Por orden del Gobierno de ZP, la SEPI elabora un plan de saneamiento para RTVE, cuyos destinatarios son los trabajadores, pero también la futura empresa que va a sustituir a RTVE, la Corporación RTVE, y en consecuencia la aplicación de su servicio público. Después de meses de oposición y negociación, durante los cuales se realiza una manifestación en Madrid y una huelga de 24 horas, con gran seguimiento de la plantilla; el pasado día 12 de julio los sindicatos presentes en Comité General Intercentros de RTVE (UGTCCOO- APLI-USO) firman un acuerdo, a espaldas de los trabajadores, con la SEPI y RTVE y posteriormente todos ellos se hacen una foto muy sonrientes, en plan dream team. El mensaje es claro para los trabajadores de RTVE y para la sociedad: el conflicto de RTVE se ha solucionado.
En el referéndum realizado el día 7 de septiembre una importante mayoría de los trabajadores de RTVE ha aprobado ese acuerdo. A grandes rasgos en él se contempla la destrucción de 3.000 puestos de trabajo, mantiene el bajo nivel de producción propia actual, enajena actividades y crea peores relaciones laborales y salariales, también permite la conversión en fijos de unos cientos de trabajadores contratados y genera una convocatoria de unos pocos cientos de nuevos empleos. Asimismo el plan sentencia que hay 4.150 trabajadores excedentes, cantidad que coincide con todos aquellos de más de 52 años cumplidos hasta el 31 de diciembre de 2008, el consiguiente despido colectivo se realizará mediante un expediente de regulación de empleo “blando”.
El referéndum se ha presentado a los trabajadores más como un trágala que como una consulta libre y democrática. El acuerdo no sólo venía precedido de la firma de los representantes sindicales, además nos han amenazado con que si no se ratifica el texto rubricado por los sindicatos el expediente se llevaría a cabo en condiciones más “complicadas” para los trabajadores. Asimismo las expectativas de diversos colectivos laborales de RTVE han estado influenciadas por una campaña del ‘sí’ o el caos, que posteriormente ha tenido un importante reflejo en el resultado final del referéndum.
En CGT nos parece que no es para sentirse orgullosos tener que decirle a la sociedad que los trabajadores del servicio público de radiotelevisión estatal han dado el visto bueno para la reducción del mismo y que aprueban un importante recorte de empleo. Con la entrada en vigor de las medidas aprobadas, será muy probable que las condiciones en que deba prestarse el servicio público de la nueva Corporación RTVE resulten gravemente afectadas.