La historia de Ndary, un mantero senegalés miembro de la Red de Apoyo a Sin Papeles, condenado a seis meses de cárcel por vender cedés y todavÃa pendiente de su indulto.

Ndary fue uno de los protagonistas de la rueda de prensa donde se presentó la campaña en Aragón por la despenalización del top manta. Pasó un mes en prisión por vender cedés piratas, y habÃa salido hacÃa unos meses al aceptarse la suspensión de su condena por la solicitud de indulto. Lo habÃa pedido en junio Asapa (Asociación de Seguimiento y Apoyo a personas Presas en Aragón), en el marco de la campaña por la despenalización del top manta.
En octubre fue denegada la solicitud de indulto, por lo que se le comunicó la fecha en que debÃa volver a ingresar en prisión: serÃa el lunes 16 de noviembre. Mientras tanto, Asapa solicitó un nuevo indulto al Ministerio.
Tras la repercusión mediática de la rueda de prensa y la concentración para apoyar los indultos y solicitar la despenalización del top manta, convocadas cuatro dÃas antes de la fecha marcada para su ingreso en prisión, Ndary se presentó, acompañado de su abogada y miembros de la Red, a hablar con la jueza y el fiscal para pedir una nueva suspensión de la condena. Le fue concedida unos dÃas después, sin que Ndary tuviera que volver a la cárcel.
A fecha de hoy, Asapa continúa a la espera de la concesión del indulto, y Ndary sigue libre, participando activamente en la Red de Apoyo a Sin Papeles.

El testimonio de Ndary
12 de noviembre de 2009:
Me llamo Ndary. Tengo 32 años. Soy de Senegal. En Senegal tengo a mi padre, mi madre, mi mujer y mi hija. Llevo en España más de tres años.
Vine a España para buscar trabajo y ayudar a mi familia. He tenido que vender cedés para sobrevivir. Porque no tenÃa otro trabajo. TenÃa que pagar la comida, el alquiler, enviar algo a mi familia…
La policÃa me ha detenido dos veces. Me hicieron juicio y me llevaron a prisión. Allà estuve un mes. Para mà y para mi familia esto ha sido muy duro. Se pasa mal en la prisión. Es duro porque no estás libre. Siempre encerrado. No hay libertad. Yo nunca pensé que iba a ir a prisión. Esto da mucha vergüenza.
Después me pidieron el indulto y la suspensión.
Pero ahora me han denegado el indulto y la suspensión. Y tengo que volver a prisión otra vez dentro de cuatro dÃas.
Estoy asustado y mi cabeza no para de pensar. Tengo miedo que por vender unos pocos cedés me devuelvan a Senegal o tenga que pasar muchos meses en la cárcel.
Esta mañana le hemos vuelto a pedir a la jueza la suspensión de la condena. No quiero ir a la cárcel. Espero que sea posible. Tengo esperanzas porque otros jueces de otras ciudades ya no mandan a los manteros a prisión.
Campaña ’Sobrevivir no es delito’
BoletÃn Radiofónico DIAGONAL 139