Vivienda: el proceso de una utopía
Sevilla no fue Caracas

La incertidumbre se apodera de las familias de la Corrala Utopía sin realojar

, Redacción Andalucía
22/05/14 · 7:56

El 17 de mayo de 2012 se conocía que un grupo de familias con problemas de vivienda ocupaba un edificio de nueva construcción que permanecía vacío desde hacía 3 años. Nacía la Corrala Utopía y ninguna de las familias allí alojadas o las personas vinculadas al 15M que las apoyaban imaginaron la trascendencia social y la repercusión pública de aquella acción. Era el momento y era el lugar. El drama de los desahucios y el problema de la vivienda aparecían en los medios de comunicación en forma de cifras. Las mujeres que iniciaron aquella aventura ofrecían sus rostros y, lo más importante, mostraban que había alternativas y que había gente dispuesta a luchar por ellas.

La experiencia despertaba un inusitado interés mediático y periodistas de todo el mundo acudían a Sevilla para conocer lo que estaba sucediendo. Era una historia que interesaba al New York Times, a la BBC o a Al-Jazeera. Paralelamente se generó un incipiente movimiento que se lanzó a la ocupación colectiva de inmuebles abandonados propiedad de la Banca o de grandes inmobiliarias. 14 edificios de estas características se ocuparon en la provincia de Sevilla en cuestión de meses. Y el movimiento se extendió por Andalucía (Málaga y Granada) hasta convertirse en un modelo de lucha aceptado socialmente en todo el Estado Español, siendo utilizado por la PAH con su Obra Social.

Ese mismo 17 de mayo tenía lugar una mesa redonda en la Escuela de Arquitectura de Sevilla que contaba con la presencia de Elena Cortés (IU), flamante Consejera de Fomento y Vivienda en el recién formado gobierno andaluz de coalición. Preguntada por su parecer respecto a la recién conocida ocupación, Cortés afirmó que le “parece estupendo que la sociedad se organice” y que deseaba que sucediera “más a menudo”.

Un extraño triángulo de relaciones políticas sobrevoló por encima de la Corrala Utopía durante sus casi 2 años de historia. Izquierda Unida, al frente de la Consejería de Fomento y Vivienda, apoyaba públicamente la iniciativa. Juan Ignacio Zoido (PP), Alcalde de Sevilla, catalogó rápidamente a las familias de San Lázaro como enemigas y no dudó en cortarles los suministros de agua y electricidad, al tiempo que se amenazaba incluso con retirar la custodia de sus hijos e hijas. El PSOE, al frente de la presidencia de la Junta, guardaba silencio.

2 años de lucha y calvario

El edificio que albergó la Corrala Utopía constaba de 36 viviendas. Sin embargo, según cuentan activistas que vivieron el proyecto en primera persona, aproximadamente unas 50 o 60 familias habitaron el inmueble a lo largo de los 23 meses de vida de la Corrala. Unas familias vivieron aquella experiencia desde el primer día y aguantaron hasta el último. Otras, fundamentalmente agotadas por la dureza de lo vivido, decidieron abandonar antes. Y, conforme unas se marchaban, llegaban otras. Bien para quedarse unos meses o bien para resistir hasta el final.

La espada de Damocles de un posible desalojo policial siempre sobrevoló por las cabezas de las habitantes de la Corrala Utopía. Antes del definitivo desalojo al menos se vivieron dos momentos críticos. El primero, en noviembre de 2012. El segundo, entre abril y junio de 2013.

Y en esos escenarios de confusión, ese triángulo político PP-IU-PSOE jugó siempre un papel determinante ante la posibilidad de propiciar una solución y una salida digna para las familias de San Lázaro. El PSOE guardó silencio hasta el final, como un tahúr que esconde sus cartas. El combate para la opinión pública se libraba entre PP e IU, con la figura del Defensor del Pueblo Andaluz como árbitro. Y mientras Zoido no iba a dar su brazo a torcer frente “a quienes dan una patada en la puerta”, IU se esforzaba por aparecer en la foto junto a “un ejemplo de dignidad”, la Corrala Utopía.

