CANTABRIA
Celtus, una empresa cántabra, fue la que ideó el proyecto de un macroparque temático dedicado al cine.
Después de varios años buscando inversores para el parque, aparece a finales de 2007 VFM Investment Group, sociedad presidida por el disidente cubano Armando Valladares. Este grupo inversor, en un principio aliado de Celtus, desplazó a esta última como interlocutor del proyecto ante el Ejecutivo cántabro.
La Ciudad del Cine ha sido una de las grandes apuestas del Gobierno de Cantabria en la última década. Según los responsables del proyecto y el propio ejecutivo, el parque temático iba a generar “12.000 empleos durante su construcción y 1.680 puestos directos en plena actividad”. Sin embargo, estas previsiones no han sido refrendadas por la realidad. La causa principal ha sido la falta de avales de los principales grupos empresariales implicados.
La Ciudad del Cine iba a suponer en teoría la mayor inversión privada de la historia en Cantabria: 600 millones de euros. En realidad, los promotores privados iban a aportar no más del 52% de dicha inversión, mientras el resto llegaría mediante subvenciones y endeudamiento bancario, además de la cesión directa de los terrenos sin coste alguno. VFM Investments Group y Swiss Capital Corp –el teórico banco de inversiones que apoyaba financieramente a VFM– se han presentado como dos grandes grupos inversores. Sin embargo, dichas sociedades no son más que dos pequeñas empresas familiares de Miami sin ninguna relevancia en el mundo financiero internacional.
El penúltimo episodio de esta trama fue la denuncia presentada en 2009 por la sociedad en teoría titular del proyecto –Celtus– contra los dirigentes de VFM y varios altos cargos del Gobierno de Cantabria por participar en lo que la entidad demandante calificó como una “megaestafa”. Dicha denuncia y el pertinente informe del equipo jurídico del Gobierno de Cantabria provocaban en 2010 la suspensión del Plan Singular de Interés Regional (PSIR) para la zona donde iba a ser ubicado el parque temático, requisito ineludible para su construcción.
CIUDAD REAL
El Reino de Don Quijote se ha desvanecido sin la participación de casinos Harrah’s y por los problemas económicos de CCM y Avantis, dos de sus accionistas.
A finales de 2010 estaba previsto inaugurar este sueño faraónico que se ha quedado en un chasco financiero, un proyecto que iba a albergar a dos millones de turistas al año. Toda una analogía del apostar todo al rojo y que salga negro. En 2008, Harrah’s anunció que no desembolsaría los 650 millones previstos para el casino Caesar’s España, principal atracción del parque temático.
Este proyecto estaba muy vinculado al aeropuerto, como hace años corroboraba Jan Jones, vicepresidenta de Harrah’s y ex alcaldesa de Las Vegas, “nos gusta Ciudad Real, porque no sólo tiene el tren de alta velocidad sino también un aeropuerto”. Pero este aeropuerto privado no consigue despegar [ver DIAGONAL nº 90], Air Berlín abandonó sus hangares, está en concurso de acreedores y ha presentado un ERE. Al igual que del Reino de Don Quijote (12% de participaciones), Caja Castilla La Mancha era una de las principales inversoras del aeropuerto, con un 37% de sus acciones. Otro de los principales accionistas del parque, Avantis, ha vendido H2Ocio (Rivas Vaciamadrid) a precio de saldo para “hacer frente a las deudas en las que ha incurrido tras apostar por proyectos inmobiliarios y, especialmente, por el Reino”, según publicaba en junio Cinco Días.
CASTELLON
La guinda del pastel de la macrourbanización Marina d’Or, en Oropesa, es un parque temático que está congelado por la Generalitat valenciana.
Mundo Ilusión será el centro de ocio asociado a Marina d’Or, que acompañará a un nuevo desarrollo urbanístico asociado a varios campos de golf, chalés y resorts. En mayo de 2010 se extinguió la sociedad Mundo Ilusión, que inicialmente iba a llevar a cabo el proyecto, si bien la Generalitat anunció que, si se retoma el proyecto, serán Proyecto Cultural de Castellón y la Sociedad de proyectos temáticos de la Comunitat Valenciana las encargadas de facilitar la construcción de los campos de golf de la primera fase.
Como explica el miembro de Ecologistas en Acción, Josep Crosas: “Se trata de la mayor actuación urbanística de la historia de la Comunidad Valenciana, un Programa de Actuación Integrada con una superficie de 18 millones de m2 de suelo recalificado y que será ampliamente urbanizado”.
La guinda de ese pastel es Mundo Ilusión, un parque temático dedicado al mundo del circo que, como sucedió antes con Terra Mítica, obedece a un supuesto “interés social”. Como señala Crosas, “que la actividad elegida sea la de un parque temático que el Gobierno valenciano espera ver construido por la iniciativa privada indica las prioridades del fraudulento y corrupto urbanismo español.