
Solo hace falta darse un paseo por el centro de Madrid para saber qué momento atraviesa la cultura en las grandes ciudades. Los cines, teatros y salas de conciertos se han convertido en centros comerciales y los que quedan han cambiado sus nombres originarios por conocidas marcas de cerveza, helados u operadoras de telefonía móvil. Ante tanta desolación, resulta paradójico contemplar que, mientras las grandes multinacionales no saben qué hacer para mantener su catálogo de estrellas, estén emergiendo nuevos sellos discográficos independientes. Igual de contradictorio resulta comparar la cruzada que emprendió el millonario batería de Metallica, Lars Ullrich, contra los intercambios de mp3 con la ilusión de formaciones que ni siquiera pueden permitirse vivir de la música. Gasoil Records y Aloud Music son el paradigma de esta tendencia a ir contracorriente y arriesgarlo todo, sin perder la esperanza.
Casualidades
A finales de 2006 nace el sello madrileño Gasoil Records. “Todo surgió de casualidad, en una charla entre amigos. Nos unía nuestra pasión por la música, conocíamos varios grupos que nos gustaban pero no tenían la posibilidad de editar sus trabajos. Veníamos de diferentes proyectos y sabíamos qué hacer para ayudarles”, afirma Rashid, uno de sus fundadores. Al frente de Aloud Music está el hiperactivo Sergio Picón, creador de la revista Muzikalia, la promotora The Secret Word y la agencia de management Sounds in a Coma. “Quería montar un sello desde hacía mucho tiempo y en un viaje a Madrid, hablando con los miembros del grupo Bloomington, descubrí que eran los compañeros de viaje idóneos en esta aventura”. Nadie duda de la calidad de sus bandas, pero el mercado actual sufre una notable saturación y es inevitable preguntarse qué puede aportar un nuevo sello al, cada vez más, efímero panorama musical. Rashid es optimista y opina que “podría decirse que está todo inventado, pero eso significa que hay productos para todos los públicos. A quien no le guste la música será que no ha investigado lo suficiente”. Sergio es un poco más crítico: “muchas bandas de fuera siguen siendo mejores que la mayoría de aquí, pero ahí está nuestro trabajo. Si creamos Aloud Music fue para intentar sacar a la luz a las que nosotros creemos que pueden competir sin arrugarse con esos monstruos norteamericanos, ingleses o escoceses que tanto nos gustan”.
En lo que ambos coinciden es en la vital importancia de los directos, criterio fundamental para despertar el interés de ambos sellos en reclutarlos. “En el catálogo de Aloud queremos bandas que cuiden mucho su sonido, pero sobre todo que su propuesta sea creíble y defendible encima del escenario”; “Siempre procuramos que tengan buenos temas propios, pero lo importante es que sepan defenderlos en directo”: declaraciones de principios de Sergio y Rashid, respectivamente. Los dos enfatizan la trascendencia de tener un buen directo, conocedores de que la continuidad de sus sellos dependerá más de la asistencia a las salas que de las ventas de discos. Para Sergio, que pese a su entrega no vive de la música, pasar de las mil copias vendidas de un mismo disco ya sería un sueño. José Tato, voz y guitarra de Bloomington, valoró esa honestidad a la hora de fichar por Aloud: “fue muy sincero, desde el primer momento nos dijeron que había poco dinero, que tendríamos que hacer muchos conciertos e implicarnos. Ninguna discográfica que quisiera vender millones de discos se fijaría en nosotros, pero tampoco tendrían un trato tan personal”. “En Estados Unidos es muy diferente, allí sacas un disco y automáticamente puedes vender un millón de copias. De un artista crean una marca, saben sacar partido a su nombre. Puede dar un solo concierto al año, pero todo el mundo lo conoce. Sólo tienes que ver sus estrellas del hip hop, funcionan como una franquicia”, argumenta Rashid, que curiosamente cuenta en su catálogo de artistas con el rapero Elio Toffana, algo inusual en un sello independiente, excepto Boa o Zona Bruta, especializados en este género. “En Gasoline escuchamos música de todos los estilos y nos permite tener una visión muy amplia para distinguir dónde hay buenas canciones, independientemente de si es pop, rock, hip hop, electrónica... Además, Elio no es un rapero al uso, más bien es cantautor que rima sus letras, con historias muy crudas. En Francia se hace un rap parecido en los guetos parisinos y en España sale de barrios de la zona sur de Madrid. Se repite la misma historia, pero en diferentes escenarios”.
Accesibilidad total Aloud no tiene raperos en sus filas, pero sí cuenta con bandas foráneas como los alemanes Jettison y los norteamericanos The Appleseed Cast, además de distribuir a The Samuel Jackson Five, Coconot o los portugueses If Lucy fell. Su leit motiv está muy claro: que el mayor número de gente pueda escuchar a sus grupos y después decidir si comprar sus discos, asistir a sus conciertos o llevar sus temas en el reproductor mp3. Esta filosofía de accesibilidad total sería una utopía sin la existencia de Internet, “no tenemos la opción de salir en la radio porque supone mucho dinero, por eso en nuestra web pueden escucharse enteros todos los discos y que cada uno saque sus conclusiones”. En Gasoline también califican la gran red como un escaparate sin límites, pero opinan que aún no se ha encontrado la manera de compatibilizar música e Internet a nivel negocio. “Estamos en un período de transición y todavía destruye un trabajo en el que inviertes horas, esfuerzo y dinero”. Mientras corren esos vientos de cambio, el apoyo mutuo es cada vez mayor, la implicación de los músicos también y el interés por las nuevas propuestas ha crecido gracias al respaldo de radios libres, webzines y presencia en festivales autogestionados. Lo que no ha cambiado es el vacío mediático y la falta de interés por parte de los responsables de cultura a la que se ven sometidos estos nuevos artistas.
LAS BANDAS
ELIO TOFFANA (Gasoil) Rapero del madrileño barrio de Aluche que, con apenas 20 años, ha participado en los festivales Batalla de los gallos, Fuego en las calles y Cultura Urbana. Como actor ha protagonizado el largometraje Historias de Cabramatta, film que recrea el drama social de los barrios bajos.
BLOOMINGTON (Aloud) Después de una década experimentando y con numerosos cambios en su formación, los extremeños se han consolidado como quinteto con la presencia de Beatrice al piano. En su álbum Activando la disidencia cambian el inglés por el castellano con guitarras pegadizas a ritmo de Noam Chomsky.
FIONA MAY (Gasoil) Últimos exponentes de la escena independiente granadina. Antes de comenzar a grabar su primer disco ya habían superado los 200 conciertos. Sonido coherente con adictivas melodías que van del deseo al dolor, del realismo a lo mágico, sin perder el equilibrio.
GHOULS’N’GHOSTS (Aloud) Una auténtica superbanda en el sentido menos pretencioso de la palabra. Ramón Rodríguez (Madee), Santi García (No more lies), Carles Mayor (Ciervo) y Víctor García (Manhunt) dan forma a este proyecto con nombre de videojuego ochentero.
PELUZE (Aloud) Trío de Fuenlabrada que ganó en concurso Festimad Sur 2005. Saben lo que es compartir escenario con bandas tan destacadas como The Kills y actualmente se encuentran en plena grabación de su álbum debut. Su batería Cesar Martínez también forma parte del peculiar dúo The Joe Kplan.
PULL (Gasoil) Seis años de carrera avalan a este trío nacido entre Madrid y Seattle. Fueron el primer fichaje de Gasoil Records con su último álbum Take you time, producido por el mítico Harold Burgon. Intensas composiciones y vertiginosas guitarras con acertadas dosis de sintetizador.