Diagonal Aragón: Tras el golpe de estado de 1936 ¿qué sucede en Alagón?

Mariano RÃos: A principios de 1936, Alagón disfruta de una situación muy favorable. Cuenta con una potente industria que es la fábrica de la azucarera, con unos 1600 trabajadores, donde el movimiento sindical obrero y la filiación polÃtica tienen mucho peso especÃfico en la fábrica.
También hay que recordar que Alagón es uno de los primeros pueblos de Aragón en aplicar la reconversión agraria y la redistribución de la tierra llega a su máxima expansión.
El Ayuntamiento lo gobierna el Frente Popular, con representación del Partido Republicano Radical Socialista y del PSOE.
Los primeros dÃas tras el golpe son de expectación para los habitantes del pueblo, contando con pequeñas escaramuzas. Los acólitos del bando fascista no desaprovechan la ocasión y crean la llamada "Junta de la Muerte" que elabora las listas de personas que serán asesinadas. Primero, el Ayuntamiento del Frente Popular, que lo forman el alcalde y los concejales, seguidos todos ellos por los representantes muy significados con la República. En este momento, también aparecen las denuncias a personas por deudas y rencillas.
La represión es dura y muy planificada ya que aborda los meses últimos de 1936, todo el año 37 y principios de 1938, asesinando asà a 111 personas, y demostrando el poder que ellos ejercieron hasta el fin de la guerra y la posguerra. Si tenemos en cuenta que las familias las componÃan una media de ocho a diez miembros, sumándole hermanas y familiares de segundo y tercer grado, estamos hablando del 80% de familias con vÃctimas, de una población de 5.000 habitantes.
DA: ¿Cómo comienza el proceso de recuperación de la memoria histórica en Alagón? ¿Qué organismos o personas os encargáis?
MR: Ante la demanda y la insistencia de los familiares asesinados, IU presenta una moción el 15 de enero del 2004, donde se recoge la construcción de un monolito conmemorativo y la publicación de un libro. La moción fue aprobada por unanimidad de todos los concejales presentes. Seguidamente se crea la Comisión Mixta de Recuperación de la Memoria histórica en Alagón, compuesta por miembros electos del Ayuntamiento, la Coordinadora local de IU y los familiares de los asesinados.
DA: ¿Por qué creÃas necesario un monumento a las vÃctimas? ¿Qué objetivos se persiguieron con este planteamiento?
MR: Principalmente porque era de justicia. Los nombres de esos hombres y mujeres debÃan salir del ostracismo, no del olvido, porque sus familiares no olvidaron durante 73 años. No tenÃan ese reconocimiento, ahora sà lo tienen, al reconocer el Ayuntamiento, el propio Alcalde, estos hechos que marcaron la vida de tantas personas. Era necesario que se hicieran públicos los hechos de barbarie que se dieron en este pueblo, compuesto en su mayorÃa por campesinos y trabajadores pertenecientes a una clase social baja, donde su principal preocupación era la subsistencia de sus familias.
La ubicación del monumento es un parque que hace de entrada al Cementerio municipal, la Comisión creyó oportuno esta ubicación por considerarla más pública que el interior del mismo, en donde, en todo caso, habrÃa que llevar los restos de los asesinados, pero no su memoria.
DA: ¿Qué nombres han sido recogidos en el mismo? ¿Qué opinan las familias y qué papel han jugado en este proceso?
MR: Se propuso poner los nombres sin edad ni filiación polÃtica o sindical por preferencia de los familiares. Hemos recogido todos los nombres localizados. La investigación se inició con un listado extenso pero incompleto, llegando hasta las 111 vÃctimas identificadas actualmente y recogidas en el monumento.
Nos ha costado cinco años llevar adelante el proyecto. Las familias opinan muy favorablemente, se ha hecho realidad algo para ellos inalcanzable. Han jugado un papel muy importante desde la creación de la Comisión Mixta en 2004.

DA: ¿Cómo valoras el acto de inauguración? ¿Cuáles han sido las primeras repercusiones?
MR: Emocionante y emotivo y, para mÃ, una liberación al haber saldado con mi abuelo y con todos los hombres y mujeres que fueron asesinados, una deuda moral y personal. Era necesario que se repusiera su honor y acabar con tantos y tantos años deshonrados, por el simple hecho de defender el gobierno constitucional de la II República y/o sus ideales.
Las repercusiones han sido muy positivas en el dÃa de la inauguración y posteriores, la principal la reacción de los familiares.
DA: ¿Cómo valoras la llamada "Ley de memoria histórica" y su aplicación en los diversos municipios de Aragón?
MR: La valoración es muy positiva, crea el marco para poder actuar aplicando la ley con todo su reconocimiento, aunque la veo incompleta al no recoger, por ejemplo, la nulidad de las sentencias franquistas.
Las sentencias deberÃan anularse, entre otros motivos, porque tras la sublevación militar, el bando nacional aplicó el Código Penal Militar a la sociedad civil, eliminando el Código Civil y ejecutando penas sumarÃsimas. Irónicamente, los golpistas juzgaban por sublevación contra el régimen, siendo ellos quienes tendrÃan que haber sido juzgados y sentenciados por alzarse en armas contra el gobierno al que juraron fidelidad y lealtad, y contra el pueblo que lo eligió.
BoletÃn Radiofónico DIAGONAL 139