
Esta mañana la Plaza del Pilar de Zaragoza ha amanecido teñida de color azul. Azul de miles de chubasqueros de plástico procedentes de la Expo 2008. Se cree que han sido recuperados cerca de 300.000, que tras ser descubiertos abandonados en un basurero junto al Ebro, en el Barrio Jesús, han sido recuperados por los acampados y usados como bandera reivindicativa y señal de vergüenza y despilfarro por parte del Ayuntamiento de la ciudad, quien desembolsó por la compra de una partida de un millón de ellos, 162.000 euros.
Poco a poco la plaza se ha ido llenando de centenares de indignados, convocados por el movimiento 15M para dar una sonora cacerolada de protesta al nuevo ayuntamiento que hoy se constituÃa. Y allà junto a las pancartas de protesta de los colectivos más damnificados por la crisis y la falta de fondos que arrastra el consistorio, vimos a la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS), a representantes sindicales y trabajadores de FCC, TUZSA y a la Plataforma de Trabajadores/as de las Contratas del Ayuntamiento de Zaragoza, que mantienen conflictos con el Ayuntamiento. Muchos de sus trabajadores, como los del Centro de Préstamos, llevaban sin cobrar sus nóminas desde hace meses. En un gesto para la galerÃa, el alcalde Belloch pagó ayer parte de éstas, pero aún se les deben varios meses, que de momento no se sabe cuándo recibirán.

Con la llegada al Consistorio de los nuevos concejales que iban a jurar su cargo han ido arreciando las protestas y mientras, desde el foro ciudadano extraordinario que para la ocasión se ha instalado, se han escuchado las numerosas intervenciones de un nutrido grupo de ciudadanos, que han expresado en total libertad su opiniones.
Al grito de «No nos representan», «No queremos dar la vuelta al pastel, sino ser parte de él» o «No queremos descabezar, sino participar» e invitaciones a que dejaran la toma de posesión y dieran la cara, los congregados han comenzado a lanzar a las puertas del Ayuntamiento los miles de chubasqueros recuperados del vertedero como si de una lluvia azul se tratara, todo ello en medio de una sonora cacerolada, abucheos y pitos de protesta.
Con esta acción se pretendÃa mostrar la indignación de los zaragozanos por el inapropiado uso del presupuesto público. Desde la acampada comentaban que esta historia «es solo otro ejemplo más de los muchos usos negligentes de las arcas públicas a los que este Ayuntamiento nos tiene acostumbrados». «Con este descubrimiento queda patente la doble moral de nuestros gobernantes, que por un lado defienden la sostenibilidad y el respeto a la naturaleza mediante grandes eventos como la Expo 2008 y por otro lado derrochan y ensucian nuestra ciudad».

Las puertas del Consistorio, ante la mirada impasible de las fuerzas de seguridad, se han convertido en un mar azul que han tenido que sortear los concejales para entrar en la Casa Consistorial. Y mientras en la sala de Plenos se constituÃa el nuevo Ayuntamiento, abajo en el Salón de la Ciudad, los zaragozanos seguÃan protestando contra unos polÃticos con los que poco o nada tienen que ver.
Nuevamente desde acampadas como las de Zaragoza, Madrid, Barcelona o Valencia se vuelve a hacer una llamada de atención a los nuevos integrantes de alcaldÃas y comunidades. Se denuncia la actuación de los polÃticos cada vez más alejada de las necesidades reales de los ciudadanos. En los manifiestos que estos dÃas se han leÃdo en las acampadas ciudadanas se ha recordado que «ante un imparable proceso de desmantelamiento del Estado democrático», con privatización de servicios sociales, control de la universidad por parte de las empresas y predominio del poder del capital sobre las personas, los ciudadanos indignados han decidido «pasar a la acción».
Poco a poco se levantarán las tiendas de las plazas de nuestras ciudades y pueblos, pero no será para pasar página, para diluirse con el paso del tiempo, sino para empezar una nueva andadura que llevará este imparable movimiento a los barrios de nuestras ciudades y a los pueblos. Lo que empezó un grupo de jóvenes bajo la convocatoria de Democracia Real Ya se ha convertido en un nuevo movimiento que sacude conciencias y saca del letargo a una sociedad que aún no sabe muy bien como encajar una crisis en la que llevamos instalados desde hace años.
Ya es hora de que nuestros polÃticos tomen nota, si no este tsunami les pasará por encima y los arrastrará entre un mar de protestas, reivindicaciones y acciones inverosÃmiles como las de los chubasqueros azules.
BoletÃn Radiofónico DIAGONAL 139