Desde el Gobierno de Aragón se ha recibido con optimismo los datos que ha arrojado la Encuesta de Población Activa (EPA) puesto que el número de parados ha bajado en 8.000 personas, pasando la tasa de paro del 15,2% al 14,2%. Ahora bien, para evitar el efecto estacional, el dato realmente hay que compararlo con el mismo trimestre del año anterior, y entonces se comprueba que la tasa de paro se ha incrementado pues hace un año era del 13%, por lo que el aumento interanual ha sido del 9,2%.
Tampoco invita al optimismo el hecho de que el descenso del desempleo no se deba a un incremento del número de ocupados (hay 2.300 ocupados menos que el trimestre anterior y 18.900 menos que hace un año) sino a un descenso de la población activa, es decir, en este caso de la población que busca activamente un trabajo (10.200 activos menos que el trimestre anterior y 12.800 menos que hace un año).

Datos en España
El comportamiento en España ha sido el contrario que el de Aragón. Se ha producido un leve incremento de la tasa de paro con respecto al trimestre anterior, pasando del 20,05 al 20,09, si bien el incremento sí que es significativo si se compara con el dato de hace un año, cuando el paro alcanzaba “únicamente” al 17,92% de la población activa.
Ahora bien, al menos en esta ocasión Zapatero ha podido decir que ha aumentado el número de ocupados en 82.700 personas, si bien el incremento de la población activa en un número mayor (115.400 activos más) explica que haya aumentado el paro. En cualquier caso, con más de cuatro millones y medio de parados, parece una broma de mal gusto recibir con satisfacción estos datos. Sobre todo si se considera que, con este ritmo de creación de empleo y considerando que no hubiera cambios en la población activa, serían precisos 14 años para acabar con el paro y ocho años para volver a la situación de desempleo previa al estallido de la crisis. De todas formas, cabe insistir que la comparación realmente válida no es con el trimestre anterior sino con el mismo trimestre del año anterior, y aquí no solamente se incrementa notablemente el desempleo (más de medio millón de parados más) sino que también se reduce el número de ocupados en 468.100 personas.
La situación del paro es dramática
Una de las cosas que más llama la atención de los políticos “socialistas” -tanto de Aragón como de España- es su actitud con aquellos que han reconocido la gravedad de la situación. No solamente han mentido consciente y continuadamente a la ciudadanía (primero negando la crisis y después hablando de brotes verdes y del “comienzo del fin” de la misma) sino que además han tachado de catastrofistas y poco menos que “antipatriotas” a aquellos que no se han subido al carro del optimismo de ZP. Para colmo, los “menos malos” datos de Aragón con respecto a la media nacional han permitido a los gobernantes de nuestra tierra sacar pecho y felicitarse por nuestra situación, cuando deberían estar muy preocupados por la misma, sobre todo si se piensa en la situación desesperada que ahora padecen miles de aragoneses.
Nuestra tasa de paro, del 14,2%, ciertamente es inferior a la media española (20,1%) pero aún así es un 40% superior a la media europea. Además, resulta difícil estar contentos cuando todas las comunidades de nuestro entorno y con las que resulta más adecuado compararse -País Vasco (10,4%), Navarra (11%) y La Rioja (12,2%)- tienen una tasa de paro inferior a la nuestra.
En definitiva, los más de cuatro millones y medio de parados que hay en España generan sin duda una situación social insostenible desde hace dos años a la que es preciso dar una respuesta urgente y contundente. Una respuesta que, para que sea eficaz, debe pasar necesariamente por el reparto del trabajo y de la riqueza.
Boletín Radiofónico DIAGONAL 139