puede cortarse el pelo a si mismo también puede hacerse a si mismo una colecistectomía sin ayuda. Lavandería, hosteleria,... son servicios esenciales dentro de un hospital y sería interesante buscar estudios que comparen resultados en salud de los pacientes según la titularidad de su gestión [sabemos que existe algún estudio sobre infecciones nosocomiales y titularidad de la gestión de la limpieza... cuando tengamos tiempo lo revisamos :)].

 

La Ley General de Sanidad no dice, ni mucho menos, que todo sea para todos. Sí es cierto que tanto definir la cartera de servicios (de forma más inclusiva o más restrictiva, pero siempre basado en las pruebas científicas, y no en la oportunidad de negocio que pueda existir para la empresa privada. Como base para saber dónde cambiar y mejorar está bien este artículo de Pepe Martín.

 

La sanidad pública está politizada... y su gestión también; no existe una gestión profesional y la sanidad se utiliza como herramienta política, cosa que impide reformas de calado con visión a largo plazo... pero... ¿y la sanidad privada? Los datos que van saliendo a la luz sobre las relaciones de políticos catalanes con la sanidad privada dan entre miedo y asco (ejemplos: 123). La excelencia en la gestión y transparencia que hay que exigirle a los poderes públicos debe ser la máxima imaginable, pero es imposible hacer creer que el modelo de transparencia en la gestión e independencia de los poderes públicos sea la empresa privada, especialmente en un país donde el trasvase entre directivos políticos y consejos de administración de grandes empresas está a la orden del día.

 

En efecto, el modelo de concesión, en el corto plazo, alivia la tesorería (permite la construcción de infraestructuras sin que computen como deuda a ojos de Eurostat)... a largo plazo -que es donde parecen no querer moverse las conclusiones- es donde nos podemos estar metiendo en problemas -miremos al Reino Unido-

 

 

"El político es peor que el capital de riesgo"... y aquí quedó clara la firme creencia en la democracia que tiene el entrevistado. Al capital de riesgo no lo elige la población y no se le puede echar mediante procesos democráticamente prefijados. Al capital de riesgo le da igual la sociedad con la que está tratando porque no se debe a ella y no es parte de ella. Al capital de riesgo puede incluso favorecerle la quiebra de una empresa si tiene un seguro de quiebra cuya cuantía sean mayores que las pérdidas derivadas de la misma.

 

 

Basta recordar la noticia de El Mundo: "El hospital de Valdemoro presionó para no derivar pacientes a la sanidad pública"

 

 

Y aquí llega la declaración de conflicto de interés. Resulta poco creíble que no se hayan comunicado en absoluto las condiciones de gestión que la Comunidad de Madrid va a ofrecer a las empresas privadas para los hospitales cuya gestión se va a privatizar.

Personalmennte prefiero a políticos antes que a personas que piensan que es mejor que nuestro mundo se rija por capitales de riesgo antes que por personas democráticamente elegidas.

Como dijimos al principio de este post, alegra escuchar estas voces porque muchas veces se quedan en reuniones de consejos de administración y simposios (que es como se llaman las reuniones de colegas cuando se llevan a cabo en el Ritz).

15 de Dic 2012
javierpadillab

Hay textos que son más actuales cuanto más tiempo pasa desde que fueron escritos. Hace 3 años nuestra co-bloguera Adrastea publicó lo siguiente en la "Revista de Administración Sanitaria"... más actual que nunca...

    *

      Ten siempre en la recámara un potencial consejero guapo. En tiempos adversos no habrá mejor escudo.
    *

      Convence al ciudadano medio de que la cantidad es más importante que la calidad. Y de que todo aquello que traiga la palabra público es, por definición, malo. Y de paso no le cuentes que la cantidad de hospitales sube, pero la de camas baja. Al fin y al cabo la cantidad que tú revistes de bombo y platillo es la que importa.
    *

      Cuando saques a la venta tu sistema de salud, invéntate unas eutanasias que nunca existieron allá donde más voces críticas tengas, ten por seguro que desviarás la atención.

