
De su prolífica obra teórica, destacamos tres obras maestras de Alfonso Sastre. Imprescindibles lecturas para encontrar nuevos caminos en el teatro.
‘La revolución y la crítica de la cultura’
Publicada en 1970, contiene diversos artículos y ensayos sobre la constitución de una dramaturgia compleja, por una parte; y sobre la posición y las funciones del intelectual y la crítica de los “interventores del comercio intelectual”, por otra.
El trabajo indaga en una escritura teatral que integre una dimensión existencial y otra dimensión sociopolítica realizada a partir de la confrontación con las teorías de Bertolt Brecht y Peter Weiss, en la consideración del anti-aristotelismo del primero, y en la sustitución de la fábula por el documento del segundo.
La propuesta de Sastre es trabajar en un camino paralelo que sostenga la tensión crítica suficiente para no derivar hacia los riesgos que entrañan las dos dramaturgias estudiadas. Algunas conclusiones de esta investigación aparecen en el artículo “Lenguaje, Teatro, Estructura, Historia”, que constituye una amplia reflexión sobre los problemas fundamentales de la nueva dramaturgia planteada.
Por otra parte, el trabajo sobre la situación cultural supone una ácida reflexión sobre la acción de buena parte de los intelectuales que, desde las mismas “plataformas del dominio cultural”, limitan y censuran todas aquellas obras que no se ajustan al imperativo del culturalismo o de los valores imperantes en el mercado.
Un libro polémico que pone a la vista los entramados ideológicos y políticos de la cultura y del teatro.
‘Crítica de la imaginación’
Editada en 1978 (la segunda parte, Las dialécticas de lo imaginario, fue publicada en 2003) es, junto a El drama y sus lenguajes, el ensayo más importante de Sastre. Una investigación del “aparato intelectual” que rige la producción de ideas artísticas, imágenes y representaciones, su modo de funcionamiento y sus diferentes niveles respecto a la realidad. Sastre concibe la estética como una teoría de la imaginación y pone fuera de juego la persistencia de la estética como teoría de la representación (el asunto de la mímesis) o como análisis de lo bello.
Su contribución remueve el terreno firme sobre el que se asentaban las teorías artísticas, y hace comprensibles una gran parte de problemas que, aún procedentes del idealismo y del subjetivismo, habían establecido límites importantes al conocimiento. Escrito con la intensidad y emoción de quien sabe que está abriendo un camino, este texto elabora nuevas categorías (como la ‘extralimitación’, la ‘ocurrencia’, la ‘transcurrencia’, o la ‘dilatación’, entre otras) para conformar con las mismas otra manera de abordar el estudio de las obras y de pensar los procesos que se dan en la creación artística. El libro integra múltiples disciplinas, como la psicología o la filosofía, y elabora un pensamiento sintético que le permite desarrollar un discurso cohesionado y original.
‘El drama y sus lenguajes’
Publicada en 2000 y 2001, esta obra supone un arduo esfuerzo por presentar una problemática “total” del teatro (desde la escritura hasta la puesta en escena, desde la interpretación actoral hasta el lenguaje dramático), pues lo considera no sólo en sus elementos constitutivos (el actor, el dramaturgo, la palabra, etc.), sino también en su “relación”, el quid que diferencia al teatro de cualquier otra práctica artística.
Para ello, Sastre señala mediante conceptos nuevos lo esencial de esta relación, como por ejemplo ‘parlatura’ (literatura propia de los dramaturgos) o ‘gramaturgia’ (una manera de descifrar la complejidad de los textos teatrales y sus dimensiones). Un ensayo denso, lleno de ejemplos y comentarios a obras concretas, que tiene en consideración constante las teorías teatrales más importantes, con las que dialoga y en las que encuentra materiales con los que construir este efectivo edificio crítico. Su sistematicidad y la minuciosa composición retórica que organizan las páginas de este libro proporcionan una visión completa del hecho escénico llamado “teatro”.