
Finalmente el avión de la vergüenza partÃa ayer desde Madrid dirección Dakar cargado de personas deportadas por el único motivo de no tener papeles. Unas 50 personas expulsadas llegaron al aeropuerto de Dakar de madrugada. No hemos detenido el avión, pero tampoco nos han derrotado, el apoyo y la unión crece como nunca antes.
De los seis compañeros de Zaragoza, uno habÃa sido liberado el viernes. Del resto, sabemos de momento que uno no salió del CIE y que otro no estaba entre los que llegaron a Dakar.
En los últimos dÃas y semanas hemos llevado una lucha sin descanso para parar este vuelo. HabÃamos tomado ese avión como sÃmbolo de la lucha por el respeto y la dignidad de todos los emigrantes senegaleses, africanos, y del resto del mundo. Por el derecho de cada persona, nazca donde nazca, a elegir su propio destino y ser libre para circular donde quiera.
No hemos parado el avión, pero tampoco nos sentimos derrotadas. Hemos logrado actuar conjuntamente, unidos, diferentes colectivos y asociaciones, autóctonas, mestizas y senegalesas, que hasta ahora no habÃan encontrado el camino para hacerlo, sumando fuerzas y capacidades.
Hemos conectado, en el discurso pero también en la acción, la denuncia y la lucha contra lo que esta Europa fortaleza hace con los inmigrantes, el desprecio con el que los expulsa, y lo que los gobiernos africanos hacen para seguir manteniendo una relación de dependencia y servilismo con los poderosos. Periodistas y miembros de organizaciones y movimientos sociales de Senegal han seguido de cerca nuestros pasos, la situación de sus compatriotas en el Centro de Internamiento de Extranjeros, y han provocado debates sobre la falta de respeto hacia ellos y sus emigrantes de los paÃses europeos.
Las autoridades senegalesas se han enterado de que ni en España ni en Senegal nos gusta su complacencia y servilismo.
Nos hemos cabreado, nos hemos hecho más fuertes, sabemos de nuestra potencia y tenemos ganas seguir luchando… El otoño viene cargado d emotivos para ello.
Mientras el autobús cargado de senegaleses salÃa del Centro de Internamiento de Extranjeros en dirección al aeropuerto, entraba otro furgón con una veintena de personas que llegaban para ocupar los sitios recién desocupados. Hoy se van a seguir produciendo expulsiones en vuelos comerciales, y seguirán fletándose aviones de la vergüenza cargados de esperanzas rotas mientras se firmen acuerdos que los promuevan.
No debemos permitir, ni desde aquà ni desde Senegal, deportaciones masivas de estas caracterÃsticas. Debemos exigir responsabilidades a las autoridades de ambos paÃses. En una época de recortes presupuestarios a todo tipo de gasto, ¿cómo se entiende este vergonzoso y vil derroche de fletar aviones que rompen la vida y los sueños de personas que no han cometido ningún delito?
BoletÃn Radiofónico DIAGONAL 139