
Definir demasiado lo que son las ecoaldeas no es conveniente, pues se trata de proyectos de vida basados en las ganas de construir y de aprender a compartir entre personas. “En el momento que eliges definirte o incluso llamarte de una manera, el proyecto puede fijarse de modo que cierta gente deje de identificarse o que se limite demasiado”, comenta Mauge, de la ecoaldea navarra de Lakabe y prosigue: “Sobre todo hay que evitar definiciones en función de una ideología, la ideología es la forma más fácil de que un proyecto no funcione”.
Así, para que un proyecto forme parte de la Red Ibérica de Ecoaldeas (RIE) no hay criterios estrictos. En primer lugar, desde luego, la voluntad de formar parte de ella, cuestión que muchas veces sólo puede plantearse una vez alcanzado cierto nivel de consolidación. Después de cumplir con un par de principios muy generales consistentes en estar comprometidos con la creación de un espacio sostenible y ecológico en sentido amplio y desarrollar un sistema de toma de decisiones en común.
La Red Ibérica de Ecoaldeas
La propia existencia de la red tuvo
su origen en la necesidad de poner
en relación diferentes proyectos y
así favorecer la comunicación y el
trabajo conjunto, de forma que finalmente
la RIE reúne tanto proyectos
como colectivos consolidados
y asociaciones de apoyo.
Pero si lo verdaderamente determinante
es existir y consolidarse se
puede decir que en la RIE, en la que
se encuentran seis proyectos verdaderamente
consolidados –Lakabe,
Matavenero y Poibueno (León),
Valle de Pinos de los Condes (Ávila),
Valle Sensaciones (Granada),
Arcadia (Girona), Valdepiélagos
(Madrid)–, no están todos los que
son. Algunos proyectos que podrían
encajar perfectamente en la Red no
han deseado o no se han planteado
formalizar su pertenencia a ella por
motivos como los expuestos arriba.
En este sentido, el Global Ecovillage
Networt (GEN) cifra en 15 las
ecoaldeas españolas.
En cualquier caso sería engañoso reducir a los habitantes permanentes de las distintas ecoaldeas la gente que de un modo u otro participa en ellas. En conversación con cualquiera de los colectivos sale a la luz rápidamente la gran cantidad de personas que de alguna manera están asociadas a estos proyectos, por definición, lugares de encuentro y de colaboración [ver información sobre Matavenero más abajo].
Matavenero 2008
Talleres y charlas autoorganizados
por los participantes en el encuentro
de El Bierzo ilustraron los diferentes
aspectos y problemáticas ligados
a las iniciativas ecoaldeanas,
prestando especial atención, este
año, a la educación libre y autogestionada
[ver recuadro]. Más allá de
los espacios para el intercambio y
la reflexión, en el XI Encuentro de
la RIE hubo ocasión de tomar contacto
con la Red Cantábrica de
Permacultura o la Red de Construcción
con Balas de Paja, así como
de conocer a los Copiratas, que
intentaron sacar a relucir los puntos
comunes que unen las iniciativas
ecoaldeanas con el software y
las licencias libres de derechos de
autor. Igualmente estuvo presente
el lado más espiritual, con diferentes
talleres de meditación y mejora
personal, así como el lúdico,
con talleres de danza.
Las jornadas terminaban por la noche en el dome, cúpula geodésica construida en metal y madera, donde la música y el baile animaron el final del día. En particular los Mountain Kids de Matavenero nos deleitaron con algunas de las canciones de su acervo folclórico, del que quizás merezca la pena recordar este estribillo: “Yo no quiero volver a ser / uno más de sus farsantes / yo no quiero volver a ser / uno más de los del rey. / Siempre trabajando / siempre trabajando / siempre trabajando / trabajando para el rey”.
Educación autogestionada
Uno de los grandes
ejes de los talleres
y charlas autoorganizados
en las jornadas de
Matavenero y Poibueno
lo formaron las prácticas
de educación libre
y autogestionada y los
problemas legales a
los que éstas se
enfrentan. Los propios
proyectos ecoaldeanos
implican en cierta
medida un cuestionamiento
de la educación
institucionalizada.
La imposición de una
serie de conocimientos
que no respetan el propio
desarrollo de los
intereses y la curiosidad
del niño está
orientada, en última
instancia, a su inserción
en un mercado
laboral que plantea un
modo de vida al que
precisamente se están
buscando alternativas.
En sus aspectos legales,
por otra parte, si
bien es cierto que las
diferentes y escasas
denuncias de absentismo
están teniendo
como resultado fallos a
favor de las iniciativas
de educación en casa
o educación libre, no
es menos cierto que,
allí donde ocurren, los
padres se ven sometidos
a dificultades y
presiones que les
hacen desistir.