El proceso de paz en Euskadi está en cauce muerto. Los actores políticos abertzales y los partidos políticos nacionales se acusan mutuamente de las acciones no cumplidas, por lo que no se produce ningún avance significativo en las negociaciones. Durante los últimos meses hemos asistido a declaraciones y acusaciones de los actores políticos implicados, pero a ninguna decisión política o jurídica del Gobierno. Una noticia apuntaba que los partidos vascos esperan que el diálogo político se desbloquee en enero. A falta de acciones los políticos se amparan en el futuro como justificación de su inactividad.
En este contexto, parece claro que los medios de comunicación nacionales tienen un papel fundamental en la posible evolución del proceso de paz, y después de lo visto en los últimos meses, es fácil concluir que los medios nacionales no están a la altura de las circunstancias. En primer lugar, han seguido dando prioridad informativa a los actores políticos, y en particular a los dos grandes partidos nacionales; es decir, han seguido con sus rutinas de trabajo habituales, sin comprender (o comprendiéndolo, pero ignorándolo) que el proceso de paz exige fuentes informativas diferentes, voces de la sociedad civil que están infrarrepresentadas o ausentes de la cobertura mediática. ¿Conocen alguna carta, algún manifiesto de organizaciones a favor del proceso, como las acciones de Lokarri, que haya sido publicado en un medio nacional?
El otro lastre de los medios nacionales sigue siendo el discurso de enfrentamiento. Escuchamos hace poco en distintos medios a políticos implicados en el proceso de paz en Irlanda del Norte que aconsejaban evitar el discurso de ‘vencedores y vencidos’. ¿Conocen algún medio nacional que lo haya hecho? La cobertura mediática sobre Txapote, por ejemplo, no es precisamente lo que más ayuda a impulsar el proceso, cuando, por el contrario, nunca tienen presencia en los telediarios los relatos de vascos que abogan por el proceso de paz; tampoco ayuda que cuando un familiar de una víctima del terrorismo ha defendido la necesidad de establecer un diálogo por la paz haya sido vilipendiada y censurada por los demás.
Los medios son la principal herramienta para cambiar los discursos hegemónicos. En el caso del proceso de paz en Euskadi, va siendo hora de que pasemos del discurso de los ‘demócratas y los violentos’, mantenido durante años por los partidos nacionales, y que nos enfrentemos a un hecho: si queremos hacer avanzar el proceso de paz, lo mínimo que debemos pedir a los medios es que informen de otra forma, que dejen hablar a otras voces y, sobre todo, que vayan más allá de la manipulación partidista del asunto. Lo contrario es lo que tenemos hasta ahora: odio y heridas sin cerrar en los dos bandos; y ya hemos visto los resultados.