Diagonal Periódico web

DIAGONAL

Quiénes somos
Actividades
Contactos
Distribución
Cómo colaborar
Suscripciones
CARNÉ DIAGONAL
Diagonal Aragón
Diagonal Cantabria

WEB

Plan du site


ARCHIVO

Ver números anteriores

----

Realizado por: dabne.net

Número 64. 1 nov - 14 nov 2007
Global //
ANÁLISIS : PARALIZACIÓN EN LAS NEGOCIACIONES SOBRE LIBERALIZACIÓN COMERCIAL

La OMC en retirada

Walden Bello
Walden Bello, activista filipino, fundador de la organización Focus on the Global South, analiza el estado agónico de la Organización Mundial del Comercio, dentro de la crisis del multilateralismo y de las instituciones financieras globales.

Hace ya más de una década que nació la Organización Mundial del Comercio (OMC). Esta institución se convirtió entonces en el tercer pilar del sistema de gobernanza económica internacional, junto con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Los responsables de las tres organizaciones, que se reunieron por primera vez en diciembre de 1996 en Singapur, anunciaron con aire triunfante que su labor en la “gobernanza global” significaba haber alcanzado la “coherencia” ; es decir, la coordinación de las políticas neoliberales de las tres instituciones para asegurar la integración progresiva y tecnocrática de la economía mundial.

Sin embargo, hoy es quizás la OMC la institución que más sufre la crisis del multilateralismo. En julio de 2006, la Ronda de Doha, que estaba destinada a las negociaciones mundiales para una mayor liberalización del comercio, se desbarató de forma abrupta cuando el llamado G-6 (Estados Unidos, la UE, Brasil, Japón, India y Australia) se rompió ante la negativa de EE UU a reducir sus enormes subsidios agrícolas. La ronda está prácticamente muerta y la OMC está gravemente herida. El economista liberal estadounidense Fred Bergsten comparó la liberación del comercio y la OMC con una bicicleta : se cae cuando no avanza. La “joya de la corona del multilateralismo”, como la describió uno de sus directores generales, puede ver su final antes de lo que parece. En los próximos meses, la disyuntiva que se les presenta a los negociadores en Ginebra será si aplicarle la eutanasia a la OMC o mantenerla clínicamente viva, pero con una muerte cerebral, como ocurre con la antigua Liga de Naciones.

JPG - 15.7 ko
ARGENTINA. La crisis argentina fue una de las demostraciones más claras del fracaso del modelo neoliberal, al ser uno de los países que más siguió las directrices del FMI y el BM./ Nicolás Pousthomis / Sub.coop

Globalización estancada
¿Por qué se estanca la globalización ? Para empezar, la globalización está sobrevalorada. El grueso de la producción y de las ventas de la mayoría de las empresas transnacionales sigue generándose en el país o en la región de origen. Sólo un puñado de corporaciones realmente globales tiene una producción y unas ventas extendidas más o menos homogéneamente en varias regiones.

En segundo lugar, las élites capitalistas nacionales, en vez de hacer frente común ante la crisis mundial de sobreproducción, estancamiento y desastre medioambiental, han competido unas con otras para trasladar la carga del ajuste. La Administración Bush, por ejemplo, ha mantenido el dólar débil para impulsar la recuperación económica de EE UU a expensas de la UE y Japón.

También se ha negado a firmar el Protocolo de Kyoto, con lo que obliga a la UE y a Japón a asumir un mayor coste en el ajuste medioambiental y sitúa a la industria estadounidense en una posición relativamente más competitiva. El tercer factor ha sido el corrosivo efecto del doble rasero mantenido sin vergüenza alguna por el poder hegemónico, Estados Unidos. Al contrario que la Administración Clinton, que intentó aplicar una política real de libre comercio, la Administración Bush ha predicado de manera hipócrita a favor del libre comercio mientras mantenía prácticas proteccionistas.

Ha habido además demasiada diferencia entre la promesa de la globalización, y el libre comercio, y los resultados reales de las políticas neoliberales, que han sido más pobreza, más desigualdad y más estancamiento. Hay más gente pobre en el mundo hoy que en 1990 y hay también más desigualdad, tanto entre los países como dentro de los Estados. Éste es un dato que el Banco Mundial ya no puede seguir manipulando. Más aún, los defensores de la eliminación de los controles financieros han tenido que presenciar el colapso de las economías que han llevado al pie de la letra esta política.

La globalización financiera ha sido mucho más rápida que la globalización de la producción. Pero ha demostrado no ser el cenit de la prosperidad, sino del caos. Dos momentos decisivos en los que la realidad se ha rebelado contra la teoría han sido la crisis financiera asiática y el colapso de la economía argentina, que era una de las practicantes más ortodoxas de la doctrina de la liberalización de las cuentas de capital.

Otro factor que menoscaba el proyecto globalizador es su obsesión con el crecimiento económico. De hecho, el crecimiento eterno es la piedra angular de la globalización, la fuente de su legitimidad. Un reciente informe del Banco Mundial continúa asegurando -sorprendentemente- que el rápido crecimiento es la clave para aumentar la clase media mundial. Sin embargo, el cambio climático, el precio del petróleo y otras crisis medioambientales están dejando claro que los índices y patrones de crecimiento que acompañan la globalización son una receta infalible para un cataclismo ecológico. El cambio hacia economías de crecimiento nulo o bajo, que es la única respuesta viable al cambio climático, significa adoptar economías locales, menos globalizadas.

Por último, no conviene infravalorar la resistencia popular hacia la globalización : las luchas de Seattle en 1999, Praga en 2000, Génova en 2001, la enorme movilización en contra de la guerra el 15 de febrero de 2003 (cuando el movimiento antiglobalización se convirtió en un movimiento global antiguerra), los fracasos de las cumbre ministeriales de la OMC en Cancún en 2003 y en Hong Kong en 2005, la negativa holandesa y francesa a la Constitución Europea en 2005... Todos estos momentos constituyen puntos de inflexión en más de una década de lucha que ha hecho retroceder al proyecto neoliberal. Pero estas grandes citas fueron tan sólo la punta del iceberg, la suma de miles de resistencias antineoliberales y antiglobalizadoras de miles de comunidades en todo el mundo, que integraron a la ciudadanía, a los trabajadores, a los estudiantes, a los pueblos indígenas y a muchos sectores de la clase media. En este sentido, el trabajo, organizado o no, tanto en el Norte como en el Sur no debe ser infravalorado.

Enviar artículo | Versión para imprimir

DESTACAMOS

Boletín radiofónico Diagonal Periódico, número 80

Centro de Medios de RES
Cobertura del Encuentro Social Alternativo al Petróleo

Ya está aquí el Carné de Diagonal
Ofertas y descuentos para l@s suscriptor@s en librerías, tiendas, teatros, etc.

¡SUSCRÍBETE AHORA ! ¡NUEVOS DVD’s !
UN AÑO DE DIAGONAL + 1 DVD...60 euros

Por justicia Paremos la M-501
Campaña de recogida de fondos para la paralización de las obras.

APOYO A LAKABE. Enderrena,
esa casa grande y tan acogedora, ha quedado calcinada. ¡Colabora !

Realmente, ¿Quién está detrás de Diagonal ?

Especial Expo Zaragoza 2008
Número 3 de Diagonal Aragón, la edición local de Diagonal.

Número 4 de Diagonal Cantabria
La edición local de Diagonal hecha por y para las gentes de Cantabria

CreativeCommons Diagonal Periódico || Desarrollado por dabne.net con SPIP|| Web alojada en Nodo 50