    *

      Convierte cada hospital en un hotel. Habitaciones individuales con camas a 6000 € la unidad, harán que nadie se fije en que los botes sifónicos del hospital no tienen tapa. El hedor se tapará subiendo el aire acondicionado,  y si los gritos de los de micro clamando al cielo duraran mucho, se taparían externalizando el servicio.
    *

      Convence al país de que faltan médicos. El hecho de que no exista ni un sólo censo de médicos en ejercicio resultará irrelevante cuando dupliques el número de facultades de medicina en Madrid (a ser posible cuantas más privadas mejor), igual que en Murcia se plantea abrir otras dos (católicas ambas), igual que en la página de promoción de la licenciatura, sin convalidar por la ANECA , “introducción a la salud” de la Universidad Católica de Valencia, aparecía sin ningún rubor “si no tienes nota pero sí dinero, somos tu universidad”. Actualización de última hora: la ANECA ha convalidado el título de la católica de valencia. ¡gracias ANECA! (hay premio extra para quien encuentre el nombre coincidente entre la susodicha y la comisión de estudio de las eutanasias que nunca existieron...)
    *

      Traslada un hospital cuando el edificio nuevo aún apeste a Aspergillus. Total, nadie estará grabando a las residentes llorosas con miedo a que se les mueran los pacientes en el traslado.
    *

      Convence a la gente de que es mejor que los préstamos los pida una empresa privada en vez de que los pida el Estado.  Si no mencionas que los intereses se duplican en el caso de los primeros, la gente te creerá. O menciónalo revestido de tecnicismos. Cita un par de dossieres de hace 15 años que te avalen, y obvia las decenas de dossieres recientes que te contradicen. Total, ¿quien va a molestarse en buscar? Además, ¿en buscar dónde?
    *

      Da gracias al supuesto socialismo que firmó en Maastricht un límite a la deuda pública anual. Salvo si esa deuda pública se paga en forma de canon a una empresa privada. No importa que la cantidad total a pagar supere en millones de € la que hubiera sido de  no jugar a la gestión mixta. Les proponemos un juego, comparen los costes totales de construcción del nuevo Hospital Universitario Puerta de Hierro con los del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (construido a la antigua). Balance total, 200 camas menos por 700 millones de € más para el primero. En realidad el juego es un auténtico reto, apáñenselas para encontrar los datos. Verán qué diversión.
    *

      Ten a tus trabajadores en condiciones infrahumanas a cambio de personarte como defensa si hubiera problemas. Si se niegan, amenázalas con que no vuelvan a trabajar en tu comunidad autónoma. Les proponemos otro juego: busquen donde trabajan ahora las ginecólogas de Arg(divina dónde). Verán qué diversión.
    *

      Aplaude discretamente cuando las empresas de seguros con las que tú, por supuesto, no tienes nada que ver, escojan al protagonista guapo de la serie de médicos al uso, para anunciar su servicio de medicina privado. Recuerda, refuerza desde Todos los campos la clave de la norma número 2.
    *

      Convierte en una auténtica hazaña el hallar datos relevantes sobre los servicios. Pero al mismo tiempo vende con sonrisa dentífrica el derecho a escoger hospital de los usuarios. A ciegas, sí, ¡pero escogiendo! Nadie se quejará de que envíes a todos los puros al mismo hospital. En un futuro próximo, ni siquiera tendrás que inventarte eutanasias para hundir a un equipo. Y la norma de oro: por encima de cualquier otra cosa: considera al ciudadano medio como un auténtico idiota, que siempre preferirá una pantalla de plasma en la habitación a que el autoclave funcione. Que el ciudadano medio permanezca a por uvas es la garantía de que tu Estrella de la Muerte de la manipulación permanezca firme y engrose y fortalezca hasta el infinito su único posible talón de Aquiles.

Actualización no autorizada: forma e informa a todo ciudadano, da igual lo tímida y frágil que suenen tu y su vocecitas ante el temporal. (dar a) Conocer la realidad tiene efecto quinolona: roerás los tendones de las más sólidas estructuras, por protegidos que estén. No te canses, no les tengas miedo, no te calles. Tienes lo más importante de tu parte: ellos se equivocan en su norma de oro, el ciudadano no es un idiota. Encárgate de recordárselo

14 de Dic 2012
javierpadillab

Desde que el gobierno de la Comunidad de Madrid hiciera públicas sus intenciones de avanzar en la privatización de la gestión de los centros sanitarios públicos de dicha comunidad han surgido muchas informaciones y reflexiones al respecto. La nuestra ya la publicamos y queremos utilizar este espacio para recopilar algunos textos que nos han parecido especialmente interesantes, de modo que podamos ir actualizando este post para que sirva de repositorio al que acudir para seguir (in)formándonos.

