boicot informativo
“La Corrala Utopía no contrata publicidad aquí, los bancos sí lo hacen"

La hegemonía del discurso conseguida por el Movimiento por la Vivienda se enfrenta al reto de combatir el bloqueo informativo impuesto por la Banca. Un ejemplo de ello es el silencio informativo en torno al Corrala Rock. Varios periodistas afirman que sus jefes han vetado por el momento y hasta nueva orden cualquier información en clave positiva o de promoción sobre la Corrala Utopía.

06/12/13 · 19:08
Cartel del Festival Solidario "Corrala Rock", este sábado 7 de diciembre.

Hace ya más de año y medio que un pequeño grupo de 20 familias daba un paso cuya importancia y proyección no podían vislumbrar por aquel entonces. Con la ocupación de un inmueble de nueva construcción, pero abandonado por más de tres años, daba comienzo la historia de la Corrala de Vecinas La Utopía. Lo que en un primer momento se ideó como una acción aislada y ejemplificante contra los especuladores que nos habían sumergido en esta crisis, se convirtió en movimiento. De la necesidad se hace virtud, y en pocos meses las corralas crecían como setas, primero en la ciudad de Sevilla, después en la provincia, y posteriormente en toda Andalucía.

La Corrala Utopía se convirtió en aquel entonces en una metáfora perfecta de la crisis. Un edificio de nueva construcción permanecía en estado de abandono en pleno barrio obrero de la Macarena, distrito de Sevilla con mayor número de desahucios. Y las damnificadas, las desahuciadas, aquellas que ya vivían en crisis antes de que llegara la Crisis, nos brindaban un perfecto ejemplo de justicia poética.

Aquellas mujeres que protagonizaron esa suerte de epopeya moderna sabían llegar al corazón, primero de quienes se acercaban a conocerlas, después de los periodistas, y por último de las audiencias. Decían lo que pensaban con un lenguaje claro y sin remilgos. “Si, hemos ocupado estos pisos porque estamos sin casa. Y queremos pagar por ellos un alquiler social ajustado a nuestras posibilidades”. Esas palabras, salidas de las bocas de Manuela, Toñi o Aguasanta tenían la misma calidez que si hubieran sido pronunciadas por nuestras madres, abuelas o hermanas.

Supieron ganar legitimidad y apoyo social. Y ese apoyo social es lo que les ha permitido, además de su coraje por resistir, evitar hasta la fecha un desalojo. Ibercaja, entidad bancaria que financió la construcción del inmueble y que se hizo con su propiedad concediendo a Maexpa una dación en pago, ha dado marcha atrás en al menos dos ocasiones en su empeño por desalojar a las familias.

Amargas victorias

Las personas que conforman el PIVE Macarena (Punto de Información a la Vivienda y Encuentro) nos ofrecen una perspectiva de la ocupación mucho menos conocida, aunque no menos interesante. Tras el ejemplo de la Corrala Utopía, esa legitimación de la ocupación como herramienta de lucha y resistencia social, no sólo se materializó en numerosos realojos colectivos en forma de corralas. En la barriada del Cerezo, en la de la Paz o en el Polígono Norte, son cada día más las personas que deciden, por su cuenta y sin necesitar el apoyo de ningún colectivo, ocupar. Lo hacen movidas, de un lado, por la necesidad. Pero convencidas también de que lo que hacen es legítimo y justo. Hasta aquí nada de extrañar. Gente sin casa que decide ocupar casas en las que no hay gente. Lo insólito, sin embargo, es la aparición de señores y señoras con maletín, enviados con el Banco para legalizar la situación con un contrato de alquiler. Quien escribe este artículo ha visto uno de esos contratos, un alquiler de 150 euros al mes por una vivienda de 60 metros cuadrados con 3 dormitorios. La única condición, que no se le dé publicidad ni se haga público. No tiene ningún sentido, como es lógico, que viviendas vacías sin salida en el mercado inmobiliario no dejen ningún beneficio. Pero la Banca no puede permitir que un ejemplo como la Corrala Utopía triunfe plenamente.

Un hito interesante ha sido la aprobación del Decreto Andaluz sobre la Función Social de la Vivienda, recurrido por el Gobierno de España al Tribunal Constitucional, y ahora vigente como Ley Andaluza aprobada por la Cámara. El Movimiento Andaluz por la Vivienda critica lo limitado de unas medidas que parecen más marketing que políticas reales y efectivas a favor de las miles y miles de personas que tienen un problema acuciante de vivienda. Sin embargo, una de las medidas más llamativas, es el impuesto con el que la Junta de Andalucía prevé gravar las viviendas vacías propiedad de la Banca o de grandes inmobiliarias. La efectividad real de la medida aún está por demostrarse y, por el momento, parece que no ha conseguido que Ibercaja desista de su voluntad de expulsar a las familias de la Corrala Utopía. Pero es evidente que sin ese discurso del "Ni gente sin casa, ni casas sin gente", quizás ese apartado de la nueva Ley jamás hubiera visto la luz.

