Aunque sus Majestades andaban estos días muy atareados preparando la noche mágica del 5 de enero, ayer sorprendieron a los zaragozanos que caminaban por el paseo Independencia de Zaragoza con su presencia ante las oficinas que la empresa Aramón tiene en dicho Paseo, junto a la Plaza de Aragón.

Acompañados de un gran número de niños y padres, que alborozados saludaban a sus Majestades, así como de numerosos simpatizantes de la causa ecologista, los Reyes Magos, que entienden y comprenden como nadie la defensa de nuestras montañas -no en vano tienen que atravesarlas para llegar a los hogares aragoneses, se personaron ante las ventanillas de Aramón para hacer entrega a sus directivos de un cargamento de carbón y ladrillos de los que sin duda han sido merecedores este año.
Andaban los Reyes muy molestos tras conocer que el Gobierno de Aragón ha autorizado la construcción de una nueva estación de esquí en Castanesa, uno de los pocos territorios vírgenes que quedan en nuestro Pirineo. La Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón ha realizado un gran esfuerzo para hacer llegar toda la información de este proyecto a sus Majestades, que no han dudado en hacer un llamamiento a la cordura y a la defensa del medio ambiente ante las graves afecciones que las obras causarán en este idílico paraje del Pirineo oriental aragonés.

«Estábamos dudando, pero el que hayan aprovechado precisamente la Navidad para algo tan desastroso nos ha decidido a llevarles carbón y ladrillos como una llamada de atención», ha declarado Melchor.
Además, los Reyes Magos han adelantado que este cargamento tambien tiene otros destinatorios además de Aramón, ya que dejarán:
A Marcelino Iglesias, presidente de Aragón y promotor de Castanesa, una bolsa de nieve artificial para que se haga una estación de sky en el pasillo de su casa.
A Francisco Bono, presidente de Aramón, un ladrillo para que se construya una urbanización en la mesa de su despacho.
A Alfredo Boné, consejero de medio ambiente y fundador de Aramón, unas gafas para que sea capaz de ver los desmanes ambientales.
A Carlos Ontañón, director del INAGA y firmante de la aprobación de Castanesa, una goma de borrar para que quite su firma de ese despropósito.
Tras finalizar el acto, que estuvo amenizado por los ritmos de una batukada, sus Majestades se despidieron de los presentes, no sin antes alentar a todos a seguir defendiendo nuestras montañas y el medio ambiente y haciendo votos para que el año que viene no sea necesario que lleven carbón y ladrillos al Gobierno de Aragón y a Aramón, que sin duda se los han merecido más que los niños.

Boletín Radiofónico DIAGONAL 139