 

Documentos relativamente estructurados y con bibliografía generados en las últimas semanas:

 

- Padilla J. ¿Qué nos dice la evidencia sobre los modelos de gestión sanitaria?

- SESPAS. Posicionamiento de SESPAS sobre las políticas de privatización de la gestión de los servicios sanitarios.

- IASIST. Evaluación de resultados de los hospitales de España según su modelo de gestión.

     - Bilal U, Padilla J. Lectura crítica del informe IASIST.  [relacionado: ¿Dónde están las llaves, IASIST?]

- AFEM: ¿Garantiza realmente la sostenibilidad del sistema sanitario el Plan de Medidas proyectado por la Comunidad de Madrid? Un análisis de AFEM.

- Repullo JR. Situación sistemas públicos sanitarios: pongamos que hablo de Madrid. (ppt)

 

Artículos de revistas científicas (con revisión por pares):

 

- McKee M, Stuckler D. The assault on universalism: how to destroy the welfare state. BMJ. 2011;343(dec19):d7973–d7973. [texto completo]

- Reidpath DD, Olafsdottir AE, Pokhrel S, Allotey P. The fallacy of the equity-efficiency trade off: rethinking the efficient health system. BMC public health. 2012;12 Suppl 1(Suppl 1):S3. [texto completo]

- Gregg M, Akinluwa D, Liu X, Duncan N. Two Hundred Years of Hospital Costs and Mortality — MGH and Four Eras of Value in Medicine. N Engl J Med 2012;366(23):2147-9. [texto completo]

- Quercioli C, Messina G, Basu S, et al. The effect of healthcare delivery privatisation on avoidable mortality: longitudinal cross-regional results from Italy, 1993-2003. J of Epidemiol & Comm Health. 2012. [texto completo]

- Carolyn J, Colleen M, Tuohy CH, Flood CM, Stabile M. How Does Private Finance Affect Public Health Care Systems ? Marshaling the Evidence from OECD Nations. 2004;29(3):359–396. [texto completo]

- Basu S, Andrews J, Kishore S, Panjabi R, Stuckler D. Comparative performance of private and public healthcare systems in low- and middle-income countries: a systematic review. PLoS medicine. 2012;9(6):e1001244. [texto completo]

- Barbetta GP, Turato G, Zago AM. Behavioral differences between public and private not-for-profit hospitals in the Italian National Health Service. Health Econ 2007;16(1):75-96 [resumen]

- Devereaux, P. J., Schünemann, H. J., Haines, T., Weaver, B., Sullivan, et al.Comparison of Mortality

Between Private For-Profit and Private Not-For-Profit Hemodialysis Centers, 288(19), 2449–2458. [texto traducido por CAS Madrid]

- Soares I. Evidence of the public-private mix in healthcare systems in countries with duplicated

coverage: greater inequities and segmentation in National Health Systems. Ciênc saúde coletiva

2011;16(6). [texto completo]

- Devereaux PJ, et al. Payments for care at private for-profit and private not-for-profit hospitals: a systematic review and meta-analysis. CMAJ 2005;150(12). doi: 10.1503/cmaj.1040722 [texto completo]

- Devereaux PJ, et al. A systematic review and meta-analysis of studies comparing mortality rates of private for-profit and private not-for-profit hospitals. CMAJ 2002;166(11) [texto completo]

 

 

Otros artículos de médicocrítico:

 

Lecturas de fin de semana sobre sistemas sanitarios públicos y privados. (2/11/12)

Lo singular de "lo público". (8/11/12)

¿Son los modelos de gestión privada un spin-off de la homeopatía? (19/11/12)

Identificando responsables: la ley 15/97. (22/11/12)

Cuando los poderosos hablan entre amigos. (24/11/12)

Si el paciente no va a pagar, ¿de qué preocuparse? (5/12/12)

¿Son la privatización -y el neoliberalismo- malos para la salud de la población? (7/12/12)

 

Artículos en otros blogs:

 

- El gerente demediado: Derribos González. (9/11/12)

- El supositorio: ..y si no se asigna a sociedades profesionales... (21/11/12)

- El blog de Fernando Lamata: Los gastos de administración de los seguros privados son mucho más altos que los de la sanidad pública. (24/11/12)

- 1 palabra tuya bastará para sanarme: 10 cosas que debo saber como paciente de la reforma privatizadora de la sanidad de la Comunidad de Madrid (29/11/12)

