
Resulta curiosa la inquietante inclinación a la negación de la evidencia que cunde entre el personal del Partido Popular. Les ha dado por decir "no" a todo. ¿Que las pruebas de corrupción les entierran abrumadoramente entre comisiones, regalos en especie, financiaciones ilegales y demás bandidajes? Pues ellos van y lo niegan. Recurren al viejo truco de la teorÃa de la conspiración perpetrada desde las hordas rojas y tratan de minimizar lo inaceptable tirando balones y "faisanes" fuera.
¿Que se trata del cambio climático? Va el apolÃneo ex-presidente Aznar y sacude su abundante y bien ciudada cabellera para decir algo asà como: "No, mire usted. El cambio climático es un invento de los eco-terroristas", mientras compadrea con las multinacionales petroleras que subvencionan a su cuchipandi de escépticos.
¿Que hay que condenar una dictadura? No solo se niegan. Recurren a retorcer la verdad para transformar una etapa de sometimiento y humillación en el jardÃn de la alegrÃa. Siguen haciendo apologÃa del franquismo y niegan, obstinada y despiadadamente, la posibilidad de desenterrar unos muertos que pudieran testificar en contra de su versión de la historia.
Algunos niegan hasta el Holocausto, como el sucesor de Costa, César Augusto Asencio. Y luego, este glorioso fichaje del PP valenciano niega haberlo negado y argumenta que su artÃculo, abiertamente filonazi, solo fue un error. Un error, pienso yo, es un acto que se comete de forma involuntaria y no se me ocurre que hacer exaltación de la doctrina hitleriana no requiera un posicionamiento ideológico muy deliberado, premeditado y alevoso.
Negar por negar, ahora se niegan los unos a los otros, y lo que te negaré morena. Porque el Partido Popular arrastra muchos cadáveres polÃticos de los que debe deshacerse si no quiere perder toda la respetabilidad.
Auguro, y no tengo superpoderes, que con los peperos vamos a asistir a un espectáculo de desmarques y traiciones. A la fragmentación de esa piña inexpugnable de la que hacÃan tanta gala. Un psicodrama politico en el que no van a faltar negaciones y en el que muchos serán negados.
BoletÃn Radiofónico DIAGONAL 139