En dicho acto y sin el menor arrojo de vergüenza, candidatos de la lista electoral de ambos partidos se autroproclamaron de manera unilateral como la voz y los representantes de los movimientos sociales de Zaragoza. Nada más lejos de la realidad: que haya en dicha candidatura personas de colectivos determinados no les convierte en representantes de todo el tejido social de la ciudad, solo de los colectivos a los que representan.
Desde el 15 de mayo, los movimientos sociales nos hemos visto arrastrados y superados por una corriente que pide cambios globales y que desconfía abiertamente de todos los partidos políticos tradicionales, desconfianza a la que IU y CHA no son ajenos.
Una y otra vez los llamados partidos de izquierdas se acercan a los movimientos sociales, en periodo electoral, para “arañar” votos, actitud deleznable, máxime cuando con esos votos actúan en contra de lo que reclaman esos movimientos sociales a los que dicen representar.
En las últimas elecciones municipales se vivió un ejemplo más de oportunismo electoral, que da razones más contundente para decir NO a los partidos políticos tradicionales, ya sean de izquierdas o de derechas. De cara a dichas elecciones, representantes y futuros concejales de IU y CHA se dejaron ver en manifestaciones que protestaban contra decisiones políticas firmadas por ellos mismos, caso de IU (firmante del Pacto del Agua) presente en la manifestación de la Red de Colectivos de Aragón en la que se protestaba contra Biscarrués, o en las acampadas del 15M en la plaza del Pilar. Todo ello bajo la promesa de convertir Zaragoza en una ciudad de izquierdas, si estaba en sus manos, tras las elecciones de mayo.
Y estuvo en sus manos, y no solo no han convertido a Zaragoza en una ciudad de izquierdas sino que “regalaron” sus votos a Belloch con alevosía y cobardía, ya que el día de la investidura, a diferencia de los concejales del PP y PSOE que entraron por la puerta principal del Ayuntamiento aguantando los insultos de los cientos de “indignados” allí concentrados para la ocasión, los seis concejales de IU y CHA entraron por la puerta trasera, sin dar la cara ante los que ahora dicen representar.
Por este tipo de actitudes, por no escuchar a los y las ciudadanas, por erigirse de manera unilateral como nuestros representantes, el eslogan del Movimento 15M y de muchos Colectivos Sociales suena igual de fuerte y dirigido también a ellos:¡¡¡QUÉ NO NOS REPRESENTÁIS!!!

Boletín Radiofónico DIAGONAL 139