Las protestas que se suceden en varias empresas llevan a sus empleados a recuperar la combatividad del Día del Trabajo.
Un año más, la celebración del 1 de mayo permite reparar en el retroceso en derechos laborales y la precarización del empleo producidos en las últimas décadas. Ante estos procesos, las clásicas marchas y los discursos tradicionales poco parecen hacer para frenar las actuales lógicas del mercado...

Sin embargo, como alternativa para llenar de contenido esta fecha, una asamblea de trabajadores de Barcelona con distintos conflictos en curso prepara acciones conjuntas que hagan ver en la práctica la unidad de lucha. Es la muestra más visible de este otro primero de mayo, que también da pasos en lugares como Madrid y Sevilla.
Un primero de mayo contra la precariedad
UNA NUEVA CLASE: EL PRECARIADO