El 21 de marzo el Senado aprobó el Proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) con el voto a favor de todos los partidos menos del PP (aunque sólo representa un pequeño retoque del proyecto original de los populares).
Ante la carencia de una política universitaria pública fuerte, las entidades financieras, fundaciones, empresas de trabajo temporal y otros grupos económicos privados siguen penetrando en la gestión universitaria a través de proyectos de investigación, tecnologías de la información y, sobre todo, becas para estudiantes.
De esta forma, se ha consolidado un lobby de profesores- empresarios que pretende compatibilizar la labor de los docentes funcionarios en la empresa privada. La mercantilización da paso a la corrupción y la especulación universitaria tiene nombres y apellidos.
Nicho privado en los poderes universitarios