Comparado con el páramo cultural en que se convierten las periferias del estado, Madrid presenta este verano una abundante oferta cultural. Estrenos teatrales y cinematográficos, exposiciones de renombre, danza o conciertos de grandes figuras del panorama musical, todos contribuyen a que la ciudad se convierta en un destino atractivo para el visitante.
Entre las muchas ofertas culturales que se ofrecen, para la que esto escribe y profana totalmente en la materia, que únicamente se reconoce como rendida admiradora de Annie Leibovitz, contemplar la colección de fotografÃas que recogen los últimos 15 años de vida profesional, es toda una experiencia.
A través de sus fotografÃas asistimos, en algo que se acerca mucho a un striptease personal, a un repaso a su vida familiar, a su trabajo y sobre todo a su relación con la escritora Susan Sontag.
Tres son los apartados que recorren el buen hacer de Annie Leibovitz. Por un lado sus fotos familiares, sencillas, cotidianas, pero plenas de amor y detalle. Instantáneas en las que se recogen momentos de su vida en familia, con una presencia constante y potente en casi todas ellas de su madre. Figura que aglutina al resto de la familia en bodas, bautizos, vacaciones, fiestas y reuniones con los amigos. Esa parte tan Ãntima del devenir humano queda reflejada en unas fotos en blanco y negro en las que la artista no solo busca la imagen perfecta sino que plasma lo más personal y a la vez cotidiano de su vida Ãntima. Viajes con la familia, pero también viajes con Susan a Sarajevo, El Cairo, Venecia, Berlin o Kioto. Conmovedoras fotos de la muerte de su padre en las que no muestra ningún reparo en documentar todo el proceso de la enfermedad o la propia muerte y el nacimiento de sus tres hijas.
Famosos y moda
Sorprendentes son sus retratos de gente conocida, mayoritariamente en blanco y negro o con alguna incursión en el color. Ante su objetivo posan, siempre vestidos de negro y en actitudes que reflejan la personalidad del retratado, actores de cine y teatro, modelos, músicos o las celebrities de la cultura de Nueva York. Pero también polÃticos como Bill Clinton, George W. Bush o el general Colin Powell. Impresionantes las fotos de Nelson Mandela, Jack Nicholson o el bailarÃn Mikhail Baryshnikov. Posiblemente sean sus trabajos más conocidos gracias a sus colaboraciones en revistas de moda como Vogue o de información general.
Y por último, por su intensidad emocional y la espontaneidad que se recoge en ellas, el repaso a su vida en pareja con la novelista y ensayista Susan Sontag. Otra figura potente, protagonista permanente de esas fotografÃas, solo comparable a la presencia de su madre. Estas instantáneas muestran su amor por la escritora, sus viajes, los primeros años de relación, el trabajo de Susan, la gran complicidad que entre ambas existÃa. Pero también la enfermedad de la novelista, el sufrimiento, la quimioterapia y por fin su muerte.
En esos últimos momentos tan conmovedores no faltan las fotos de Susan, incluso en su ataúd y convenientemente amortajada para la ocasión. Todo lo documenta Annie en un ejercicio carente de voyeurismo, desprovisto de cualquier afán de fama. Son fotos cargadas de honestidad, de esa honestidad que se reserva para sus fotos más queridas y que la fotografia comercial nunca reflejará.
Vayan si les gusta la fotografÃa a ver esta exposición o a cualquiera de las que se aglutinan bajo el paraguas de PhotoEspaña 2009, seguro que les entusiamarán. Pero tambien les propongo una visita a cualquiera de las exposiciones temporales que en estos momentos hay en Madrid sobre Sorolla en el Museo del Prado, Matisse en el Thyssen o las siempre interesantÃsimas exposiciones que Caixa Forum ofrece. A destacar la del arquitecto Richard Rogers. Seguro que no saldrán desfraudados.
BoletÃn Radiofónico DIAGONAL 139