- 1 palabra tuya bastará para sanarme: 9 cosas que un ciudadano madrileño debe conocer acerca de las protestas en contra de la privatización de la gestión sanitaria en la Comunidad de Madrid. (4/12/12)

- Salud, dinero y... Atención Primaria: Población general del sistema autonómico de salud y mutualistas del Estado con seguro privado... ¿les afectan por igual los recortes sanitarios? (11/12/12)

Autor: Javier Padilla

13 de Dic 2012
javierpadillab

Hace aproximadamente una semana Javi y un servidor decidimos realizar una lectura y análisis crítico del informe IASIST sobre modelos de gestión hospitalaria.

Cuando creíamos que solo nos habían leído nuestros padres, amigos *muy* cercanos y algún despistado que se lo encontró por twitter pensando que diría cosas con sentido, ayer nos encontramos con esto: "Aportaciones al debate sobre los modelos de gestión".

 

Nuestra flor favorita nos dice que párrafo a párrafo están respondiendo a nuestras críticas, dudas e incertidumbres y por ello no podíamos dejar pasar la oportunidad de hacerles un hueco en este, nuestro humilde blog.

 

Agradecemos de todas formas, como ciudadanos preocupados por su sistema sanitario, que la consultora privada a la que recurre el máximo ¿responsable? de la sanidad madrileña en su argumentario, haga el ejercicio de translucidez de aclarar algunos de los puntos de su informe. De todas formas creemos que algunas partes de esta nueva 'aportación al debate' siguen sin ser realmente satisfactorias.

 

Sólo queremos destacar una parte de la respuesta porque creemos que ilustra muy bien un déficit en la inferencia estadística presente en absolutamente todo ámbito médico.

 

"Por supuesto, nos encantaría disponer de otras fuentes de información complementarias – como por ejemplo denominadores poblacionales – que permitieran el abordaje de cuestiones muy relevantes para el análisis que nos ocupa, trasladando la medida de resultados del proveedor individual hacia los resultados de la salud de la población atendida por dicho proveedor. Lamentablemente, este tipo de enfoque no es posible aun en estos momentos.

En cualquier caso, el estudio mide lo que mide, porque es lo único que puede medir con la información disponible. Cierto que podría medir más cosas si la información existiera, pero eso no significa que mida mal lo que mide."

 

"El estudio mide lo que mide, porque es lo único que puede medir con la información disponible"

Esto es lo que en algunos casos se ha venido a llamar "Sesgo de la Farola" (lamppost bias) (Ejemplo: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8544678).

Consiste en lo siguiente. Imaginemos una calle, noche cerrada, con coches aparcados y una farola encendida. Un transeúnte se acerca a otro que está al lado de la farola, en el suelo, buscando algo. `

¿Necesita ayuda? ¿Busca algo?

Sí, he perdido las llaves de mi coche y no logro encontrarlas.

- Espere, le ayudo.

Tras un rato buscándolas, el transeúnte empieza a desesperarse.

No veo nada, ¿seguro que se le han caído aquí?

- No, se me han caído allí.

Y apunta a 100 metros, en una zona oscura de la calle. El transeúnte se contraria.

¿Y qué hacemos buscando las llaves aquí?

- Este es el único lugar donde hay luz, allí no las voy a encontrar, está todo muy oscuro.

Y así es como llevamos años buscando mediante ensayos clínicos controlados aleatorizados doble ciego respuestas a nuestras preguntas. Bajo la farola, sin encontrar respuestas útiles. Y así es como este informe pretende responder a la pregunta de ¿qué fórmulas de gestión son más eficientes?.

 

postdata- Me presento ante este mi primer post. Soy Usama, médico que gusta de mirar poblaciones y sus cosas, siempre con una linterna encima.

Autor: Usama Bilal

11 de Dic 2012
javierpadillab

Cuando aparentemente la opinión pública lleva la contraria a los dirigentes políticos, estos se parapetan tras el argumento de "el XX% de la población nos votó y nos dio legitimidad para llevar a cabo estas reformas". Eso mismo, como no, hizo Javier Fernández-Lasquetty hace unos días en una entrevista diciendo que "nosotros somos el Gobierno apoyado por un 53% de los madrileños" (El País 30/11/12). Sin entrar en que esa frase esconde más mentiras que verdades, es necesario hacer alguna reflexión al respecto.

