El sábado 9 de julio nace el festival A’taleca, una iniciativa solidaria de la Asociación de Vecinos y Amigos de Sangarrén. La jornada pretende servirse de lo festivo para la sensibilización y recaudación de fondos para actividades relacionadas con la prevención y el tratamiento de la malaria en Senegal, a través de un proyecto gestionado por la Fundación Okume AZ.
Las actividades, que comenzarán a las 16:45 h con una llamada de timbales por las calles del pueblo, incluyen castillos hinchables con animación infantil, una exposición de arte cedida por la galería Out of Africa, un espectáculo de jota-fusión a cargo del grupo folclórico San Lorenzo y un taller de timbales impartido por K’Unara Bambara.
Más allá del aspecto festivo, la asociación quiere además fomentar el intercambio cultural, y para ello se desarrollará a lo largo de toda la tarde mercadillo multicultural que culminará con un espectáculo de lucha senegalesa. Para ello, la organización ha contado con la implicación de la Asociación de Hermanos y Hermanas de Senegal.
A las 21 h dará comienzo una cena-espectáculo cuya recaudación irá destinada al tratamiento preventivo de la malaria en Senegal; el precio es de 15 € - apuntarse en www.atalecafestival.com -.
La fiesta finalizará con un concierto a cargo de los grupos Lucca, Koras Zarabene de Zaragoza, La Talega, Q en concierto y Los Artistas Invitados.
La organización ha puesto a disposición un servicio de autobús gratuido desde la estación intermodal oscense con el siguiente horario:
Salidas desde Huesca: 16:15 h y 19:30 h
Regreso desde Sangarrén: 20:00 h y 04:00 h

El evento benéfico A’TALECA FESTIVAL, es una iniciativa de la Asociación de Amigos y Vecinos de Sangarrén, sensibilizados con el importante problema que supone la malaria en Senegal, a través de la conferencia que se realiza en el municipio durante una actividad de su semana cultural, en la cual la Ponente Lola Yagüe presentó la ONG “Okume AZ” que desarrolla una parte importante de sus actividades tanto docentes como sanitarias en Senegal.
Esta situación de conocimiento de las necesidades sanitarias de la población infantil en Senegal, así como el contacto que se produce con ese motivo con la Asociación de Hermanos y Hermanas Senegal en la provincia altoaragonesa, “impulsa a pensar cómo podríamos incidir en la medida de nuestras posibilidades en la el serio problema en que se encuentran”.
Lo que comenzó con una propuesta mínima ha llevado, con el esfuerzo de dicha asociación, a contar con un evento de características mucho más ambiciosas que la idea inicial, "nos llenaba de ilusión conseguir un festival benéfico sonado, un evento que no cayese en el saco de los muchos que quedan en el olvido; para ello teníamos que hacer mucho ruido".
La Organización del Festival, Asociación de Vecinos y Amigos de Sangarrén decidió poner un nombre al evento que les definiese, aportando una identidad y un eslogan que permaneciese en el tiempo, puesto que pretende ser un evento anual.
El término TALECA corresponde a la acepción en aragonés de Talega: Saco o bolsa ancha y corta, de lienzo basto u otra tela, que sirve para llevar o guardar las cosas. “Que mejor eslogan que llenar nuestra taleca para un fin benéfico...” afirma la asociación.
La malaria, también conocida como paludismo, es la primera en importancia de entre las enfermedades debilitantes, con más de 210 millones de casos cada año en todo el mundo . Causa unos 400–900 millones de casos de fiebre y aproximadamente 2-3 millones de muertes cada año, lo que representa una muerte cada 15 segundos. África es el continente donde es más común esta enfermedad. La gran mayoría de los casos ocurre en niños menores de 5 años; las mujeres embarazadas son también especialmente vulnerables.
A pesar de los esfuerzos por reducir la transmisión e incrementar el tratamiento desde 1992 ha habido muy poco cambio en las zonas que se encuentran en riesgo de la enfermedad. De hecho, si la prevalencia de la malaria continúa en su curso de permanente aumento, la tasa de mortalidad puede duplicarse en los próximos veinte años. Se desconocen estadísticas precisas porque muchos casos ocurren en áreas rurales, donde las personas no tienen acceso a hospitales o a recursos para garantizar cuidados de salud. Como consecuencia, la mayoría de los casos permanece indocumentada.
La enfermedad es transmitida por la hembra del mosquito Anopheles infectada, portadora de los esporozoítos del Plasmodium en sus glándulas salivares. Después de la picadura los esporozoitos entran en la persona a través de la saliva del mosquito y migran al hígado, donde se multiplican rápidamente dentro de las células hepáticas, para, posteriormente pasar al torrente sanguíneo. La ruptura de glóbulos rojos, que liberan merozoitos, que a su vez, liberan sustancias que estimulan el hipotálamo, ocasionando repentinas crisis febriles, muy intensas, cada dos o tres días, seguidas al cabo de unas horas de una brusca vuelta a una aparente normalidad. Este proceso va dejando al organismo exhausto a la vez que debilitando el sistema inmunitario, y en el caso de los niños pequeños hay una gran probabilidad de un desenlace fatal en ausencia de tratamiento.
En general, los síntomas son muy variados, empezando con fiebre, escalofríos, sudoración y dolor de cabeza. Además se puede presentar náuseas, vómitos, tos, heces con sangre, dolores musculares, ictericia, defectos de la coagulación sanguínea, shock, insuficiencia renal o hepática, trastornos del sistema nervioso central y coma. La fiebre y los escalofríos son síntomas cíclicos, se repiten cada dos o tres días. Las mujeres gestantes son especialmente atractivas para los mosquitos y la malaria en ellas es especialmente nefasta, dada la sensibilidad del feto (que no tiene un sistema inmunitario desarrollado) a la infección.
Aunque en constante desarrollo, no hay disponible todavía una vacuna completamente eficaz contra la malaria. Entre la lista de vacunas en investigación se incluyen las que tratan de inducir inmunidad en la etapa de infección de la sangre, las que tratan de evitar las patologías más severas de la malaria evitando la adhesión del parásito a las vénulas de la sangre y a la placenta; y las vacunas que bloqueen la transmisión que detendrían el desarrollo del parásito en el mosquito justo después de que el mosquito ha tomado sangre de una persona infectada. Es de esperar que la secuenciación del genoma de P. falciparum proporcione objetivos para nuevos medicamentos o vacunas.
Boletín Radiofónico DIAGONAL 139