Tanto se esforzó en aparecer en la foto que, apenas unas semanas después de su nombramiento como Consejera, Elena Cortés visitó el edificio para reunirse con el Movimiento Andaluz por la Vivienda. Aquel día iba acompañada de Amanda Meyer (Secretaria General de Vivienda), de Antonio Ibáñez Pielfort (Director General de Vivienda), y de Rafael Ibáñez Subdirector primero de EPSA y después de AVRA. Cortés no volvió a pisar la Corrala. Pero sí los dos Ibáñez y Meyer, que acudieron en varias ocasiones para interlocutar con las familias, con quienes deseaban trazar conjuntamente “una hoja de ruta”, tal y como manifestaron ambos en diversas ocasiones.

La actitud de la Consejería, no obstante, despertó notables recelos entre un importante sector del Movimiento por la Vivienda. Más allá del apoyo meramente verbal, activistas del movimiento denunciaban y denuncian que la Consejería no hizo absolutamente nada por mejorar las duras condiciones de vida de las familias al tiempo que se intentaba instrumentalizar de manera partidista una experiencia de lucha colectiva. Las familias de la Corrala Utopía, junto a la Plataforma de Apoyo, convocaron en enero de 2014 una manifestación para pedir la expropiación del edificio por parte de la Junta de Andalucía. Fomento y Vivienda confirmó públicamente que no iba a expropiar al edificio y varios días después Amanda Meyer y Rafael Ibáñez se reunían de nuevo con vecinos y vecinas en el edificio.
 

 

Aquel día ambos justificaron ante las vecinas la imposibilidad legal de expropiar el edificio, si bien Meyer se comprometió a que “si las familias resistís hasta el final habrá soluciones colectivas” para todas, tal y como atestigua una grabación de aquella reunión a la que ha tenido acceso DIAGONAL. Asimismo, Ibáñez instó a familias y activistas allí presentes a que no volvieran a presionar a la Consejería, pues de esa forma el “foco de atención se desviaba de Ibercaja y Ayuntamiento, que es a quienes hay que presionar”.

Un final injusto e inesperado

Todo el mundo entiende perfectamente que a una orden de desalojo emitida por un Juzgado irremisiblemente una actuación policial. Sin embargo, el caso de la Corrala Utopía parecía que iba a ser una excepción. A principios de febrero, con una de las vecinas en huelga de hambre, se conoce que la jueza que instruía el sumario había dictado el desalojo forzoso del inmueble. Por cuestiones de procedimiento legal esta orden no se hizo efectiva hasta el 25 de febrero. En el auto se incorporaba un añadido que instaba a Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Sevilla a dar soluciones a las familias con menores a su cargo, con personas mayores y con personas enfermas. En líneas similares se había pronunciado antes el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ante la demanda interpuesta por el Grupo de Juristas 17 de Marzo en representación de las familias.

Febrero fue un mes intenso de reuniones entre administraciones para buscar una solución al problema. Unas fueron públicas y otras privadas. Pero en ninguna de ellas estuvieron presentes las familias o miembros del 15M. De hecho, Izquierda Unida se erigió en la única fuente de información y el único nexo con las conversaciones para las personas que habitaban el edificio. Activistas del 15M denuncian que desde la Consejería de Fomento y Vivienda se les intentó apartar del proceso.

