De todos es sabida la afición de los grupos políticos por manipular y manejar la historia a su conveniencia y siempre para sus fines cuando acceden al poder.
Todos conocemos casos de autonomías en las que su mapa geográfico recoge y amplía su extensión mediante la anexión de zonas pertenecientes a la comunidad vecina o que pretenden falsear su historia pasada mencionando a reyes y reinas que nunca lo fueron solo de las tierras que ahora conforman esa comunidad, en tanto que la misma formaba parte de un reino que casualmente tenía por nombre el de la comunidad más próxima.

Ahora Francisco Camps (PP), presidente de la Comunidad valenciana, nos “regala” una nueva interpretación de la historia de España del último siglo recogida en un libro editado por la Generalitat valenciana y que es utilizado por aquellos emigrantes que quieran obtener el certificado de integración. Los alumnos deben realizar un curso de 40 horas tras el que reciben un certificado de «buen ciudadano» que luego aportarán para la solicitud del informe de arraigo y su regularización en el territorio.
El libro, que es un compendio de información general sobre urbanidad y comportamientos sociales, uso de las lenguas valenciana (sic) y castellana, recomendaciones básicas para vivir y trabajar en la Comunidad valenciana, hace además un recorrido por la «historia de España» y la de su autonomía. Nada que objetar hasta que se llega precisamente a la época más reciente de esa historia, a la que desde la Generalitat presidida por un político del PP le han dado una nueva lectura, reescribiendo esa historia para mayor gloria de políticos nefastos y de dictadores de infausta memoria.
Así nos encontramos en sus páginas perlas como que la II República española queda reducida a «una época de quema de iglesias y asesinatos» o que la dictadura de Franco -cuarenta años sobre los que el manual pasa de puntillas- fue un periodo que pasó por diversas etapas, sin que los españoles sufrieran golpes de estado ni una dictadura posterior.
La redacción de este manual se debe a expertos de las Universidades «Miguel Hernández» de Elche y «Jaume I» de Castellón, sin que realmente se sepa quiénes fueron sus autores o en qué materia son expertos.
Tras conocerse la cuando menos curiosa y ciertamente partidista versión de la historia dada en el libro, las críticas de la oposición le han llovido a la Consellería de Inmigración, cuyo titular, Rafael Blasco, portavoz además del Ejecutivo en las Cortes valencianas, se defendió culpando a los críticos de que trataban de descalificar esta iniciativa sacando de contexto frases sobre episodios que lamentablemente han tenido lugar en épocas pasadas.
Tan acostumbrado está el señor Camps a falsear la verdad -aún colea el caso Gürtel y seguimos esperando que se resuelvan sus múltiples implicaciones judiciales y políticas-, que no ha tenido escrúpulo alguno en cambiar la reciente historia de este país, presentando una de las etapas más nefastas de nuestro pasado como si de una Arcadia feliz se tratara.
La deseada integración de los inmigrantes en España no pasa por aprender nuestra historia más reciente, sobre todo si lo que se estudia es una visión maniquea, torticera y manipulada de la misma. Dificil es empaparse de la cultura y la historia de un país que no es el tuyo, máxime cuando todos tus esfuerzos estan encaminados a algo tan necesario como comer o encontrar trabajo, pero si encima lo que se te exige para darte el certificado de «buen ciudadano» es que aprendas una versión sesgada y partidista de la misma, pues apañados estamos.
Boletín Radiofónico DIAGONAL 139