EL GRAN MARRUECOS
Las ansias expansionistas de
Marruecos se gestan en los
años ‘40, justo antes de la independencia,
y se concretan en
un proyecto que reclama la
adhesión del Sáhara Occidental,
Mauritania, las regiones
argelinas de Bechar y Tinduf, así
como Ceuta y Melilla.
RECURSOS NATURALES
El Sáhara Occidental dispone
del cuarto yacimiento de fosfatos
más grande del mundo
y del banco pesquero más
grande de África. Posee
importantes explotaciones de
sal, hierro y una morfología
proclive a la existencia de
pozos de gas y petróleo.
FRANCIA
Principal aliado de Marruecos,
siempre le ha apoyado económica,
política y militarmente,
hasta el punto de que llegó a
participar de manera directa en
la guerra contra el Polisario.
Marruecos, por su parte, aparece
como la punta de lanza de
los intereses franceses en el
Magreb y en el África francófona.
París, cuyos gobernantes
siempre han mantenido unas
estrechas relaciones personales
con los monarcas alauitas, lo
que les ha generado importantes
beneficios, nunca ha visto
con buenos ojos la posibilidad
de que un país hispanófono se
independizase en medio de su
territorio africano de influencia.
ESTADOS UNIDOS
Por razones geoestratégicas,
Marruecos siempre ha sido el
principal aliado de Washington
en el Norte de África y el
mundo árabe. EE UU y Arabia
Saudita diseñaron y financiaron
la Marcha Verde, una
maniobra de propaganda que
abrió las puertas a Marruecos
para ocupar el Sáhara. Washington
no podía permitir que
tomase el poder una guerrilla
de corte socialista y que el
Grupo de Países No Alineados,
con Libia y Argelia a la
cabeza, dispusiesen de un
corredor hasta el Atlántico.
Actualmente, Marruecos es
uno de los principales activos
de EE UU en su lucha global
contra el terrorismo.
ESTADO ESPAÑOL
Cuando el Estado español decide
abandonar el Sáhara Occidental,
en el Gobierno franquista
triunfan las tesis de los
generales que prefieren ver a la
colonia gobernada por Hassan
II antes que por un movimiento
de tendencia socialista. La
Corte alauita siempre ha tejido
unas relaciones personales
excelentes con los gobernantes
españoles, especialmente con
los del PSOE, que en política
internacional suelen seguir las
posiciones francesas. Por ende,
la postura española aparece
ligada al control migratorio, los
intereses empresariales y la
conservación de Ceuta y Melilla.
ARGELIA
Hasta 1984 el Polisario contó
con el apoyo incondicional de
Libia y Argelia, pero a partir de
ese año, Gadaffi opta por alejarse
del movimiento independentista,
quedando Argel hasta el
día de hoy como sostén principal
de la causa saharaui.
Argelia permitió el asentamiento
en su territorio de los
campamentos de refugiados y
siempre ha ayudado al Frente
Polisario, quien no decide
nada sin contar previamente
con el gigante del Magreb.