En la tarde del viernes 4 de abril Rafael Ibáñez comunicaba a las familias que había un acuerdo prácticamente cerrado con Ibercaja para dar una solución temporal a las familias hasta que la Junta procediera a su realojo definitivo a lo largo de los meses de septiembre y octubre. Jesús Maeztu, Defensor del Pueblo Andaluz en aquel momento y presente en las conversaciones, confirmó en su día esa información, que según ambas fuentes obraba en poder de Carmen Crespo, delegada del Gobierno en Andalucía y responsable de las Fuerzas de Seguridad. Sin embargo, menos de 48 horas después de aquella conversación, entre 20 y 30 furgones policiales hacían acto de presencia en San Lázaro. Agentes policiales derribaban con pesadas mazas las puertas de acceso al edificio. Apenas hora y media después el desalojo de la Corrala Utopía había concluido.

Unas con la cabeza alta y otras sin poder contener las lágrimas, las 18 familias que aún habitaban el edificio se reunían en las inmediaciones del lugar. Elena Cortés y Amanda Meyer se encontraban en Colombia para asistir a unas jornadas sobre vivienda. Y la mayoría de altos cargos de la Consejería estaban en Córdoba, en la fiesta del PCA. Al lugar llegó el Portavoz Municipal de IU, que se llevó una ristra de críticas de las personas que acudían al lugar para apoyar a las familias y posicionarse contra el desalojo.

Aquella noche, y ya de madrugada, tenía lugar una reunión entre las familias y Rafael Ibáñez. El lugar, la sede de CGT, ubicada en la calle Alfonso XII, que ofreció su local para que las familias pudieran dormir y ubicar sus enseres personales. “No os vamos a dejar tiradas” fue la frase que salió por boca del Subdirector de AVRA, que prometió soluciones “en menos de una semana” para todas las familias según cuentan a DIAGONAL activistas del 15M.

Aquella noche bolivariana

3 días pernoctaron las familias de la Corrala Utopía en Plaza Nueva frente al ayuntamiento de Sevilla, a la espera de las soluciones prometidas. Y mientras la Consejería de Fomento y Vivienda hacía público que el Ayuntamiento tenía 527 viviendas públicas vacías, Dolores de Pablo (PP), concejala de Servicios Sociales, filtraba en una rueda de prensa datos confidenciales de las familias sin ningún tipo de rubor. Cámaras y periodistas se citaban cada día en Plaza Nueva, a la espera de noticias. Y la noticia finalmente llegó el miércoles 9 de abril sobre las 11:30 de la mañana. Fomento y Vivienda emitía un comunicado que afirmaba que procedía inmediatamente al realojo de todas las familias de la Corrala Utopía. Apenas una hora y media después la oficina de la mismísima Presidencia de la Junta emitía otro comunicado según el cual el mencionado realojo no se produciría. Susana Díaz enseñaba sus cartas.

La noticia corrió como la pólvora y llegó a la primera plana de todos los medios nacionales e incluso internacionales. Crisis de gobierno. PSOE e IU cruzaban comunicados en los que alejaban paulatinamente más sus posturas. La ruptura pareció por un momento irremisible e inevitable. En Plaza Nueva hicieron acto de presencia pesos pesados de la formación de izquierdas, con el sempiterno Felipe Alcaraz acompañado de Antonio Maíllo, coordinador general de IU en Andalucía. Colmaron de besos y abrazos a las familias al tiempo que posaban todo lo espontáneamente que podían para las fotos previstas. Algunos cargos de IU en la Junta llevaban en sus coches particulares a algunas vecinas para mostrarles las que aseguraban iban a ser sus viviendas. Y sobre las 21:15 llegó la más forzada y polémica de las fotos, una con la que ni siquiera todas las vecinas estaban de acuerdo. Desde Izquierda Unida se les sugirió que mostraran a cámara unas llaves que no tenían de unas viviendas que aún no habitaban. El argumento era que había que mostrar públicamente que el realojo no tenía marcha atrás.

Hubo quien creyó, quizás seducido por el calor caribeño de aquella noche, que Sevilla podía ser Caracas, pero con olor a azahar. Hubo quien vivió su noche más bolivariana… Sin embargo, algunas personas vinculadas a IU, y con cargos de confianza en la Junta, mostraban en privado y en voz baja su preocupación. “La política de vivienda es una línea roja para Izquierda Unida, pero romper así el pacto de gobierno… no sé… Tenemos muchos proyectos en marcha”, afirmaban.