Y resulta aun más que sorprendente el último acuerdo adoptado por el Pleno de la Diputación Provincial de Sevilla. Una moción presentada por Izquierda Unida, y que ha sido aprobada además con los votos del PSOE y del Partido Andalucista, brinda un importante, aunque quizás poco efectivo, apoyo a la Corrala Utopía. Se solicita a Ibercaja que alcance un acuerdo con las familias en base al alquiler social y se insta al Ayuntamiento de Sevilla a que restituya los suministros de luz y agua sin los que las familias llevan viviendo año y medio. Aun más interesante, no obstante, es que la Diputación de Sevilla se haya “declarado en contra de la penalización de la ocupación. No pueden existir más personas sin casas y más casas sin personas”.

El silencio informativo para contener la resistencia social

La Banca no es capaz de ofrecer un discurso que contraponer al discurso hegemónico, y legitimado socialmente, que el Movimiento por la Vivienda (a través de las PAH, Stop Desahucios y el 15M) y las corralas han construido. Ibercaja repite, una y otra vez sin cesar, que ofrece su programa Llaves Solidarias a las familias de la Utopía. Sin embargo, a las mismas les sigue sin llegar una cita para reunirse y negociar, tal y como reclaman. La Banca, y no sólo Ibercaja, está optando por silenciar informativamente estas luchas.

El pasado 19 de noviembre estaba prevista la presencia de varias vecinas de la Corrala Utopía en el estreno de un nuevo espacio de Telecinco, "Se enciende la noche", que parece haber terminado su corta andadura televisiva con más pena que gloria. Varios cámaras y redactores del programa se desplazaron hasta Sevilla. Estuvieron con las vecinas durante un par de días. Y les pagaron su desplazamiento en tren a Madrid, con noche en hotel incluido. Finalmente, cuando ya estaban en los camerinos, después de haber pasado por maquillaje y esperando a entrar en plató, les comunicaron que el programa finalmente no las entrevistaría. Aquel día, tal y como el colectivo manifestó, se alegraron de no entrar en un programa de dudoso gusto y que jugaba con lo inaudito, sensacionalista y macabro. Sin embargo, tuvieron ya entonces la sospecha de que su presencia había sido vetada.

Esta sorpresa, a tenor de lo que manifiestan dos fuentes distintas, parece confirmarse. Dos periodistas, ambos trabajando en importantes medios de comunicación privados, han confirmado hoy que sus jefes han vetado por el momento y hasta nueva orden cualquier información en clave positiva o de promoción sobre la Corrala Utopía. Uno de ellos, cuando preguntó el motivo, obtuvo la siguiente respuesta: “La Corrala Utopía no contrata publicidad aquí. Los bancos sí lo hacen. Y los anunciantes son al final los que mandan”. Claro y tajante. El Corrala Rock, Festival Solidario a favor de las familias de la Corrala Utopía, no ha tenido, sorprendentemente, ninguna difusión en los medios de comunicación “tradicionales”.

Frente a la razón, el dinero. Y no parece que la Corrala Utopía sea el único ejemplo que traer a colación. Podemos recordar perfectamente cómo hace tan apenas un año todos los medios de comunicación mostraban un gran interés por cubrir informaciones sobre desahucios. Esas imágenes de vecinos y vecinas de todas las edades, con pancartas caseras y mucha ilusión, intentando frenar un desahucio se integraron perfectamente en el discurso televisivo dominante. Y ello contribuyó, en un importante feed back social, a dar alas a un movimiento que ya antes gozaba de una importante legitimidad. Hoy siguen produciéndose numerosos desahucios. Cada día. Y sigue habiendo personas que intentan impedirlo, a pesar de la represión policial, de las sanciones y de las multas.

Una importante parte de la publicidad que los medios de comunicación privados, y también públicos, reciben procede de la Asociación Española de Banca así como de la Confederación Española de Cajas de Ahorro. Se trata de organizaciones opacas y con poca proyección pública. Amado Franco, que así se llama el presidente de Ibercaja, destaca por gozar de buena reputación y ocupar puestos de dirección en ambos organismos. Se trata probablemente del lobby más poderoso del Estado Español, capaz de que el Gobierno no modifique una Ley Hipotecaria de 1917, aún cuando la Unión Europea les ha señalado que no se ajusta a las normativas europeas. ¿Pueden la AEB y la CECA imponer un bloque informativo sobre determinados hechos? Probablemente puedan eso y mucho más.

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comentarios

1

  • |
    Francisco
    |
    21/12/2013 - 4:20pm
    Eppur si muove. En parte gracias a un periódico como este, gracias al cual podemos saber este tipo de cosas. Enhorabuena por vuestro trabajo.
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