Periódico Diagonal

FUERA DE LUGAR

Efímeros

* Santiago Eximeno, escritor y editor. Ferrán Clavero es ilustrador.
Miércoles 8 de noviembre de 2006. Número 41

ELLOS
No sentí miedo cuando ellos vinieron y se llevaron a todos mis conocidos. No sentí miedo cuando los sustituyeron por unos dobles perfectos, cuerpos sin alma que no experimentaban las sensaciones más básicas. No sentí miedo cuando descubrí con pesar que no se relacionaban conmigo, que nunca se acercaban a mí; que nunca me hablaban.

No, en aquel momento no sentí miedo. El pánico se desató cuando ellos vinieron a por mí y, tras observarme con atención durante una eternidad, decidieron que no era necesario sustituirme.

VIVO EN TU ARMARIO
Vivo en tu armario, oculto entre tus ropas. Por el día duermo, una de mis cabezas apoyada sobre tus zapatillas viejas, el cuerpo colgando de una percha de plástico. Por la noche me despierto y te espío por la rendija que tu madre deja abierta. Sé que sabes que vivo aquí, sé que se lo has dicho muchas veces a tus padres.

Sólo por eso te odio. Por descubrirme.

Me gustaría salir y despedazarte con mis dientes, hacerte pagar lo que me debes por delatarme.

Pero no lo hago. Me escondo entre tus ropas y espero, como he hecho siempre, soportando mi miedo en silencio. Porque yo no acecho; yo me oculto. Me oculto del monstruo que vive debajo de tu cama.

SOLO
-Hola, ¿estás solo? -susurró una voz a mi lado, y las paredes del ataúd ahogaron mis gritos. DESNUDA
-¡Oh, por favor, vístase! ¡No puede permanecer así, desnuda, delante de estos jóvenes! -dijo el forense, y varios alumnos dejaron escapar una risita nerviosa.

OLVIDADIZO
Siempre he sido algo despistado. Olvidaba lavarme los dientes al levantarme, olvidaba hacer la cama, olvidaba recoger la mesa. Olvidaba acudir al médico, olvidaba recoger las multas de tráfico en el Ayuntamiento, olvidaba las reuniones de trabajo a horas intempestivas. Siempre de un lado para otro, siempre olvidándolo todo.

Mis familiares, mis amigos, mis enemigos, todos me advirtieron. Varias veces me dijeron que un día, uno de aquellos en los que me mostraba más despistado, me olvidaría la cabeza en cualquier parte. Y acertaron. Ahora espero aquí, en una caja de cartón, en una olvidada oficina de objetos perdidos, a que mi cuerpo vuelva para reclamarme.

LOS MEJORES CLIENTES
-Si algo me gusta de mis clientes -dijo el encargado de la funeraria, cosiendo los labios del cadáver- es que nunca se quejan.
-¿Y si alguna vez lo hicieran? -preguntó el ayudante con voz temblorosa.
-¿Acaso estás loco? ¿Cómo van a quejarse? -respondió, ofendido, el encargado- ¿No ves que coso sus labios? El cadáver asintió con un leve movimiento de cabeza.

MOSCAS
Si tuviera que mencionar algo incómodo, hablaría de las moscas. Muchos se quejaban de nimiedades: un brazo roto, una mandíbula desencajada, cierta desorientación. Nimiedades. Lo realmente molesto eran las moscas. Revoloteaban sobre nosotros continuamente, nubes oscuras que zumbaban en nuestros oídos sin piedad. Al principio tratábamos de apartarlas a manotazos, pero habíamos perdido coordinación y sólo conseguíamos perder el equilibrio y caer al suelo. Algunos eran incapaces de levantarse tras la caída.

Supongo que, con el tiempo, acababas por acostumbrarte, y pronto te olvidabas de las larvas que crecían en tu interior y se alimentaban de la carne podrida. Al fin y al cabo, podías sobrellevarlo medianamente bien, si controlabas la necesidad de devorar los cerebros de aquellos que, aterrados, huían de nosotros recordándonos que estábamos muertos.

HIDALGO
-¡Disimulad, creo que nos ha descubierto! -dijo una de aquellas criaturas extraterrestres a sus compañeros, invasores del espacio exterior de cuerpo cónico, cabeza negra terminada en punta y cuatro brazos en forma de aspa. Avanzadilla de una invasión de características cósmicas, permanecieron inmóviles, aterrados en presencia de aquellas dos criaturas tan dispares que identificaban como humanos.
-¿Qué gigantes? -dijo Sancho Panza.
-Aquellos que allí ves -respondió su amo- de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.

Enviar | Imprimir | delicious Delicious | meneame Meneame | facebook Facebook | twitter Twitter

Portada número 167
Portada número 167

Boletín radiofónico Diagonal 150
Boletín radiofónico Diagonal 150

CreativeCommons Diagonal. C/ de la Fe, 10. 28012. Madrid. Tel.: +34 91 184 184 7 || webmaster[@]diagonalperiodico.net
RSS || Hecho por dabne.net con SPIP en Nodo 50