
Quince pacifistas logran entrar en la base militar de la OTAN en Bétera (València), tras saltar las vallas del perÃmetro de seguridad en un acto de desobediencia civil para pedir la retirada de las tropas de Afganistán y la abolición de los ejércitos.
Cerca de un centenar de participantes antimilitaristas llegados de Bilbao, Santander, Elche, Alicante, Zaragoza, Madrid y València, se congregaron el sábado 28 de noviembre en el pueblo valenciano de Bétera, a 3 km de la base militar de la OTAN.
Todos los participantes llegaban para formar parte de la 7ª Inspección Ciudadana, una convocatoria lanzada desde el colectivo Alternativa Antimilitarista-MOC que, bajo el lema "Fuera de Afganistán. Fuera de todas partes", reclama no solo la salida de las tropas de Afganistán, sino también la abolición de los ejércitos.

Sobre las 11 de la mañana los pacifistas llegaban al pueblo para dar los primeros pasos de la jornada de protesta. La calle principal de Bétera ha servido un año más para albergar el puesto informativo y dar acogida a los participantes proporcionando las hojas de instrucciones con el esquema de la acción, un mapa de las inmediaciones de la instalación militar y la tradicional bata blanca de los inspectores e inspectoras ciudadanas.
Tras una pequeña reunión de bienvenida, los pacifistas repartieron y desplegaron las pancartas. Con los últimos detalles ya a punto, los asistentes comenzaron con el pasacalles que atravesó el pueblo y entre pancartas y música la marcha pacifista tomó rumbo a las instalaciones del cuartel de la OTAN.

Durante el recorrido hasta las inmediaciones de la instalación militar los antimilitaristas portaban paraguas decorados con sÃmbolos contra la guerra y banderas. Tras media hora de festiva marcha por la carretera los participantes llegaron al perÃmetro militar donde la carretera se bifurca en dos vÃas que limitan con la base militar -las carreteras de Olocau y Porta Coeli-.
En este lugar, donde la presencia de las fuerzas policiales y militares se hacÃa patente, se dividió la marcha en multitud de pequeños grupos que se desplazaron por los caminos en ambos sentidos del perÃmetro militar. Algunos grupos pacifistas aprovecharon la oportunidad para extender una cinta de señalización de peligro a lo largo de la valla exterior como forma de clausurar simbólicamente la base.

La marcha continúo por ambos lados de la carretera y algunos grupos de antimilitaristas se adelantaron y comenzaron a lanzarse a las vallas para hacer los primeros intentos de entrada en el perÃmetro militar. Los intentos dieron sus frutos a la altura de la entrada principal del recinto.
Mientras tanto, otros activistas lo intentaban sorteando las vallas metálicas por debajo, aprovechando su holgura; algunos directamente las traspasaron trepando y pasando entre los alambres de espino que coronan las vallas, para luego descolgarse al interior del recinto militar.

En total tres grupos de activistas consiguieron traspasar el perÃmetro de seguridad por diferentes puntos de las instalaciones, donde desplegaron una pancarta que decÃa "Gastos militares para necesidades sociales". Afuera en la carretera, el resto de los participantes animaba a los activistas que esperaban pancarta en mano el procedimiento de expulsión.
A los pocos minutos de estar en el interior del recinto todos los grupos de pacifistas fueron interceptados por agentes de la Guardia Civil y militares. Pasados unos veinte minutos de espera, los agentes procedieron a la identificación de los participantes y posteriormente introdujeron a los activistas en varios vehÃculos militares.

A la media hora todos los inspectores ciudadanos habÃan sido ya desalojados del recinto. Una vez fuera, todos los participantes se congregaron para marchar en dirección al parque del pueblo de Bétera, donde les esperaba una paella a modo de cierre de la 7ª Inspección Ciudadana.

Inspección ciudadana de instalaciones militares
La Inspección Ciudadana es una forma activa y simbólica de reclamar mediante la acción noviolenta el desmantelamiento de la base militar tras las mismas vallas que los activistas traspasan, y de reivindicar en general el cierre y la recuperación civil y ecológica de todas las instalaciones militares.
La 7ª Inspección Ciudadana coincide con otras convocatorias realizadas en Sevilla, Alicante, Murcia, Jaén, Barcelona, Madrid, Pamplona y Segovia. La Inspección Ciudadana quiere dar voz a una parte nada despreciable de la población española que desea que las tropas españolas abandonen completamente Afganistán (casi un 60%), y que las propias Fuerzas Armadas sean abolidas (un 7% según encuestas recientes del propio Ministerio de Defensa).
Fuera de Afganistán...
Este año el colectivo Alternativa Antimilitarista-MOC quiere poner el acento en el fin de la ocupación de Afganistán: "Es absurdo vender a la opinión la idea de que las maquinarias de guerra y violencia que son los ejércitos pueden ser factores de paz y justicia", y defiende una vez más "la abolición de los ejércitos como la medida más realista y razonable para acabar con el problema de las guerras en el mundo". Para AA-MOC de València, "la constante intervención militar occidental en Afganistán no ha hecho más que agravar la situación de guerra que padece la población afgana desde hace ya más de 30 años, y no ha ayudado en absoluto a la pacificación y reconstrucción del paÃs: ha fracasado a todos los niveles, pues la guerra se ha extendido a Paquistán y ha avivado el odio antioccidental del que se nutren los grupos armados ultrarreligiosos".
...y de todas partes
AA-MOC también quiere señalar que guerras a miles de kilómetros como las de Afganistán comienzan realmente al lado de nuestras casas, desde instalaciones como la de Bétera a través de infraestructuras de transporte civiles. Es un hecho, según declaraciones recientes a medios de comunicación del comandante jefe del cuartel general de la OTAN en Madrid, el cuartel de Bétera será designado por la OTAN en 2011 para comandar toda el contingente de ocupación de la Alianza en Afganistán, la ISAF.
BoletÃn Radiofónico DIAGONAL 139