Varias horas después, ya de madrugada, tenía lugar una nueva reunión en la sede de CGT. Allí se repartieron llaves, efectivamente. Pero solo 8, pues en aquel momento no había para todas. Las 9 restantes llegarían al día siguiente. Sin embargo, la vorágine política arreciaba y Susana Díaz, decreto en ristre, había arrebatado temporalmente las competencias para realojos y adjudicación de viviendas a la Consejería que encabezaba Elena Cortés.

La insoportable levedad de IU

El jueves 10 de abril el sol volvió a salir por el Este y los responsables de la Consejería descubrieron que no podían realojar a las 9 familias restantes al haber sido desposeídos de sus competencias. Pero, hay que decir, que IU aguantó el pulso a Susana Díaz durante 60 horas. 60 horas que fueron desde las 11:30 del miércoles 9 hasta las 00:30 del sábado 12 de abril. 60 horas repletas de reuniones entre los pesos pesados de IU y PSOE en Andalucía. El jueves 10 todos entendían que el pacto no podía romperse y decidieron resolver sus diferencias en privado, renunciado a la guerra de comunicados del día anterior.

IU no amenazó con romper el pacto de gobierno con motivo del escándalo de los EREs. Tampoco lo hizo por los recortes que dejaron en la calle a miles de profesores interinos. Ni siquiera por el despido de las monitoras educativas de refuerzo después de que estas ganaran un proceso judicial a la Consejería de Educación. Pero el PSOE sí echó toda la carne en el asador por el realojo temporal de 18 familias que de la noche a la mañana se habían quedado en la calle.

Todos hicieron un cálculo de posibilidades. ¿Quién perdía más con la ruptura del pacto? Y el PSOE utilizó su aparato propagandístico sin ninguna reserva. Canal Sur, cuyos periodistas habían tratado hasta entonces con tacto, rigor y de forma independiente todo lo relacionado con la Corrala Utopía, tomaba parte por Susana Díaz. Varias semanas después el Consejo Profesional que agrupa a los profesionales del ente autonómico dictaminó que había habido una cobertura sesgada de la información durante aquellos días.

Sea como fuere, lo cierto es que en la madrugada del viernes 11 al sábado 12 la crisis de gobierno quedaba enterrada. IU recuperaría sus competencias en materia de vivienda siempre y cuando las familias de la Corrala Utopía pasaran por los servicios sociales del Ayuntamiento de Sevilla para acreditar su situación de exclusión social. Y ello a pesar de la actitud manifiestamente beligerante que el Consistorio que preside Zoido había mantenido frente a las vecinas.

Vuelva usted mañana

Después de casi 2 años de lucha desesperada, sin luz ni agua, tras sufrir un desalojo y tras ver cómo no se cumplían las promesas que se les habían hecho, las familias de la Corrala Utopía que se quedaron sin vivienda han vuelto a pasar por un nuevo calvario. Consistorio y Junta pactaron que los servicios sociales municipales procederían de manera urgente a la actualización de los informes sociales ya existentes. Sin embargo, a alguna de las vecinas no se le dio cita hasta el pasado 15 de mayo, más de un mes después del desalojo. A esa misma vecina, de 67 años de edad, se ha llegado al extremo de solicitarle documentación que acredite no percibir el salario de desempleo, a pesar de que lleva dos años jubilada con una pensión de escasos 400 euros. Otros vecinos han comprobado como, inmediatamente después de presentar documentación en dependencias municipales, datos privados y confidenciales salían a la luz de la mano del ABC de Sevilla, periódico de cabecera de Juan Ignacio Zoido.

