El pasado 20 de noviembre, el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM), a través de su Consejería de Educación, obligaba a suspender la celebración del Festival “Rock contra la intolerancia y por la libertad de expresión” en un centro público de la región. Según afirma a DIAGONAL el colectivo Stop Criminalización (SC), uno de los grupos organizadores del evento, “los conciertos contaban con el apoyo y la colaboración del Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid” y “estaba previsto que se desarrollaran durante los días 15 y 16 de diciembre” en esta localidad del sureste madrileño. Soziedad Alkoholika -absueltos recientemente de la acusación de enaltecimiento del terrorismo (ver artículo en esta misma página)-, Berri Txarrak, Su Ta Gar, Lendakaris Muertos o Def Con Dos eran algunos de los grupos cuya presencia estaba prevista. Vanesa, portavoz de SC, colectivo que trabaja desde hace años contra la censura de las expresiones culturales, resalta que “los conciertos iban a realizarse en las instalaciones del colegio público Dulce Chacón que, desde un primer momento fue sometido a una feroz campaña de acoso mediante cartas y llamadas anónimas”. Presión que llegó a su cénit con “las amenazas de muerte dirigidas hacia la directora del centro”. Según Vanesa, “algunas de estas intimidaciones animaban, también, a prender fuego al colegio si los conciertos se llevaban a cabo”. La celebración del festival sólo había sido difunda en algunos foros musicales de internet.
Pero para SC el motivo real de la suspensión “se debe a la actitud fascista de la CAM”, a quien acusan de haber actuado “de manera chulesca, prepotente y mafiosa”. “Las presiones”, añade la portavoz, “las realizaron por teléfono. La Consejería de Educación aludía a que se trataba de un concierto proetarra, por lo que dijo que bajo ningún concepto permitiría que tuviera lugar en un colegio público”. Esta presunción habría empujado a la Consejería a hacer uso de su tutela sobre los centros públicos de la región para, según los organizadores, frustrar la realización del festival.
Por su parte, la CAM, a través de la responsable de información de la Consejería de Educación, Luz Paloma, explica a DIAGONAL que “en ningún momento se ha prohibido desde este organismo la celebración de concierto alguno en la localidad de Rivas-Vaciamadrid” y que “la decisión de no realizarlo es única y exclusivamente responsabilidad de la dirección del colegio público Dulce Chacón y del propio Ayuntamiento de la localidad”. Y añade, en referencia a la información de la que disponían sobre el festival, que “conocían el malestar de algunos padres de alumnos matriculados en el centro, al no considerar apropiada la celebración de un concierto de rock en un colegio de primaria”. Sin embargo, en otras ocasiones ya se han celebrado conciertos de rock en los polideportivos de varios colegios de Rivas. Por ello, para SC las declaraciones de la responsable autonómica no responden a la realidad, e insisten en que tanto el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid como ellos mismos han sufrido fuertes presiones desde la CAM para no seguir adelante con el festival.
La portavoz de este colectivo afirma que, aun así, siguen en estrecho contacto con la Concejalía de Infancia y Juventud de Rivas: “Pese al gran revés que ha sido esto para todos, tanto ellos como nosotros estamos dispuestos a seguir luchando para que el concierto salga adelante”. Habrá que esperar pues para saber si se trata de un aplazamiento temporal o llanamente de una suspensión definitiva.