
Uno de los problemas más graves a los que se enfrentan los océanos es la pesca ‘pirata’, o capturas ilegales no declaradas y no reguladas. Naciones Unidas calcula que por este motivo Somalia pierde 300 millones de dólares al año, Guinea Conakry 100 y en total unos 4.000 es lo que pierden los países africanos y del Pacífico en beneficio de la industria pesquera y en último término de nuestros supermercados. Durante la estancia en África Occidental del barco de Greenpeace (GP) Esperanza y la Fundación para la Justicia Medioambiental (FJMA), documentaron en torno a 50 barcos (casi la mitad de los que faenaban esas aguas) faenando de forma ilegal, bien sin licencia, o dentro de las 12 primeras millas reservadas a la pesca artesanal o el trasbordo de pescado. El pasado 6 de abril, uno de estos barcos piratas, El Binar 4, fue seleccionado para denunciar esta práctica habitual de sobreexplotación pesquera. El buque refrigerado recibió pescado en aguas internacionales procedente de Guinea Conakry. Al dirigirse al puerto de Las Palmas, el 11 de abril, activistas de la organización ecologista pintaron el casco del buque con las palabras: stolen fish (pescado robado) y posteriormente se encaramaron a las grúas para impedir su descarga, una vez que el Gobierno guineano confirmó la ilegalidad del trasbordo, hasta que el Ministerio de Pesca del Estado español confiscara la mercancía.
A los cinco días de la acción la carga seguía en el barco, mientras que una escaladora había sido detenida por la policía acusada de desobediencia, siendo liberada en un día. Un segundo activista fue detenido, y al cierre de esta edición todavía seguía en dependencias policiales. La FJMA y GP ya tenían la confirmación del Gobierno guineano del delito cometido y el 17 de abril las organizaciones decidían poner fin a la acción tras el diálogo producido entre los gobiernos de los dos países implicados y la voluntad del Estado africano de multar al armador del barco, hecho que sucedió el 20 de abril, como ha confirmado el Ministerio de Pesca.
Artículos relacionados:
Una visión distinta de los ’piratas’ somalíes
¿Piratas o bancos de atunes?
Somalia: ¿quiénes son los auténticos piratas?
Una de piratas e islamistas buenos
800 barcos europeos y asiáticos esquilman de forma ilegal los caladeros de Somalia
Sáhara: otra modalidad de pesca ilegal
Denuncian en Chile a mafias pesqueras capitaneadas desde Galicia
Al abordaje de los caladeros africanos