
Zaragoza acoge durante los días 27 y 28 de mayo el I Congreso Nacional sobre Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que se presenta con el objetivo de “ayudar a las PYMES a desarrollar herramientas de gestión de responsabilidad social”. La RSE es un concepto creado por las multinacionales, escuelas de negocios y facultades de administración de empresas para realizar una operación de cosmética de sus actividades.
En el contexto actual de crisis, utilizar el concepto de Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa, RSE, o RSC, como instrumento para realizar una renovación de la imagen, la productividad y la competitividad empresarial, puede resultar paradójico, sorprendente y exasperante, situados como estamos en un momento de recesión económica, desempleo, alto déficit público e impotencia por parte de las administraciones públicas en su competencia reguladora. Y es que no hay nadie para regular las iniciativas, fusiones y estrategias de las multinacionales.
El concepto de RSE o RSC nació en los años sesenta como propuesta de solución de manos de las propias multinacionales para aplacar cuestionamientos globales en materia social y ambiental por parte de oenegés y colectivos sociales ante el aumento de poder de las grandes corporaciones transnacionales. Asistimos hoy a una renovación de las formas en que se comunican las grandes corporaciones multinacionales con la sociedad: “se ha asumido que una empresa, para favorecer su propio interés, debe ser responsable e interactuar con todos los actores presentes en la sociedad en la que opera”, afirma Pedro Ramiro, coeditor junto a Juan Hernández Zubizarreta del reciente libro El negocio de la responsabilidad. Las compañías no han tratado tanto de cambiar las prácticas empresariales como de modificar la forma en que éstas son percibidas por la sociedad. Se trata de una operación de cosmética.
Telefónica, Banco Santander, BBVA, Repsol YPF e Inditex son las compañías españolas que ocupan el top cinco del nuevo índice FTSE4Good IBEX, creado por el Grupo FTSE y que incluye criterios para valorar a las compañías que están cumpliendo criterios de responsabilidad corporativa.
Últimamente los anuncios publicitarios de las grandes multinacionales adoptan una perspectiva de respeto al medio ambiente o de fomento de proyectos sociales. Es el nuevo formato del márquetin de consumo. Ahora nos venden “solidaridad”, “justicia”, “ecología”…
Es curioso que estas multinacionales estén a su vez involucradas en diversos escándalos sociales y medio ambientales. Así por ejemplo, el BBVA ha sido acusado en incontables ocasiones por invertir en la financiación de los conflictos armados, y en empresas que vulneran los derechos de los trabajadores y que perjudican seriamente el medio ambiente. Famoso también es el caso de Repsol, denunciado por sus desastres ecológicos, como la destrucción de cinco parques nacionales en Bolivia o la sobreexplotación de la zona amazónica en Perú.
Entonces, ¿no será la RSE una nueva herramienta de márquetin y publicidad? En palabras del director de Reputación Corporativa de Telefónica: “Si no somos capaces de vincular la RSC a la fidelización de los clientes, a la maximización de los ingresos y a la reducción de los costes, creo que no seremos una figura central ni nuclear en la gestión de las compañías”. En este sentido, Setem denuncia que “BBVA y el Santander están incumpliendo los acuerdos sobre Responsabilidad Social Corporativa que tienen suscritos y están financiando en regiones amazónicas de Perú y Brasil proyectos que dañan el medio ambiente y que ponen en peligro la subsistencia de 182.400 personas, en su mayoría indígenas”.
Las oenegés que trabajamos en el ámbito de los derechos humanos y laborales, conocemos de cerca los efectos perversos de esta “ética”, reivindicamos transparencia, objetividad en los procesos de control de la cadena de suministro de estas empresas, y exigimos que no se haga uso indebido de los conceptos de “responsabilidad”, “social” y “medioambiental”.
Pasar a la acción
Por todo ello, en Setem-Aragón hemos creído conveniente salir a la calle para expresar nuestra indignación ante las nuevas formas de actuación empresarial, y denunciar:
• Que las empresas están realizando un uso indebido de este concepto, utilizándolo para limpiar su imagen, corrompida por años y años de explotación social y medioambiental.
• Que la RSE es el nuevo formato de publicidad y márquetin que se está utilizando para seguir manteniendo el nivel de ventas.
• Que la RSE es de carácter voluntario y unilateral, es decir, que no existe ningún organismo que lo verifique.
• Que las empresas multinacionales están imponiendo leyes neoliberales que permiten la explotación de los países donde se ubican, especialmente en los países empobrecidos, y más dentro del marco actual de crisis.
• Que no respetan la legislación internacional vigente (OIT, Declaración de los Derechos Humanos, etc.).
• Que juegan a dos bandas: por un lado continúan vulnerando los derechos básicos de los trabajadores y afectando negativamente al medioambiente, y por otro, intentan limpiar su imagen realizando proyectos para paliar lo que ellas mismas han propiciado.
Mas información:
http://www.omal.info/www/article.php3?id_article=2924&var_recherche=zubizarreta
http://www.omal.info/www/todoextendido.php3?id_mot=88
http://www.observatoriorsc.org/
http://www.revistapueblos.org/spip.php?article1262
Boletín Radiofónico DIAGONAL 139