Los individuos de clases sociales más bajas votan menos que aquellos de clases sociales más altas, existiendo, además, un cierto gradiente social en esta variable. Según el barómetro del CIS de noviembre de 2012, en las pasadas elecciones generales el porcentaje de personas (entre las encuestadas) que ejercieron su derecho al voto según clase social fue: 1) clase alta/media-alta: 84.9%, 2) Nuevas clases medias: 84.5%, 3) Viejas clases medias: 84.5%, 4) Obreros cualificados: 76.9%, 5) Obreros no cualificados: 77.1%.

Este fenómeno, estudiado y varias veces repetido (como por ejemplo, recientemente, en Chile) debería ser tenido en cuenta a la hora de diseñar las políticas sobre servicios públicos y en concreto, en el caso que nos ocupa, sobre la sanidad pública.

Es conocido que una de las funciones de los servicios públicos es llevar a cabo un cierto papel de redistribución de la equidad en la sociedad. Nuestro sistema sanitario desempeña ese papel de forma desigual, teniendo una Atención Primaria con  inequidad a favor de las clases sociales más bajas (esto quiere decir que las clases sociales más bajas consumen más recursos de este nivel asistencial que los que teóricamente les "corresponderían"), una Atención Especializada de consultas con inequidad a favor de las clases sociales más altas y una Atención de ingreso hospitalario más o menos equitativa.

Así mismo, también sabemos que muchos de los problemas de salud más prevalente se distribuyen de forma inequitativa a lo largo de las clases sociales:

1. Tanto en hombres como en mujeres, el desempleo constituye un factor relacionado con un mayor consumo de tabaco.

Elaboración propia con datos del MSSSI.

2. El nivel de seguridad en el trabajo se ha relacionado con una mayor probabilidad de padecer enfermedades de larga duración, así como con problemas de la esfera de la salud mental.
 


Fuente: MSSI.
 

3. La clase social, como ya demostró el Informe Black en 1980, se relaciona con la esperanza de vida, de forma que cuanto menor sea la clase social menor será la esperanza de vida de los individuos que la forman.

 

The Black Report. Texto completo.

Esto podría llevarnos a pensar que si la población de clases sociales más bajas es la que tiene mayor predisposición a tener mala salud y morir antes y, además, son los que con menor frecuencia ejercen su derecho al voto, la gestión de los servicios públicos amparada en las características de los votantes puede no representar los intereses de la sociedad en su conjunto sino la de un subgrupo de la misma.
 

 

Los sistemas públicos de salud han demostrado ser mejores garantes de la equidad (con, al menos, similar eficiencia) que los privados (Baso 2012; Reidpath 2012); dado que el sistema económico en el que nos encontramos ha demostrado incrementar las desigualdades (Beckfield 2009), no parece haber motivos más allá del consenso de Washington -y políticas análogas- para no trabajar en favor de un sistema sanitario público, universal, de calidad y equitativo.

 

Bibliografía:

 

- Barómetro CIS Noviembre 2012. [enlace]

- Joan-Josep Vallbé. Agenda Pública: Estructura social y voto I y IIEldiario.es

- Caínzos MA. Desigualdades sociales y participación política en España. Zona Abierta 2004;106-107:91-174.

- The Black Report. 1980. [texto completo]

- Basu, S., Andrews, J., Kishore, S., Panjabi, R., & Stuckler, D. (2012). Comparative performance of private and public healthcare systems in low- and middle-income countries: a systematic review. PLoS medicine9(6), e1001244. [texto completo]

- Reidpath, D. D., Olafsdottir, A. E., Pokhrel, S., & Allotey, P. (2012). The fallacy of the equity-efficiency trade off: rethinking the efficient health system. BMC public health12 Suppl 1(Suppl 1), S3. [texto completo]

- Beckfield J, Krieger N. Epi+demos+cracy: linking political systems and priorities to the magnitude of health inequities - Evidence, gaps, and a research agenda. Epidemiol Rev 2009;31: 152-77 [texto completo]

Autor: Javier Padilla @javierpadillab

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Médico crítico

Somos un grupo de médicos (jóvenes que van dejando de serlo) de diferentes lugares de España que, tras compartir pasados comunes de asociacionismo utilizamos este blog como espacio de reivindicación y toma de conciencia para hablar sobre medicina, sanidad, salud y sus determinantes sociales y económicos.