Sevilla #RecibeaWert
“Hemos venido para faltarle al respeto a alguien que nos está faltando al respeto a nosotros”

Cientos de personas impiden el desarrollo de una conferencia del ministro de Educación, Ignacio Wert, en Sevilla.

, Redacción Andalucía
15/01/13 · 17:14

Quince minutos antes de la hora establecida para que diera comienzo la charla “Los retos de la educación”, organizada por el periódico El Mundo, cuyo protagonista principal iba a ser José Ignacio Wert, ministro de Educación, Cultura y Deporte, el ambiente en la puerta del Hotel Meliá los Lebreros era singular. Llamaba la atención la localización donde la policía había situado a los manifestantes, unas doscientas personas, que estaban en la misma acera del hotel, a unos cuarenta metros de la entrada principal, dejando la calzada libre para que los coches pudieran transitar y encerrados entre la fachada de un comercio colindante y un espeso cordón policial que los rodeaba completamente pegado a la pancarta que encabezaba: “Sin educación y sin cultura lo que queda es basura”, firmada por los AMPAs de los centros públicos del Casco Antiguo. “La policía tiene órdenes de arrinconar al pueblo, a los trabajadores y a los estudiantes y se ha dedicado a cerrarnos el paso y a no dejarnos pasar donde queríamos”, nos explica Pepe Segovia, responsable de acción sindical de Ustea.

Otras muchas personas circulaban libremente por las aceras, entrando y saliendo por las puertas giratorias del hotel sin que nadie los interceptara preguntándoles dónde se dirigían. La única norma: no permanecer inmóviles. “Se puede circular, pero no se puede quedar en la puerta por motivos de seguridad”, anunciaba un policía dedicada a desalojar a las personas que se quedaban paradas en la isleta peatonal situada frente a las puertas del hotel. “Si nos quedamos quietos explotamos”, bromean dos mujeres que paseaban cogidas del brazo de un lado a otro de la isleta.

La concentración transcurre sin incidentes entre consignas ya coreadas otras manifestaciones y abucheos a las personalidades que van entrando al hotel, entre las que se encontraba Javier Arenas.

“¡Se ha ido, han suspendido el acto!”, exclama uno de los manifestantes desde el centro de la concentración. En ese momento, las cientos de personas concentradas en la puerta comenzaron a gritar “sí se puede, sí se puede” con rabia, con ímpetu y con muchísima ilusión. “Hemos venido para faltarle al respeto a alguien que nos está faltando el respeto a nosotros”, relata Lola, estudiante de 4º de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla.

Nos cuenta Federico Noriega, presidente de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del Colegio Público Sor Ángela de la Cruz: “En cuanto ha salido el ministro a la gente, de forma natural, le ha salido la rabia gritando «dimisión, dimisión, dimisión» y «vuestra deuda no la pagamos con la salud y la educación», no se escuchaba nada”. Fue entonces cuando el director de El Mundo Andalucía decidió suspender el acto. “Había una inmensa mayoría de gente de la marea verde, de diversos colectivos y de AMPAs. No se ha escuchado nada, había un grupito de público del PP que abucheaba, pero era un quinto de la sala, la mayoría éramos gente de la marea verde. Ha sido increible”, continúa Noriega.

El acto, organizado por la marea verde y colectivos y sindicatos afines, tenía una doble convocatoria. Había “una primera cita media hora antes de que empezara el acto, que no ha corrido públicamente por las redes sociales sino que se ha extendido de boca en boca, que ha hecho que la gente vaya entrando, y luego la oficial, a las ocho, que era más conocida por las autoridades”, nos cuenta Segovia.

Sin embargo había participantes que habían entrado a la charla sin coordinación con los colectivos convocantes. “Yo no estaba al corriente, no sabía muy bien si la gente se había puesto de acuerdo en algo, he venido sin conocimiento de nada, no sabía muy bien lo que iba a pasar. He entrado sola al acto, a la expectativa de lo que ocurriría, con la camiseta —del Movimiento de Acción Estudiantil, MAE— en el bolso y una vez que ha entrado el ministro, cuando ha empezado la protesta, me la he puesto”, cuenta Leticia, estudiante de la Universidad de Sevilla, sobre lo vivido en el interior del Hotel Meliá Los Lebreros. Leticia, como muchas otras personas, tuvieron la precaución de no vestir la camiseta para burlar la seguridad que había en el interior del hotel, en la puerta de la sala donde estaba prevista la conferencia, que pedía sistemáticamente a los asistentes que le mostraran la ropa que llevaban bajo el abrigo.

“Hoy el ministro Wert ha venido a vender su ley —Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE)—, una ley rechazada por la comunidad educativa que privatiza y da privilegios a los centros religiosos sobre los públicos y rompe la equidad y es por esto por lo que hemos venido aquí unas miles de personas: para hacerle saber que no estamos de acuerdo con su ley”, expone Segovia. Todo esto en el marco del “desmantelamiento de la educación pública: despido masivo de profesionales de la enseñanza, aumento de horas lectivas en deterioro de la calidad de la educación, subida de las tasas universitarias o el fomento de la educación privada y concertada”, que dibuja la marea verde de Sevilla en un comunicado oficial.

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