
El movimiento social nacido a partir de las movilizaciones del 15 de mayo crece por momentos en la Plaza del Pilar. La participación y la acción se multiplica en el campamento noviolento que tiene lugar frente al ayuntamiento de Zaragoza, uno más de los sÃmbolos del sistema polÃtico que se critica. Una juventud maltratada por el modelo económico y polÃtico toma las riendas del espacio público.
Mientras, en varios extremos de la Plaza de las Catedrales, como en la Plaza de La Seo o delante de Delegación del Gobierno, los partidos polÃticos se apuran en la caza del voto camino del 22M; sin embargo, otra forma de hacer polÃtica profundamente democrática, honesta y joven, está siendo posible a un mismo tiempo.
En Zaragoza, como en otras ciudades, la asistencia mejoraba notablemente en su segunda noche de campamento contra el sistema económico y polÃtico de Mercado. Anoche una pradera de tiendas de campaña comenzaba a abrigar a las dos humildes carpas centrales con las que partió la acampada urbana el dÃa anterior. Esta mañana una cincuentena de tiendas riegan de fuerza la plaza con medio millar de personas en movimiento. Del nerviosismo inicial por un probable desalojo policial se ha pasado directamente a la toma decidida de la plaza.
Al filo de las doce de la noche las comisiones del campamento se reunÃan en diferentes puntos, incluso en los porches del ayuntamiento, donde al borde mismo de su puerta se celebraba una asamblea masiva para debatir las reivindicaciones del movimiento y consensuar un decálogo de ideas; la actividad se extendÃa visiblemente por toda el área ofreciendo una imagen innegable de crecimiento y apoderamiento del espacio.
Además, como en otros lugares del estado, flota en el ambiente la determinación previa de resistirse a una probable represión por ilegalización de la acampada de parte de la Junta Electoral. La afluencia a la plaza de jóvenes "sin futuro", con poco o nulo interés por las rebajas electorales, profundamente defraudados con el sistema polÃtico que hace posible su empobrecimiento, ofrece muchas posibilidades al campamento para hacer valer la desobediencia.

Y es que como relata el libro "La crisis que viene, algunas notas para afrontar esta década" de la editorial independiente "Traficantes de Sueños": entre 2007 y 2010 la tasa de paro de jóvenes de 20 a 29 años llegó al 35% y la de las más jóvenes de 16 a 19 años pasó hasta un 60%. De los cuatro millones y medio de parados de principios de 2011, cerca del 60% eran trabajadores con titulaciones de educación secundaria obligatoria o inferiores, más de la mitad tenÃa menos de 35 años y el 25% era de nacionalidad extranjera, cuando estos apenas suponÃan el 16% de la población activa.
Por delante quedan, entre algunos retos inmediatos del 15M, la confluencia o el desarrollo conjunto del movimiento con otras luchas locales paralelas que también hacen frente a la violencia económica y social, como las obreras, por la defensa del territorio, las de migrantes o de hipotecados (durante 2009 y 2010 hubo más de 200.000 desahucios). Aunque, sin duda, es tarea común, y no sólo de la juventud más precarizada, hacer conjuntamente de lo que vivimos una oportunidad transformadora histórica.

III Asamblea pública del campamento: hoy jueves 19M a las 20h.
BoletÃn Radiofónico DIAGONAL 139