Tres de las familias que aún permanecen sin vivienda tienen menores a su cargo. Y otras dos están integradas por personas mayores de 65 años y con enfermedades severas. Tanto el Tribunal Europeo de Derechos Humanos como el Juzgado que decretó el desalojo pidieron una especial protección en este tipo de casos. Las administraciones, no obstante, envueltas en su guerra particular, parecen haber olvidado las apremiantes exigencias de la Justicia.

La situación se ha vuelto del todo insostenible para las vecinas que aún permanecen sin realojar. Todas viven con familiares y amigos, hacinadas. Fueron “recogidas” a la espera de que en varios días se solucionara su situación. Pero este acogimiento temporal se prolonga ya desde hace mes y medio. Rafael Ibáñez, ahora mismo único interlocutor con las vecinas, les lleva dando desde hace semanas distintas fechas límite para hacerles entrega de sus futuras viviendas. Esas fechas se han incumplido en al menos tres ocasiones. Los activistas del 15M vinculados a la Corrala Utopía temen que se trate únicamente de una estrategia para alargar esta situación y que no se haga pública la decepción de las vecinas con la actitud de Izquierda Unida antes de las elecciones europeas.

También denuncian la actitud de Amanda Meyer, que pilotó personalmente las conversaciones con la Corrala Utopía durante todo el proceso y que finalmente parece haber dimitido de esta función. “Ha huido de la Corrala Utopía como de la mierda. Quizás no quiere que el escándalo le salpique cuando su padre es cabeza de lista a las europeas por IU”, comentan.

Después de que varias vecinas advirtieran a Fomento y Vivienda de su intención de denunciar públicamente el abandono que sienten sufrir, Rafael Ibáñez les aseguró que el miércoles 21 de mayo les harían entrega de viviendas para su realojo. Volvió a cancelar la cita telefónicamente y las familias tendrán que esperar. ¿Quiere Fomento y Vivienda dar soluciones dignas, tal y como prometió? Probablemente sí. ¿Puede hacerlo? El acuerdo alcanzado entre IU y PSOE para salvar el pacto de gobierno parece impedírselo. La Utopía choca contra la realidad política andaluza y con la insoportable levedad de IU en el ejecutivo autonómico.

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comentarios

4

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    Laura Frost
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    29/10/2014 - 4:21pm
    Bueno, bueno, bueno... nada de lo que se dice aquí parece no ajustarse a la realidad. Pero, francamente, la gestión de IU al respecto fue más dura para los gobernantes y técnicos de lo que aquí se deja entreveer. No es oro todo lo que reluce en el 15 M y en la Corrala, ni IU está tan cubierto de mierda. Maticemos!!
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    Cris
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    04/06/2014 - 5:45pm
    Es una vergüenza que los de IU se llamen a sí mismo izquierda. ¿Valderas es de izquierda? Valderas es de la casta. Igual que son de la casta ese tal Rafael o la hija de Willy Meyer. ¡Qué rápido hacían promesas a las vecinas!¡Y qué rápido las han incumplido y se han puesto a echar tierra al asunto! Y por no hablar del Maíllo y el Alcaraz haciéndose fotitos con las vecinas, a las que habían dado unas llaves que no abrían ninguna puerta. Solo para la foto. ¡Qué asco!
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    pge
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    24/05/2014 - 2:39pm
    Cuando se escribe un artículo sobre un colectivo en lucha como las vecinas de la Corrala Utopía, el redactor podría, al menos, preguntarles a esas vecinas y contrastar información con esas vecinas. Es de poquísima ética profesional sacar un artículo de estas características sin preguntar a las protagonistas al respecto, y sin preguntarles porqué tomaron la decisión de mantener silencio informativo. Además, habéis convertido en una derrota lo que no lo es. Es de una irresponsabilidad política enorme. 
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    Alf
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    23/05/2014 - 12:08am
    La gente de IU y del PcE se han cmportado como autenticas ratas con el tema de la Utopia. Verguenza les deberia de dar